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				<article-title><bold>A propósito de la imagen pública: ¿por qué las personas a veces no se entienden bien? Las cosas que hacen que la comunicación verbal y la comunicación no verbal sean un problema. PARTE I</bold></article-title>
				<subtitle><bold>ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA. Partes de conferencias, seminarios y talleres del imagólogo, paisólogo, filólogo y lingüista Fernando Antonio Ruano Faxas</bold></subtitle>
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						<surname>Fernando Antonio</surname>
						<given-names>Ruano Faxas</given-names>
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					<day>11</day>
					<month>11</month>
					<year>2011</year>
				</pub-date>			<abstract>
					<title>Abstract</title>
					<p>[...] La adulación, que tiene muchos nombres según los contextos sociolingüísticos en absolutamente todos los idiomas, se suele interpretar como una manipulación evidente. Los términos pintorescos que se utilizan para definir este rasgo –«lamebotas», «lameculos», «lavar la cara», «dar jabón», «hacer la pelota», «hacer la barba», «achichincle», «guataquear», «tracatán», «borrego», «oveja», «el o la que le hace la ronda al príncipe», etc.– reflejan el desprecio que inspira este comportamiento [...]</p>
				</abstract>
			
			
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    <fig>
      <caption>
        <p>
          <b>DIPLOMADO: LA BELLEZA HUMANA. ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA. RUANO FAXAS</b>
          &#160;
        </p>
      </caption>
      <img src="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/11/ruano-faxas-belleza-y-fealdad1.jpg" width="641" height="479" />
    </fig>
  </p>
  <p>&#160;</p>
  <p>&#160;</p>
  <p>[...] Veamos entonces algunas de las ideas y de los conceptos en torno a los problemas que afectan, en general, a la comunicación verbal y a la comunicación no verbal, en especial en el encuentro de culturas, en situaciones de globalización [...]</p>
  <p>&#160;</p>
  <p>
    <b>ACCIONES QUE AMENAZAN LA IMAGEN PÚBLICA O AAIP</b>
    :
    <a href="http://knol.google.com/k/imagen-p%C3%BAblica-o-imagen-social">http://knol.google.com/k/imagen-p%C3%BAblica-o-imagen-social#</a>
    &#160;[...] Se parte, pues, de la idea de que todos los individuos tienen su imagen pública, que todos quieren mantenerla a salvo, y que el buen funcionamiento de las relaciones sociales exige el mantener a salvo la de los demás. Ahora bien [...] hay varios tipos de acciones que crean conflictos de intereses y que, por tanto, ponen en peligro la imagen pública, bien de uno mismo, bien del interlocutor: se trata de acciones que amenazan la imagen pública (face-threatening acts). En estos casos –y a no ser que se desee realmente amenazarla–, lo normal es que el emisor trate de suavizar la potencial amenaza: para ello, es necesaria la cortesía. El nivel de cortesía que debe emplearse depende de tres factores:&#160;1. Distancia social (D), que incluye el grado de familiaridad y contacto entre interlocutores, y que forma el eje horizontal de dicha relación; 2. Poder relativo (P) del destinatario con respecto al emisor, y que constituye la dimensión vertical de la relación social; 3. Grado de imposición (G) de un determinado acto con respecto a la imagen pública. Todos ellos son de naturaleza social, porque incluso el último depende de la consideración que cada tipo de acto reciba en cada cultura. El riesgo potencial que entraña una determinada acción que amenaza la imagen pública (AAIP) se calcula sumando los valores de estos factores: Riesgo (AAIP) X = (D + P + G) X (Escandell, 1996). En nuestros días las cosas han cambiado, ¡y mucho!, en torno a las “acciones que amenazan –o que ‘supuestamente’ amenazan o amenazaban– la imagen pública”, es decir en torno a los mensajes, a las imágenes, a los actos verbales y los actos corporales tradicionalmente considerados como no adecuados, malos, agresivos, provocativos, rechazables, tabuizados, prohibidos, antiprotocolares, antisociales, anticanónicos... En la vida moderna, “una vida de evidencias”, civilizada, mundializada, caracterizada por toda una serie de contactos culturales, científicos, técnicos, empresariales, por la movilidad de los grupos humanos, por las migraciones, por la libertad de expresión y la autodeterminación, por la democracia, por la transparencia, llena de medios masivos de comunicación, de Internet, y de información de todo tipo y en todos los idiomas imaginables al alcance de cualquier individuo alfabetizado, con una radio o una televisión, que visite un cine –aunque sea cine de barrio, es decir el cine que va de pueblo en pueblo, de comunidad en comunidad...–, mucho mejor si se dispone de una red e instalación cibernáutica y si se es políglota, pluricultural –recordemos, por ejemplo, que millones de nuestros indígenas de América, y en especial los migrantes, los “mojados”, son políglotas y pluriculturales, que llegan a hablar a veces hasta tres y cuatro idiomas, como sucede con algunos nativos de Oaxaca, en México, un estado del país en donde se hablan y se escriben 14 idiomas: 13 nativos más el español, y en el caso de los migrantes hasta el inglés. Algo similar sucede en otros países americanos y de todo el mundo, como es el caso de Bolivia, Perú, etc.–, cuando nos referimos a “imagen pública” y a “acciones que amenazan la imagen pública”, estamos hablando “no” de aquellas imágenes y de aquellas acciones que tradicionalmente han sido consideradas como “malas” a partir de “ciertos intereses” de “ciertos grupos”, en todos los sentidos: educación e instrucción, protocolos, etiquetas, civismo, política, partidismo, derecho, gustos, modas, tradiciones, folclores, bailes, músicas, gastronomía, credos y prácticas religiosas, sexo y sexualidad..., sino de “las verdaderas y reales imágenes y acciones” que “la comunidad mundial civilizada y comprometida” considera como “amenazas”, como “malas”, para el equilibrio mundial, para un estado de civilidad y no de barbarie, al nivel de todos los grupos humanos y no solamente al nivel de los “grupos escogidos”. Ya pasaron los tiempos de “dar atole con el dedo” a los grupos civilizados, e inclusive también a “los que no están tan civilizados”. Sí, claro, es verdad que todos los grupos y que todas las personas tienen “su imagen”, “su imagen pública”, “su imagen social”; pero también es verdad que “esa imagen”, hoy, no es la que ellos quieren que sea, a fuerzas, sino la imagen que “realmente” tienen “hoy” a partir de los criterios y las valoraciones que hacen “los demás” y “no ellos”, que hace “la comunidad”, una comunidad nacional, regional, hasta tribal si se quiere, pero también internacional. ¿Habrá por ahí, todavía, a estas alturas de la vida, algún despistado o despistada que viva en este planeta Tierra y que piense otra cosa? Si fuera así, no nos queda de otra que recordar algunas letras de canciones muy conocidas: 1. “¡Cómo cambian los tiempos, Venancio, qué te parece...! ¿¡Qué te parece, Venancio, cómo cambian los tiempos...!? Los niños de hoy en día, nacen y ya están hablando; si los pones en el suelo, ya te salen caminando...” –viejísima y popular canción y dicho cubanos. Ésta es la versión de “Los Compadres”–. 2. “¡Cómo han pasado los años, cómo cambiaron las cosas...! [...] ¡Qué mundo tan diferente...! [...] ¡Cómo han pasado los años, las vueltas que dio la vida...!” –“¡Cómo han pasado los años!”, en la versión de Rocío Durcal–. 3. “¡Usted abusó, sacó provecho de mí, abusó, sacó partido de mí, abusó, de mi cariño usted abusó...!” –“Usted abusó”, en la versión de Celia Cruz–. 4. “¡Qué le den candela, qué le den castigo, qué lo metan en una olla y que se cocine en su vino...! ¡Qué le den candela, qué le den castigo, qué lo cuelguen de una cometa y que luego corten el hilo...! ¡Azúcar, azúcar...!” –Celia Cruz– (véase aquí, además: Gubern, 2004; Gubern, 2005).
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    <b>ADAPTACIÓN</b>
    : La adaptación podría describirse como una voluntad de adoptar las mismas conductas y actitudes que se ven en los demás. Para experimentar el sentimiento de “pertenecer” a un grupo particular, un individuo puede desear adoptar los valores y conductas del grupo. También hay que destacar que algunas veces adaptarse no es solamente “lo correcto”, debido a que parece que a muchos seres humanos no les gusta destacar en una multitud o parecer diferente de los que les rodean, sino también “necesario”, como en el caso de la adaptación a los códigos de circulación. No obstante, recordemos que ni en las llamadas “sociedades democráticas” funcionan perfectamente las reglas de la mayoría (Ellis y MacClintock, 1993:50-52). En la adaptación de los hombres a unos u otros medios hay que tomar en cuenta lo social, pero también lo biológico y lo síquico: “Lo social, lo biológico y lo síquico en el hombre no está dividido estructuralmente; ello constituye un todo indestructible. El hombre es un ser tridimensional; él es el único sistema dinámico de estructura biológica, síquica y social” (Boris Danilóvich Ovchínnikov [1988].
    <i>Problemas teóricos de la criminología</i>
    . Traducción del ruso de Fernando Antonio Ruano Faxas. Cuba, Ministerio de Educación Superior, 4-5,
    <a href="http://openlibrary.org/b/OL1294230M/Problemas-teo%CC%81ricos-de-la-criminologi%CC%81a.-Traducci%C3%B3n-del-idioma-ruso-al-idioma-espa%C3%B1ol-del-fil%C3%B3logo-e-imag%C3%B3logo-Fernando-Antonio-Ruano-Faxas">http://openlibrary.org/b/OL1294230M/Problemas-teo%CC%81ricos-de-la-criminologi%CC%81a.-Traducci%C3%B3n-del-idioma-ruso-al-idioma-espa%C3%B1ol-del-fil%C3%B3logo-e-imag%C3%B3logo-Fernando-Antonio-Ruano-Faxas</a>
    . ). A veces demostramos “adaptación” sin identificarnos realmente con las actitudes que expresamos. En este caso, la adaptación proviene del miedo a un castigo o de la esperanza de una recompensa sin ir acompañada de un deseo de aceptación de los valores y actitudes que subyacen a tal conducta. Esto se llama sumisión. En su nivel más simple, la sumisión se produce cuando tenemos que obedecer a alguien que tiene autoridad sobre nosotros incluso aunque no estemos de acuerdo con las reglas. La sumisión se da también si consideramos que la otra persona es una autoridad de confianza (Ellis y MacClintock, 1993: 52-53).
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    <b>ADULACIÓN, LAMBISCONERÍA O GUATAQUERÍA</b>
    :
    <a href="http://knol.google.com/k/fernando-antonio-ruano-faxas/qu%C3%A9-es-la-adulaci%C3%B3n-lambisconer%C3%ADa-o/19j6x763f3uf8/27">http://knol.google.com/k/fernando-antonio-ruano-faxas/qu%C3%A9-es-la-adulaci%C3%B3n-lambisconer%C3%ADa-o/19j6x763f3uf8/27#</a>
    &#160;La adulación, que tiene muchos nombres según los contextos sociolingüísticos en absolutamente todos los idiomas, se suele interpretar como una manipulación evidente. Los términos pintorescos que se utilizan para definir este rasgo –«lamebotas», «lameculos», «lavar la cara», «dar jabón», «hacer la pelota», «hacer la barba», «achichincle», «guataquear», «tracatán», «borrego», «oveja», «el o la que le hace la ronda al príncipe», etc.– reflejan el desprecio que inspira este comportamiento (Dimitrius y Mazzarella, 1999:221-222). Creo que Dimitrius y Mazzarella se quedan cortos en el tratamiento de la adulación. Esta conducta tan reprochable y fastidiosa puede adquirir en América Latina y Estados Unidos de Norteamérica los matices más variados y, por supuesto, tristes. No podemos olvidar las palabras de Orwell: “Las ovejas eran las más aficionadas a las Demostraciones Espontáneas, y si alguien se quejaba (como hacían a veces algunos animales, cuando no habían cerdos ni perros) alegando que se perdía tiempo y se aguantaba un largo plantón a la intemperie, las ovejas lo acallaban infaliblemente con un estentóreo: «¡Cuatro patas sí, dos pies no!»" –George Orwell (1989). Rebelión en la granja. México, PROMEXA, 155-156–. Véase también el film Rebelión en la Granja, en 7 partes, en&#160;
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=YBwBc0XSxeg">http://www.youtube.com/watch?v=YBwBc0XSxeg</a>
    &#160;. Y, por otro lado, ¿no ha escuchado usted, por casualidad, la canción "Brincan los borregos", de la artista mexicana Gloria Trevi, disponible en&#160;
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=SLqy9dFcIzw">http://www.youtube.com/watch?v=SLqy9dFcIzw</a>
    &#160;? “En la vida pública [mexicana], la independencia de las palabras es crucial, toda vez que los altos funcionarios esperan verse adulados. Los talentos atribuidos a cada Presidente –mientras está en el poder– rayan en lo ridículo. Sin embargo, no se espera que la manada de acólitos que rodea a cada jefe justifique su servilismo después de que el funcionario deje el poder; simplemente transfiere su adulación al siguiente jefe. La retórica usada por los funcionarios para discutir las cuestiones públicas es causa de más estupefacción. Cualquier político aspirante puede lanzarse a la oratoria al instante, con la intención de llenar el aire con palabras y frases bellas, en lugar de explicativas. Como el uso de un lenguaje directo implicaría un compromiso, gran parte de los discursos oficiales son conceptuales, y defienden principios y valores que la mayoría de los gobiernos ignoran en la práctica. Las plataformas electorales se construyen en torno a frases grandilocuentes sostenidas por ilusiones. Innumerables mensajes –desde pontificaciones nacionalistas de figuras históricas hasta admoniciones morales directas– se pintan en los muros, como si tuvieran la facultad de influir en el pensamiento del mexicano común y corriente” (Riding, 2002). “La política mexicana, sensible es decirlo, tuvo dos orientaciones convergentes, claramente perceptibles: alcanzar poder y alcanzar riqueza, y esto por un contado número de individuos. Los medios para alcanzar tales fines, consistieron principalmente en la adulación jerárquica, sistematizada y extendida hasta círculos que no siendo políticos, se contaminan fatalmente. A esos medios reprobados, daban fuerza cuando era necesario, las amenazas, los cohechos y los sobornos. Cuando se era rico el dinero servía para hacer política y alcanzar poder, vanidad que sigue a la posesión del dinero; por entendido queda que tal poder, era ficticio ya que de hecho se reconcentraba en poquísimas manos; pero, en fin, la farsa autosugestionaba. Cuando se era pobre se hacía política para escalar el poder; valiéndose de él se acumulaba dinero por medio de concesiones, prebendas, etcétera. Una minoría de hábiles o “primates políticos” triunfaba indefectiblemente y obtenía riqueza y poder, sirviéndole de escalón una gran masa de politiquillos, o politicastros, que no obtenían más poder que el problemático que les daba el fuero o la protección oficial, ni más medro que míseras limosnas concedidas a título de subvención por empresas y servicios imaginarios, porque eso sí, la primera característica del político era hacerse atmósfera a cargo del presupuesto, nunca al del propio peculio" (Gamio, 1993).
  </p>
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  <p>
    <b>ALCOHOLISMO</b>
    : El alcoholismo, de la misma manera que la drogadicción, en cualquiera de sus formas y en cualquiera de sus contextos, constituye un serio problema comunicacional en el mundo globalizado. Quedan más que claros, a través de las muy variadas experiencias cotidianas tanto en el ámbito público como en el ámbito laboral como en el ámbito íntimo, los riesgos de comunicación, tanto verbal como no verbal, de las personas afectadas por el alcoholismo. Recordemos, por ejemplo, la comunicación de ciertos grupos afectados por el alcoholismo en situaciones de agresiones verbales y corporales en el hogar, que en algunos países más del 40 % de los accidentes del tráfico están relacionados con el alcoholismo y que las formas de conducir autotransportes de un individuo que ha ingerido bebidas alcohólicas no solamente son evidentes, asunto relacionado con la comunicación no verbal, sino que constituyen un tremendo y serio riesgo para la sociedad.
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  <p>
    <b>ALEXITIMIA</b>
    : No podemos esperar que haya sincronía interaccional, o la sincronía interaccional esperada, con un alexitímico, con esas personas que tienen esos vacíos emocionales en un mundo tan expresivo –me refiero especialmente a la forma de ser de nosotros los latinoamericanos–, que son tibias en un mundo de gente cálidas, que son descoloridas en un mundo totalmente cromático, individuos cosificados, individuos que portan en sus rostros el adormecimiento de las emociones o, peor aún, la “muerte emocional”. “Los alexitímicos no tienen idea de sus propios sentimientos, se sienten totalmente perdidos cuando se trata de saber lo que siente alguien que está con ellos. Son emocionalmente sordos. Las notas y acordes emocionales que se deslizan en las palabras y las acciones de las personas –el revelador tono de voz o el cambio de postura, el elocuente silencio o el revelador temblor– pasan inadvertidas. La alexitimia, del griego a = ‘carencia de’, y lexis = ‘palabras’ y timos, que significa “emoción”, es una afectación de la conducta que es tratada por sicólogos y siquiatras. Es la incapacidad para expresar emociones y dificultad para describir los sentimientos propios y, obviamente, los de los demás. Los pacientes con esta afectación tienen problemas para distinguir entre una emoción y otra, así como entre emoción y sensación física, de modo que pueden decir que “tienen mariposas en el estómago, palpitaciones, sudores y mareos... pero que no se dan cuenta que [en realidad] se sienten ansiosos [...] No se trata de que los alexitímicos nunca sientan nada, sino de que son incapaces de saber –y especialmente incapaces de expresar en palabras– cuáles son exactamente sus sentimientos. Carecen absolutamente de la habilidad fundamental de la inteligencia emocional, la conciencia de uno mismo, que no permite saber lo que sentimos mientras las emociones se agitan en nuestro interior. Los alexitímicos desmienten la noción de que lo que sentimos nos resulta absolutamente evidente; ellos no tienen ninguna pista para saberlo. Cuando algo –o, mejor dicho, alguien– les provoca sentimientos, la experiencia les resulta desconcertante y abrumadora y consideran que es algo que hay que evitar a toda costa” (Goleman, 2001:72).
  </p>
  <p>&#160;</p>
  <p>
    <b>ANALFABETISMO FUNCIONAL</b>
    ,
    <b>ANALFABETISMO DE SEGUNDO GRADO</b>
    O
    <b>ANALFABETISMO DE GRADO SUPERIOR</b>
    :
    <a href="http://knol.google.com/k/analfabetismo-funcional-analfabetismo-de-segundo-grado-o-analfabetismo-de-grado">http://knol.google.com/k/analfabetismo-funcional-analfabetismo-de-segundo-grado-o-analfabetismo-de-grado#</a>
    &#160;Todos sabemos lo que es analfabetismo y analfabeto o analfabeta: “la persona que no sabe leer ni escribir”; pero hay otro analfabetismo que es en extremo común en el mundo entero, y en este caso en América, y peor aún, que está presente en una buena cantidad de universitarios, de funcionarios, de dirigentes, de gobiernos y de presidentes de América, de altos líderes religiosos, hasta en altísimos líderes de la educación y la instrucción en este Continente. Es sencillamente impactante la incultura, el desconocimiento, el atraso, la incapacidad discursiva, los errores de escritura y lectura de ciertos funcionarios, presidentes y ejecutivos gubernamentales de América “en sus idiomas maternos”, en sus propios idiomas. En este sentido de las personas que inclusive teniendo estudios universitarios (?) y de post-grado (?) están afectadas por el “analfabetismo funcional”, con frecuencia he dicho en mis conferencias y pláticas que deberían reunirse más frecuentemente con líderes latinos como el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, la indígena guatemalteca Rigoberta Menchú y el indígena boliviano Juan Evo Morales Ayma, para ver si se les pega algo de cultura, de buena formación, de prestigio comunicativo, de capacidad oratoria, de claridad discursiva, y considerando sobre todo que las tres personas mencionadas anteriormente no tienen estudios superiores, pero cuando hablan se les entiende perfectamente y manejan sin problema alguno los temas que tratan, y que además, en el caso de Rigoberta Menchú y Evo Morales el idioma español no es su lengua materna, sino su segundo idioma, pero ¡qué bien lo manejan!, para envidia de esos “líderes (?) analfabetos funcionales de nuestra América”. Claro que en este sentido del analfabetismo funcional de una buena cantidad de universitarios, de directivos religiosos, de líderes, de presidentes, de secretarios o ministros, de cancilleres, de embajadores y de líderes sindicalistas de la educación, hay países de América que, sin discusión alguna, se llevan el primer lugar [...] todo lo cual está más que documentado en absolutamente todos los medios masivos de comunicación, especialmente en Internet, y no por un error o dos errores o tres errores; son errores diarios, de toda la vida, constantes: “El analfabetismo de primer grado consiste en no saber descubrir el significado más a mano de los términos. El analfabetismo de segundo grado o grado superior se da cuando no se capta el sentido profundo de las palabras. Yo puedo ver los colores. Si no sé ver el valor que adquieren los colores en la estructura de un cuadro, soy analfabeto respecto al lenguaje pictórico. Veo estas ocho letras: l, i, b, e, r, t, a, d, y sé que, unidas de esa forma, expresan el concepto de libertad. Pero ¿sé adivinar bajo tales letras lo que implica la libertad humana, su relación viva con otros conceptos? Si no lo sé, soy analfabeto respecto al lenguaje de la vida creativa personal. Pronuncio la palabra «egoísmo», y estoy seguro de que la conoces y sabes lo que significa. Lo mismo pasa con la palabra «ambición» y la palabra «hedonismo», que alude a la actitud del que busca en todo momento lo más agradable para sí. Conoces los tres vocablos –hedonismo, ambición, egoísmo–, y yo quisiera que me explicaras la relación profunda que existe entre ellos. ¿Sabrías hacerlo, y no de una manera vaga sino con precisión? Supongamos que aciertas a marcar con nitidez la línea que nos lleva del egoísmo a la actitud de hedonismo y de ésta al vértigo de la ambición de poseer y dominar. ¿Sabrás seguir ahondando e indicarme cómo este vértigo de la ambición de dominar lo que encandila los instintos provoca otros muchos vértigos: el vértigo de la embriaguez, del erotismo, de la droga, de los celos, de la venganza...? Si lo sabes, conoces el lenguaje propio de la vida creativa, porque conocer una palabra es penetrar en sus relaciones con otras, descubrir sus influjos mutuos, la trama que forman todas entre sí. Si no lo sabes, eres víctima del «analfabetismo de grado superior». No saber leer constituye una desgracia, porque cierra las puertas de la información. Esta calamidad está patente y pide a gritos que se le ponga remedio. No conocer el lenguaje de la vida creativa acarrea males sin cuento al hombre porque le mantiene desinformado respecto a lo que debe hacer para realizarse cabalmente. Pero, este tipo de analfabetismo no da la cara. Colapsa la vida personal, no permite darle su sentido pleno, y esto significa un infortunio para quien tenga una idea clara de los valores. Pero la gente apenas repara en ello debido a que dispone de bastante información y ésta se confunde fácilmente con la formación por cuanto permite hablar y opinar con soltura. Si se piensa de modo riguroso, se advierte claramente que la mera información no suple en modo alguno a la formación. Lamentablemente, hoy se estima a veces más la información superficial que la información profunda. Estar informado supone cierto tipo de dominio de la realidad. El frenesí informativo actual está en buena medida inspirado por el ideal de la posesión: se ansía poseer información. Saberlo todo es una forma de poder. De ahí que la libertad de información y expresión, malentendida como algo absoluto, se enfrente a menudo con el derecho a la intimidad de los ciudadanos y los grupos sociales. El analfabetismo de segundo grado domina la sociedad. Los que deciden en buena medida la marcha de la sociedad actual, por disponer de medios para modelar la opinión pública, desconocen con frecuencia el lenguaje de la vida creativa. A juzgar por sus discursos, por las razones que aducen para justificar ciertas leyes y determinadas orientaciones pedagógicas y por el modo de orientar los medios de comunicación, parecen tener una idea errónea de lo que es una persona humana, cómo se desarrolla, de qué forma puede llegar a plenitud y ser feliz” (López, 1999). Así, vemos que “analfabetismo” y “analfabeto” están relacionados no solamente con el o la “que no sabe leer o escribir, o ambas cosas”, sino que también, en nuestros días de globalización, de competitiva mundialización, se relaciona con la “ignorancia o desconocimiento de una disciplina, de una rama, de una actividad, de un fenómeno, de un proceso, de ciertos estados y condiciones sociales, políticos y religiosos, de una profesión, de ciertos actos de la tradición y el folclor...”, con la “falta de aprendizaje”. Por eso hay analfabetismo y analfabetos de todo tipo, hasta “analfabetismo digital”. Queda claro, entonces, que la falta de aprendizaje que limita a las personas, a las culturas, a las comunidades, a los pueblos, ha estado presente y de hecho está presente en cualquier grupo humano, por las razones que sean, pero en nuestros días en especial debido a las malas políticas educativas y lingüísticas de los gobiernos. Por eso no es común encontrar personas “todólogas”, es decir que lo sepan todo, que sepan hacerlo todo. Pero esto es muy diferente a la masificación del analfabetismo funcional. Cuando esto sucede, cuando se masifica el analfabetismo funcional –algo muy común en algunos países latinoamericanos, con “educaciones de ficción”, tanto al nivel de los centros educativos como al nivel de la educación familiar de tipo nuclear (Ruano, 2006b)–, entonces estamos en un tremendo y catastrófico problema, de alcances mayores, y ahí están los resultados, en los desastres que hemos visto, que estamos viendo y que seguiremos viendo en una buena cantidad de países de América. En muchos países tercermundistas y cuartomundistas, en donde no están presentes los gustos por la cultura, los gobiernos han aprovechado esta situación para “subdesarrollar” la educación, con el objetivo de mantener al pueblo en el estado de ignorancia y atraso que conviene a sus intereses: la verdadera alfabetización –y no la pseudoalfabetización– crea un tipo de conciencia desarrollada llamada “conciencia alfabeta”, que es un vehículo útil para la “organización social de la sociedad” y para difundir tanto valores como prácticas ciudadanas, algo que no es conveniente para ciertos tipos de regímenes y gobiernos (O’ Sullivan y otros, 1995). Por eso vemos que en tales países, mientras “los hijos del pueblo” realizan sus estudios en las instituciones nacionales, los hijos, familiares y “protegidos” de tales mandatarios y dirigentes lo hacen en el extranjero, en instituciones educativas reconocidas –más bien “reconocidas” por “algunos”; porque a la hora de “detectar a tiempo” los terribles problemas, por ejemplo económicos y administrativos, que afectan al mundo entero (Greenspan, 2007; McClellan, 2007; Krugman, 2004; Krugman, 2008; Navalón, 2009), esas universidades no aparecen y, no obstante esa incapacidad más que clara, siguen siendo “reconocidas” una y otra vez; pero esos graves problemas ya se han llevado al mundo entero entre las patas–. Una situación semejante pasa con la atención médica, en donde se observa que los líderes políticos, sindicales y altos funcionarios del estado con frecuencia se atienden médicamente en el extranjero, mientras que “el pueblo” lo hace en las instituciones de la seguridad pública, generalmente deficientes y científicamente cuestionadas y cuestionables. Las personas que viven en países subdesarrollados con profundo atraso y graves problemas de analfabetismo y analfabetismo funcional, al entrar en situaciones de globalización, especialmente debido a su desempeño laboral en empresas transnacionales, enfrentan desajustes comunicativos verbo-corporales, sociopatías y sicopatías, pero principalmente experimentan pérdida de autoestima y sentimientos de inseguridad, temor y minusvalía. En América, incluyendo a Estados Unidos y a Canadá, está presente el analfabetismo funcional o analfabetismo de grado superior; pero en América Latina el cuadro es muy triste y desalentador si tomamos en cuenta la situación de atraso e incompetencia en la que se encuentran la educación y la instrucción en el área: en nuestros días, por ejemplo, parte el alma y es humillante e indignante ver la situación que presenta la educación en el estado de Oaxaca, México, nada más y nada menos que la cuna que vio nacer al “Benemérito de las Américas”, Benito Pablo Juárez García (1806-1872), a quien América Latina completa, y el mundo, le debe tanto, en todos los sentidos, pero en especial en lo concerniente al “respeto al derecho ajeno”, ejemplo de exclusivo y verdadero liderazgo: huérfano de padre y madre a los 3 años de edad, fue agricultor, pastor de ovejas, sirviente, analfabeto hasta la adolescencia, a los 12 años sólo hablaba su lengua materna: zapoteco –una de las 69 lenguas indígenas de México y una de las 13 lenguas habladas en el estado de Oaxaca–, y llegó a ser presidente de México –país llamado “La Grecia de América”, “El trono de América”– en varias ocasiones. ¿Cómo es posible que México, que el mundo civilizado, que los hombres y mujeres honrados del mundo, hayan permitido que justamente en la tierra que vio nacer al Benemérito, hoy haya miles de niños, jóvenes y adultos sin estudiar? ¿Cómo es posible que justamente en Oaxaca hace mucho tiempo ya que no se cumplen las respetadas palabras?: “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”. Ésa será una deuda que tendremos siempre con el Benemérito y la Humanidad las personas “honradas” del mundo entero. Benito Pablo Juárez García, quien fuera el único presidente mexicano verdaderamente indígena, amerindio, es la imagen masculina mexicana de mayor relevancia y trascendencia a nivel internacional, de la misma manera que es la gran Sor Juana Inés de la Cruz –Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana (entre 1648 y 1651-1695), llamada “El Fénix de América”, “La Décima Musa”, hija ilegítima de una criolla y un español– la imagen femenina mexicana de mayor relevancia y trascendencia a nivel internacional. No creo que haya alguien “entre los grandes” de México que haya sido más perseguido, enjuiciado, humillado, blasfemado y criticado que la maravillosa Sor Juana; no obstante, contra viento y marea, contra la Inquisición y el acecho y espionaje de ciertos individuos con “cerebros enfermos, ignorantes, involucionados y acomplejados”, esos individuos llamados por el gran Repilado “asnos perfurmados”, ¡y para suerte de nosotros los lectores del idioma español “nuestro de cada día”!, esta diosa americana creó el lenguaje más bello, elegante, armonioso, dulce, lírico, perfecto, galante, encendido, seductor, artísticamente erótico, barroco o atequitquiado y a veces simpático, que se pueda imaginar. Por eso, justamente, nuestra amada Fénix es gloria del mundo, por los siglos de los siglos. En América Latina –como sucede también, claro está, en España y en la República de Guinea Ecuatorial, antigua Guinea Española– no es común encontrar personas verdaderamente cultivadas en el “dominio cultural” y el buen uso de su idioma materno, que en este caso me refiero al idioma español. En este sentido, los ejemplos son variados (Ruano, 1987, 1992, 1993, 2000, 2002, 2003e, 2003f, 2006b; Ruano y Rendón, 2006). En América Latina es difícil encontrar personas que discursen verbo-corporalmente de manera armoniosa en idioma español. Las raíces de esta disfunción están en la niñez, en la mala educación escolar –en los cinco niveles: primaria, secundaria, bachillera, universidad y postgrado–, en la poca importancia que brinda la familia nuclear tradicional a la nominación adecuada –de ahí el escaso fondo léxico–, en los escasos hábitos de la lectura: no preferencia por la buena literatura, por la literatura de calidad, en el poco entrenamiento que se tiene con los niños y los jóvenes en el debate discursivo verbo-corporal –“hablar” con palabras y con gestos, en armonía lógica– instructivo y racional sobre temas importantes para la vida personal y comunitaria y en el nulo esfuerzo del adulto para tratar de resolver los problemas de una educación y una instrucción no competitivas, defectuosas. No es difícil encontrar escritos al nivel de postgrado con la misma calidad de escritos de primaria, con todo y las ventajas que presenta la escritura en computadora. En cualquier escrito de alumnos de bachillerato, universidad y postgrado es prácticamente nula la presencia de las 19 variantes de signos ortográficos de la lengua española, y si se enfrentan a textos escritos en donde aparecen estos signos, sencillamente no saben interpretarlos, no saben lo que significan, y por ende no saben leer los sintagmas u oraciones con la expresividad requerida. En el mejor de los casos, los alumnos ubican en sus escritos exclusivamente coma, punto y signo de interrogación cerrado, es decir ? –cuando en lengua española ese signo se abre, ¿, y se cierra, ?–. Las reglas de acentuación están prácticamente ausentes en estos escritos, inclusive con la escritura en computadora, que marca los errores gramaticales y sintácticos en verde y rojo, lo que acrecienta aún más el problema del analfabetismo funcional “consciente”. En el plano oracional, la formación de oraciones pequeñas –propias de la niñez y no de la adultez– y los problemas sintácticos están a la orden del día. Cuando observamos el analfabetismo de grado superior y las incompetencias discursivas verbo-corporales presentes en líderes, funcionarios, gobernantes, mandatarios, legisladores y voceros y voceras de los diferentes grupos, y en sus variadas clasificaciones: electos sin fraudes y con fraudes, no espurios y espurios, satélites, paracaidistas, impuestos, voceros y voceras informativo-íntimo-afectivos, etc., entonces el problema de este tipo de analfabetismo y su impacto en los medios masivos de comunicación y en la sociedad en general, al nivel nacional y al nivel internacional, toma tintes diferentes y debe ser analizado bajo otras ópticas y consideraciones, como lo hago en mis libros El lenguaje corporal humano. Un enfoque imagológico en base a criterios verbales y no verbales, con 801 páginas, en el capítulo 6. Sincronía interaccional u orientación del cuerpo, disponible en&#160;
    <a href="http://openlibrary.org/b/OL21783353M/El-lenguaje-corporal-humano.-Un-enfoque-imagol%C3%B3gico-en-base-a-criterios-verbales-y-no-verbales">http://openlibrary.org/b/OL21783353M/El-lenguaje-corporal-humano.-Un-enfoque-imagol%C3%B3gico-en-base-a-criterios-verbales-y-no-verbales</a>
    &#160;; Cómo trabajar con los estudiantes universitarios de Ciencias Sociales. Apuntes para profesores y educandos , disponible en
    <a href="http://openlibrary.org/b/OL22661780M/C%C3%B3mo-trabajar-con-los-estudiantes-universitarios-de-Ciencias-Sociales.-Apuntes-para-profesores-y-educandos">http://openlibrary.org/b/OL22661780M/C%C3%B3mo-trabajar-con-los-estudiantes-universitarios-de-Ciencias-Sociales.-Apuntes-para-profesores-y-educandos</a>
    &#160;y en Las ciencias sociales y el trabajo independiente de los estudiantes , disponible en&#160;
    <a href="http://openlibrary.org/b/OL1645685M/ciencias-sociales-y-el-trabajo-independiente-de-los-estudiantes">http://openlibrary.org/b/OL1645685M/ciencias-sociales-y-el-trabajo-independiente-de-los-estudiantes</a>
    &#160;. Al ver todos esos problemas y desdichas relacionados con la comunicación verbo-corporal de nuestros pueblos de América y la irresponsabilidad, la falta de compromiso, de los gobiernos y las familias en la creación de verdaderas y reales políticas y culturas discursivas cultas, desarrolladas, globalizadas y competitivas, sólo nos queda recordar, entonces y tristemente, las palabras del argentino Jorge Francisco Isidoro Luis Borges o Jorge Luis Borges –¿o “José” Luis “Borgues” (me refiero aquí al nombre que pronunciara en un discurso un presidente latinoamericano:&#160;
    <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vicente_Fox">http://es.wikipedia.org/wiki/Vicente_Fox</a>
    &#160;)?–: “En el octavo libro de la Odisea se lee que los dioses [aquí sería los gobernantes, los políticos y las familias] tejen desdichas para que a las futuras generaciones no les falte algo que cantar”, según Jorge Luis Borges (1989). “Del culto a los libros”, en Obras Completas. Barcelona, Emecé Editores, V. II, p. 91. No sé si el mexicano Enmanuel Carballo –con “doble l”, ¿o Carbalo o Carbahlo? (otra vez el mismo presidente latinoamericano pronuncia mal otro nombre de autor reconocido), con “l” y con “hl”– tendrá por ahí alguna frase así, seguro que sí la tiene. O tal vez sería interesante recordar aquí los maravillosos, archiconocidos, internacionalmente célebres, libros y pensamientos del escritor y filósofo “hombre” indio –de la India–, llamado Rabindranath Tagore –¿o escritora, mujer, india llamada “Rabina Gran Tagora” (me refiero aquí a lo que dijera la esposa de ese presidente latinoamericano,
    <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Marta_Sahag%C3%Ban">http://es.wikipedia.org/wiki/Marta_Sahag%C3%Ban</a>
    &#160;, una mujer que a su vez había sido nada más y nada menos que “vocera de la presidencia”, ¡háganme el favor!?–. Bueno, aquí podríamos decir: ¡cómo pasan cosas en “El reino de este mundo”!, ¿¡verdad...!? El analfabetismo funcional es mucho más evidente, y penoso y ridículo por supuesto, en todo tipo de advenedizos y simplones catrines y catrinas presumidos –es decir, personas que proviniendo de orígenes humildes, de áreas periféricas y provincianas, faltos de los protocolos y las etiquetas de los grandes mundos, y de pésima formación cultural– que intentan sobresalir a como dé lugar en los “exclusivos (?)” núcleos sociales y culturales de un mundo globalizado. Estos desdichados hombres y mujeres que padecen estos síndromes, que tanto se asemejan a algunos de los personajes burlescos de las obras del escritor mexicano José Joaquín Fernández de Lizardi, desconocen el terrible rostro de la hipocresía latinoamericana y mundial: ¡primero te aplaudo, porque no me queda más remedio, pero en cuanto no estés presente me burlaré de ti con cuanto pueda y en donde sea! ¡Triste realidad la del “gitano señorón”, y también, claro, la de la “gitana señorona”! ¡Lo que les espera a esta gente! La historia, como todos sabemos, no perdona, y en especial en aquellos lugares en donde la burla es pan nuestro de cada día. Recordemos algunos pasajes de Don Catrín de la Fachenda, escritos desde 1822, de Fernández de Lizardi, “El Pensador Mexicano”: “Por contemporizar con un tío cura, eterno pegoste y mi declarado enemigo ab ineunte aetate, o desde mis primeros años, me pusieron en la escuela o, por mejor decir, en las escuelas, pues varié a lo menos como catorce; porque en una descalabrada a los muchachos, en otras me ponía con el maestro, en éstas retozaba todo el día, en aquéllas faltaba cuatro o cinco a la semana; y en éstas y las otras aprendí a leer, la doctrina cristiana según el catecismo de Ripalda, a contar algunas cosas y a escribir mal, porque yo me tenía por rico, y mis amigos los catrines me decían que era muy indecente para los nobles tan bien educados como yo el tener una letra gallarda, ni conocer los groseros signos de la estrafalaria ortografía. Yo no necesitaba tan buenos consejos para huir las necias preocupaciones de éstos que se dicen sensatos, y así procuré leer y contar mal, y escribir peor. ¿Qué se me da, amados catrines, parientes, amigos y compañeros, qué se me da, repito, de leer así o asado, de sumar veinte y once son treinta y seis, y de escribir, “el cura de Tacubaya salió a casar conejos”? Dícenme que esto es un disparate: que los curas no casan conejos sino hombres racionales; que cazar con z significa en nuestro idioma castellano matar o coger algún animal con alguna arma o ardid, y casar con s es lo mismo que autorizar la liga que el hombre y la mujer se echan al contraer el respetable y santo sacramento del matrimonio. ¿Qué se me da, vuelvo a deciros, de estas y semejantes importunas reconvenciones? Nada a la verdad, nada seguramente; porque yo he tratado y visto murmurar a muchos ricos que escribían de los perros; pero a vuelta de estas murmuraciones los veía adular y recomendar por los más hábiles pendolistas del universo; lo que me hace creer, queridos míos, que todo el mérito y habilidad del hombre consiste en saber adquirir y conservar el fruto de los cerros de América. Tan aprovechado como os digo, salí de la escuela, y mis padres me pusieron en el colegio para que estudiara, porque decían los buenos señores que un don Catrín no debía aprender ningún oficio, pues eso sería envilecerse; y así que estudiara en todo caso para que algún día fuera ministro de Estado o, por lo menos, patriarca de las Indias. Yo en ese tiempo era más humilde o tenía menos conocimiento de mi mérito, y así no pensaba en honras ni vanidades, sino en jugar todo el día, en divertirme y pasarme buena vida [...]” No podemos olvidar aquí otros tipos de analfabetismo que afectan a nuestras masas humanas desorientadas y confundidas, a nuestros estudiantes de todos los niveles de educación: 1. el analfabetismo emocional y 2. el analfabetismo digital: “Otro asunto relacionado con las culturas globalizadas se refiere a la educación y a la instrucción que pudieran recibir tanto hombres como mujeres en determinadas áreas. El educar e instruir “de manera marcadamente diferente” a hombres y mujeres en unas áreas geográficas y en otras tiene sus efectos desajustados en las nuevas culturas globalizadas. El comportamiento social de mujeres y hombres en muchas culturas no tiene por qué estar tan marcado. En ciertas partes del orbe es más que evidente esta marca. Aparte de esto, es necesario destacar que muchos hombres –y también muchas mujeres–, al entrar en determinadas culturas globalizadas, no poseen ciertas “capacidades para procesar determinadas emociones”, algo así como que en el encuentro de culturas globalizadas pudieran aparecer los rasgos de desbalance sensitivo, de sensibilidad desbalanceada, lo que pone en situación ventajosa y desventajosa a determinados miembros y grupos” (Kras, 1990). “También esto es un gran reto en la educación universitaria contemporánea, especialmente en las áreas de ciencias sociales. Tradicionalmente nos hemos preocupado por el conocimiento o desconocimiento científico de nuestros estudiantes; nos alarmamos por los bajos rendimientos de nuestros educandos en determinadas materias, especialmente en matemáticas y letras, gramática, lectura... Nos asusta el evidente analfabetismo cultural [técnico y digital] en la educación moderna; pero entonces cuándo nos preocuparemos por formar hombres socialmente aptos, capacitados humanamente, capacitados para leer, decodificar, interpretar, entender, las emociones del ‘otro’, cualquiera que sea este ‘otro’, especialmente en un mundo internacionalizado. Tenemos que preocuparnos mucho, y ya, por crear hombres y mujeres que no sean analfabetos emocionales, tenemos que erradicar las raíces del analfabetismo emocional “una deficiencia diferente [a la matemática y a la lectura] y más alarmante” (Goleman, 2000). Según datos de eMarketer, obtenidos el 10 de julio de 2003 a través del periódico mexicano El Universal, B10, América Latina es una de las regiones más pobres en cuanto a número de usuarios en Internet, lo que ubica a esta parte del Continente Americano en una situación de verdadero y lamentable analfabetismo digital: representa el 6% de los “navegantes” de todo el mundo. El primer lugar en el uso de Internet en América Latina lo ocupa Brasil, porque es un país muy grande, con mucha población. Si consideramos la cantidad de usuarios de esta red a partir de la población por país, entonces los resultados son los siguientes: 1. Chile: el 20% de su población tiene acceso a Internet, 2. Uruguay: 11.9%, 3. Perú: 11.5%, 4. Costa Rica: 9.3%, 5. Argentina: 8%, 6. Venezuela: 5.2%, 7. Brasil: 4.6%, 8: México: 3.6% y 9: Colombia: 2.7% [...]
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    <b>ANOMIA</b>
    : Desorganización social que resulta de la ausencia de normas comunes en una sociedad. La noción de anomia designa la crisis por la que atraviesa una sociedad o un grupo social cuando sus miembros se ven privados de las normas que organizan conductas y de los ideales que legitiman sus aspiraciones. La anomia es el resultado de cambios sociales que exigen una sustitución demasiado acelerada de un sistema de valores. También designa el conflicto que sufre el individuo cuando la sociedad le propone unos objetivos legítimos a los que no puede acceder si no es por medios ilegítimos, debido al lugar que ocupa en la escala social. También se llama así, “anomia”, en medicina, atención médica, y más concretamente en los tratamientos para la corrección del lenguaje verbal, a ciertos problemas del lenguaje que provocan que los hablantes o usuarios de los idiomas no puedan llamar a las cosas por sus nombres verdaderos o correctos o adecuados según las variantes lingüísticas y dialectales “pertinentes” que imperan en sus contextos situacionales.
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    <b>ANOSMIA</b>
    : Es un trastorno que se caracteriza por la disminución o la pérdida del sentido del olfato, lo que afecta directamente la expresividad gestual, los gestos, y también la expresividad verbal, las palabras de agrado y complacencia, ante las comidas y bebidas que tradicional y habitualmente se consideran exquisitas o delicadas o finas en ciertas culturas o a nivel internacional. De la misma manera, los gestos de desagrado no aparecen en el rostro del afectado por este trastorno al no poder percibir los llamados “olores feos” o peste.
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    <b>ANTILENGUAJE</b>
    : Es decir, lenguajes que expresan una oposición a un determinado orden lingüístico dominante, a una determinada norma lingüística imperante. Son formas de resistencia lingüística, tienen sus raíces en antisociedades, en sociedades que no están conformes con la situación social o lingüística que viven. Los antilenguajes son empleados por reaccionarios, desajustados sociales, delincuentes, presidiarios, etc. El objetivo es mantener y aumentar la solidaridad entre los miembros del grupo. Los antilenguajes sirven para excluir de la comunicación a todos los individuos que no forman parte del “grupo”.
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    <b>ATAXIA</b>
    : Incapacidad para coordinar los movimientos del cuerpo, lo que afecta, entre otras cosas, la sensibilidad, la postura, los gestos, los ademanes, la posición erguida, la capacidad para asir los objetos, estrechar las manos, dar abrazos, etc.
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    <b>AUTISMO</b>
    : La vida del autista, de los familiares del autista, y de las personas que, en general, tienen que comunicarse con los autistas, es muy difícil, compleja y penosa, por muy variadas razones. Cada 15 minutos nace un niño autista en el mundo. Se cree que 1 de cada 166 niños padece autismo en una u otra forma, ya sea como desorden neurológico o como desorden en el aparato psíquico. Acerca del autismo puede consultarse, en otros muchos materiales: Uta Frith (2004). Autismo: hacia una explicación del enigma. Madrid, Alianza Editorial.
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    <b>BELLEZA Y FEALDAD</b>
    :
    <a href="http://knol.google.com/k/belleza-y-fealdad">http://knol.google.com/k/belleza-y-fealdad#</a>
    &#160;Los criterios de belleza y fealdad, tanto para el género masculino, como para el género femenino, para el tercer género o tercer sexo (homosexuales) y para absolutamente todas las cosas, han sido motivo de aceptación o rechazo, de gusto o desprecio, de acercamiento o alejamiento de unos grupos con respecto a otros, de unas personas con respecto a otras. Recordemos que la belleza puede ser de dos tipos: 1. Belleza libre: es la belleza natural, que observamos y vemos como “bella” independientemente de nuestros “conceptos” en torno a la belleza; 2. Belleza adherente: es la “belleza” que depende de nuestros “conceptos” de belleza. Para considerar la “belleza” y su variedad véase, entre otros autores: Platón (1993). “Hipías mayor o de lo bello”, en
    <i>Diálogos</i>
    . México, Porrúa; Immanuel Kant (1977).
    <i>Crítica del Juicio</i>
    , Madrid, Espasa Calpe; Immanuel Kant (1995). Observaciones
    <i>sobre el sentimiento de lo bello y lo sublime</i>
    . Madrid, Alianza; Johann Christoph Freidrich Schiller (1991). "Cartas sobre la educación estética", en
    <i>Escritos sobre estética</i>
    . Madrid, Tecnos; Francis Hutcheson (1996).
    <i>Una investigación sobre el origen de nuestra idea de belleza</i>
    . Madrid, Tecnos; Ángela Bravo (1996).
    <i>Femenino singular. La belleza a través de la historia</i>
    . Madrid, Alianza Editorial; Umberto Eco (2004).
    <i>Historia de la belleza</i>
    . Barcelona, Lumen; Umberto Eco (2007).
    <i>Historia de la fealdad</i>
    . Barcelona, Lumen; Dorothy Schefer Faux (2006).
    <i>La belleza del siglo. Los cánones femeninos en el siglo xx</i>
    . Barcelona, Gustavo Gili; George Vigarello (2006).
    <i>Historia de la belleza: el cuerpo y el arte de embellecer desde el renacimiento hasta nuestros días</i>
    . Buenos Aires, Nueva Visión; Ulrich Renz (2007).
    <i>La ciencia de la belleza</i>
    . Barcelona, Destino; François Cheng (2007).
    <i>Cinco meditaciones sobre la belleza</i>
    . Madrid, Siruela [...] la belleza, y por supuesto la fealdad, y sus tipologías, rasgos, concepciones, matices, idealizaciones, están relacionadas con la geografía, los grupos y los subgrupos humanos y las esferas de trabajo: es decir el poseer o no un “físico suertudo” o el “físico de buen ver”, tanto en hombres como en mujeres como en personas del “tercer sexo”, según los tiempos, las épocas, las modas y los estilos (Ruano, 2003a), como puede apreciarse en los siguientes videos y comentarios, intitulados: Belleza, ¿por qué nos gusta lo que nos gusta?, disponible en&#160;
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=WBtyOaTWXaU&amp;feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=WBtyOaTWXaU&amp;feature=related</a>
    &#160;; Belleza y los patrones, disponible en
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=FnUTG9WwBjk&amp;feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=FnUTG9WwBjk&amp;feature=related</a>
    &#160;; Belleza, juicios de belleza, disponible en&#160;
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=MHgBVldBqQ0&amp;feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=MHgBVldBqQ0&amp;feature=related</a>
    &#160;; Cerebro, hormonas y percepción de la belleza, disponible en&#160;
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=F6LRynaiKmQ&amp;feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=F6LRynaiKmQ&amp;feature=related</a>
    &#160;; Belleza, el rostro, disponible en&#160;
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=7D_KZ8lOQeA&amp;feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=7D_KZ8lOQeA&amp;feature=related</a>
    &#160;; Por eso no tienes novio, disponible en
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=TrhTMHOLbbs">http://www.youtube.com/watch?v=TrhTMHOLbbs</a>
    &#160;; La suerte de la fea a la bonita no le importa , disponible en&#160;
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=N4BFuVXT5nU&amp;feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=N4BFuVXT5nU&amp;feature=related</a>
    &#160;; Los curas más bellos del Vaticano posan para calendario, disponible en&#160;
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=2gxrCmzU5gU">http://www.youtube.com/watch?v=2gxrCmzU5gU</a>
    &#160;y en
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=pI1Z2xDd9BQ&amp;NR=1">http://www.youtube.com/watch?v=pI1Z2xDd9BQ&amp;NR=1</a>
    &#160;; Msgr Gänswein (the Pope's secretary) is beautiful!!! , disponible en&#160;
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=O5a5WzwrNcI&amp;feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=O5a5WzwrNcI&amp;feature=related</a>
    &#160;; Se busca a la monja más bonita, disponible en
    <a href="http://www.elespectador.com/entretenimiento/arteygente/vidamoderna/articulo-se-busca-monja-mas-bonita">http://www.elespectador.com/entretenimiento/arteygente/vidamoderna/articulo-se-busca-monja-mas-bonita</a>
    &#160;y en
    <a href="http://www.noticias24.com/gente/noticia/3243/organizan-el-concurso-miss-monja-italia-2008/">http://www.noticias24.com/gente/noticia/3243/organizan-el-concurso-miss-monja-italia-2008/</a>
    &#160;. Para tener una idea de la variedad de criterios en torno a los esquemas físicos de la belleza, y en este caso en lo concerniente a la percepción de la belleza o la percepción de la imagen femenina, basta considerar el arte paleolítico y las representaciones de las llamadas “Venus Paleolíticas” e “imágenes femeninas trascendentales de la antigüedad”, tema que puede encontrase en:
    <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Venus_paleol%C3%ADticas">http://es.wikipedia.org/wiki/Venus_paleol%C3%ADticas</a>
    &#160;, y también en:
    <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Arte_paleol%C3%ADtico">http://es.wikipedia.org/wiki/Arte_paleol%C3%ADtico</a>
    &#160;y en
    <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Diosa_madre">http://es.wikipedia.org/wiki/Diosa_madre</a>
    &#160;. Y tanto dioses como humanos, tanto reyes como vasallos, tanto ricos como pobres, tanto gordos como flacos, tanto altos como bajitos..., han buscado la belleza y la juventud en cualquiera de sus formas. En la actualidad la maquinaria de la belleza es todo un emporio, en todos los sentidos, y aquí los diseñadores de imagen, los asesores de imagen, desempeñan un papel trascendental, aunque mucha gente no conoce cómo funciona el trabajo de imagen, el trabajo de los imagólogos: En este mundo moderno, lleno de relaciones públicas de todo tipo, nacionales e internacionales, saturado de medios de comunicación masiva y críticos que constantemente valoran y cuestionan, es muy difícil lograr tener una buena imagen física, una buena imagen pública, una buena imagen social. Para lograr esa buena imagen, tan anhelada por todos pero tan exclusiva de muy pocos, se requieren muchas cosas, muchos sacrificios, mucha práctica; pero sobre todo y en especial se necesita de muy buenos consejeros y asesores de imagen social, de imagen pública, de imagen institucional, de imagen política, de imagen física... (Ruano, 2003b; Ruano, 2003d; Ruano 2003h) [...] Muy pocas personas conocen el complejo trabajo de los asesores de imagen, de los imagólogos, en especial el trabajo de los asesores de imagen social, de imagen pública, de imagen política, de imagen protocolar, de imagen física... Inclusive dentro del mismo gremio de trabajadores de la imagen pública, de la imagen social, los desconocimientos al respecto llegan a ser alarmantes y desconcertantes. Para conocer un poco al respecto, siempre recomiendo ver dos de los tantos filmes en donde se trata el trabajo de los asesores de imagen. Me refiero a:
    <i>The Kid</i>
    , que en español ha salido con el nombre
    <i>Mi encuentro conmigo</i>
    , del director Jon Turteltaub y con la participación de Bruce Willis, y a:
    <i>The Devil Wears Prada</i>
    , con nombre en español
    <i>El diablo viste a la moda</i>
    , del director David Frankel y con la participación de Meryl Streep. Claro que si se quiere conocer en detalles uno de los trabajos más complejos y difíciles de tratamiento de la imagen social, y diría yo que el más reconocido del mundo en su tipo, entonces recomiendo investigar el trabajo del cubano Osmel Sousa, llamado “El Hacedor de la Belleza”, “El Hacedor de Misses”, “El Zar de la Belleza”... Con Osmel Sousa los sueños de las cenicientas venezolanas sí se hacen realidad en Miss Venezuela”: “Bajo la dirección de Osmel Sousa, Venezuela ha acumulado [junto con Puerto Rico] más títulos internacionales que cualquier otro país, incluyendo a seis ganadoras de Miss Universo, cinco Miss Mundo (junto a India, es el país que ha ganado más veces en este certamen), y cinco Miss International.” Destacamos aquí el papel trascendental del Caribe en la producción de mujeres y hombres bellos. También recordamos en esta parte que Cuba no participa en este tipo de certámenes. Si Puerto Rico, del Caribe, con aproximadamente 4 millones de habitantes, tiene 5 Miss Universo, imaginemos qué pasaría si Cuba, del Caribe, que tiene aproximadamente unos 11 millones de habitantes, participara en estos tipos de eventos de bellezas internacionales, mujeres u hombres. ¿Ya se lo imaginó? Pues entonces dígamelo a mí, que soy cubano y que toda mi vida he visto “lo que ahí se da”
    <a href="http://openlibrary.org/works/OL14931953W/Ruano,%202003a,%20en%20la%20versi%C3%B3n%20de%202009">...</a>
    . Desde los primeros momentos de la formación del pensamiento y la cultura clásicos en Grecia y Roma, lo que constituye la base de la cultura europea, los feos fueron rechazados y los bonitos aceptados. Veamos cómo resolvió este problema de la dicotomía belleza-fealdad el dios griego y romano Urano, el “Dios Supremo”, hijo de Gea y después su marido: Urano casó con Gea, que era su madre y después su mujer. Y con ella tuvo descendencia: los “bonitos” y “normales”, que eran los seis Titanes, es decir Océano, Ceo, Crío, Hiperión, Jápeto y Crono; las seis Titánides, es decir Febe, Mnemósine, Rea, Temis, Tetis y Tía; y también los “feos” o “anormales” o “monstruos”, que eran los hijos menores, los tres Cíclopes: Brontes, Estéropes y Arges; y los tres Hecatónquiros: Coto, Briareo y Giges. Los cíclopes eran gigantes de un sólo ojo, muy fuertes y muy hábiles. Los hecatónquiros eran gigantes de cien brazos y de cincuenta cabezas... Los dioses bonitos vivían felices y gozaban de todos los bienes, bondades y placeres del reino de los dioses... Y a los dioses feos, primero, Urano, su padre, no les permitió que salieran del vientre de la madre, Gea, y luego, ya que salieron, fueron mandados al Tártaro, es decir el “infrainfierno”, un lugar que estaba por debajo del infierno o Hades, que era a donde los dioses enviaban a sus enemigos. ¡Hasta los dioses le temían al Tártaro! De nada les valió a los pobres y feos cíclopes, por ejemplo, su gran habilidad e inteligencia. Para los dioses “bonitos”, ya desde aquel entonces, sólo contaban la “belleza” y la “normalidad”... Cuenta una de las tantas historias que hay al respecto que Gea, la madre, ayudada por sus hijos varones bonitos, los titanes, fue a liberar a sus hijos feos, y que éstos, una vez liberados, enseguida atacaron a los bonitos... Los cíclopes atacaron a los titanes, y los hecatónquiros a las titánides... Es decir, tal y como se recoge en la historia del nacimiento de la cultura clásica greco-romana, los bonitos son buenos y los feos son malos... ¡Ahhhhhh, y se me olvida! También, al parecer y según la mitología greco-romana, los feos siempre agreden a los bonitos... (Ruano, 1995). En la cultura judeo-cristiana, también los bonitos logran muchas cosas...: ¡hasta deciden la vida o la muerte de los pueblos, marcando así sus pasados, sus presentes y sus futuros!: 1 El rey David era ya viejo y de edad muy avanzada; y por más que lo cubrían con ropa, no podía entrar en calor. 2 Por lo que le dijeron sus criados: Buscaremos para el rey nuestro señor una virgen jovencita, que, siendo su esposa, viva con el rey y lo abrigue, y duerma a su lado para que le comunique algún calor. 3 Buscaron pues por todas las tierras de Israel una jovencita hermosa, y hallaron a Abisag de Sunam, y se la trajeron al rey. Era esta doncella de extremada hermosura, y dormía con el rey: pero el rey la dejó virgen (1Reyes, Capítulo 1). 2 Por lo cual los criados y ministros del rey dijeron: Búsquense para el rey [Assuero o Astajerjes, rey de Persia] jovencitas, que sean vírgenes y hermosas; 3 enviando por todas las provincias personas que escojan doncellas y de buen parecer, y las traigan a la ciudad de Susan al palacio de las mujeres [harem], entregándolas al cuidado del eunuco Egeo, superintendente y guarda de las mujeres del rey, y déseles allí cuanto sea necesario para su ornato mujeril, y lo demás que hubieren menester; 4 y la que entre todas será más del agrado del rey, esa sea la reina en lugar de Vasti [...] 7 Habiendo Mardoqueo criado a Edisa [...] llamada por otro nombre Esther [...] en extremo hermosa y de lindo parecer [...] 15 No pidió Esther adornos mujeriles [...] Porque era de extremada hermosura, e increíble belleza [...] 17 Y el rey quedó prendado de ella más que de todas las otras mujeres, y le cayó Esther en gracia, y obtuvo su favor sobre todas las demás; y le puso en la cabeza la corona real, declarándola reina en lugar de Vasti (Esther, Capítulo 2). ¿Qué “poderes” tenía Esther, una judía –¿vengativa?– (Esther, Capítulo 9, Versículos 13, 14, 15 y 16), que el gran rey persa Astajerjes, que despreciaba y humillaba a los judíos, y que los tenía esclavizados en 127 provincias de su gran reino, en reiteradas ocasiones le ofreció dar lo que ella pidiera, inclusive la mitad del reino? –acerca de la historia de la judía Esther que llega a ser reina de Persia, puede consultarse la hermosa novela Hadassah: One Night with the King o en español Jadasá –Hadassah–, del autor estadounidense Tommy Tenney, y su adaptación para el cine bajo el nombre de One Night with the King, o en idioma español como Una noche con el rey o La reina de Persia, del director estadounidense Michael O. Sajbel–. ¡La belleza y lo que se “sobreentiende” aquí –y que se supone que todo “adulto normal” debe conocer– por “belleza”!: 3 Le dijo entonces el rey: ¿Qué es lo que quieres, reina Esther? ¿Qué petición es la tuya? Aun cuando me pidieres la mitad del reino, se te dará [...] 6 Y el rey, después que bebió vino con abundancia, dijo a Esther: ¿Qué cosa quieres que te mande dar? ¿Cuál es tu pretensión? Aunque pidieres la mitad de mi reino, te lo atorgaré (Esther, Capítulo 5). 2 A la cual dijo también el rey en este segundo día, después de recalentado el vino: ¿Qué petición es la tuya, Esther, y qué quieres que se te conceda? Aunque pidieres la mitad de mi reino, lo alcanzarás (Esther, Capitulo 7). ¿Qué “poderes” tuvo Lilith, “La Primer Mujer”, que marcó en muchos sentidos a culturas como la sumeria, la babilónica, la mesopotámica y la hebrea, entre otras? Veamos lo que nos dice al respecto Martha Robles (2000) [...] ¿Qué “poderes” tenía la Reina de Saba, conocida también por varios nombres como Makeda, Nikaule, Belkis..., una mujer que según algunos es etíope, según otros yemenita, según otros búlgara, etc., que hechizó al poderoso rey judío Salomón, que le dedicó a esta mujer, según exponen algunos comentaristas de la Biblia, nada más y nada menos que el “Cantar de los Cantares” o “Cantares de Salomón”? ¿Qué “poderes” tenía la “seductora” Cleopatra VII que hizo que tantos grandes cayeran rendidos de amor, pasión y lujuria a sus pies? ¿Qué “poderes” tuvo la bella Livia Drusa Augusta, emperatriz de Roma? ¿Qué “poderes” tuvo la bella Mesalina, emperatriz de Roma, más conocida por los nombres de “la ramera”, “la meretriz”, “la libidinosa”...? ¿Qué “poderes” tenía la mexicana María Ignacia Rodríguez de Velazco y Osorio Barba, más conocida como “La Güera Rodríguez” (Valle Arispe, 1960; Amozurrutia, 2008), que tuvo una vida tan “activa amorosamente”, con toda una larga y comentada lista de hombres: políticos, curas, científicos, nobles...?: [...] el propio Iturbide [...] la gente hablaba de que se acostaba con la famosa Güera Rodríguez [...] El alto prelado de Oaxaca sabía que tan sólo pronunciar el nombre de la Güera Rodríguez resultaba un atentado en el seno de esa reunión secreta. ¿Razones? La bellísima mujer había compartido lecho con varios de los ministros religiosos ahí presentes. Uno se acomodó instintivamente en la silla. Otro más no pudo contener un acceso de tos (Martín, 2006:86-87). –Y que no se olvide [...] que la Güera Rodríguez, siempre presente, logró que la fastuosa marcha militar que deslumbraba a la ciudadanía de la capital se desviara hasta pasar frente a su propia casa de acuerdo a una petición hecha a su amado. Iturbide, vestido con el ostentoso atuendo de jefe del Ejército Trigarante, tendría que apearse de su brioso corcel blanco, penetrar por su jardín, cortar una rosa blanca de las que se dan al final del verano, subir por la escalera de la residencia hasta llegar a su balcón y, después de ponerse de rodillas ante aquella auténtica aparición encarnada en mujer y sin considerar la presencia de un público estupefacto, entregarle la flor y una pluma de su sombrero besándole la mano al saludarla y al despedirse. ¿Y Ana María de Huarte, su esposa? ¡Ah!: ella estaba enclaustrada en un convento, presa por haber sido encontrada una carta redactada por la propia Güera e	
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			<p>[&#8230;] A propósito de la imagen pública: ¿por qué las personas a veces no se entienden bien? Las cosas &#8230; https://ruanofaxas.wordpress.com/article/a-proposito-de-la-imagen-publica-por-19j6x763f3uf8-185/ [&#8230;]			</p>
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