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				<article-title><bold>A propósito de la imagen pública: ¿por qué las personas a veces no se entienden bien? Las cosas que hacen que la comunicación verbal y la comunicación no verbal sean un problema. PARTE IV</bold></article-title>
				<subtitle><bold>ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA. Partes de conferencias, seminarios y talleres del imagólogo, paisólogo, filólogo y lingüista Fernando Antonio Ruano Faxas</bold></subtitle>
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						<surname>Fernando Antonio</surname>
						<given-names>Ruano Faxas</given-names>
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				<pub-date pub-type="ppub">
					<day>14</day>
					<month>11</month>
					<year>2011</year>
				</pub-date>			<abstract>
					<title>Abstract</title>
					<p>[...] En todas las sociedades existen las máscaras sociales; en unas más y en otras menos [...]  A veces también tenemos que ponernos disfraces, máscaras y caretas para que no reconozcan nuestra verdadera personalidad, para que no nos conozcan, para pasar inadvertidos o para dar una idea diferente de lo que en realidad somos y de lo que en realidad queremos o a lo que en realidad aspiramos, para evitar que se muestren nuestras verdaderas intenciones. Y de los que estamos plenamente seguros es de que, como dijo Mark Twain, “Todo hombre tiene una cara oscura que a nadie enseña”, hasta que se la descubren... Nos disfrazamos o encaretamos con trajes, con maquillajes, con apariencias físicas, con protocolos, con etiquetas o marcas, con gestos, con muecas, con ciertas reglas de demostración y con nombres y apellidos. Así, por ejemplo, cuando nuestro nombre o nuestro apellido no nos gustan, no nos convienen o no nos sirven para determinados fines, los cambiamos por otros, por seudónimos (Ruiz, 1985), algo que es muy común en el mundo artístico, en el mundo literario, en el mundo radiofónico, en el mundo cinematográfico, en el mundo televisivo [...]</p>
				</abstract>
			
			
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  <p>
    <b>CONTINUACIÓN DE LA PARTE III:</b>
    <a href="http://knol.google.com/k/fernando-antonio-ruano-faxas/a-prop%C3%B3sito-de-la-imagen-p%C3%BAblica-por/19j6x763f3uf8/187">
      <b>http://knol.google.com/k/fernando-antonio-ruano-faxas/a-prop%C3%B3sito-de-la-imagen-p%C3%BAblica-por/19j6x763f3uf8/187#</b>
    </a>
  </p>
  <p>&#160;</p>
  <p>&#160;</p>
  <p>&#160;</p>
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    <fig>
      <caption>
        <p>
          <b>LAS &#160;MÁSCARAS&#160; SOCIALES</b>
          &#160;
        </p>
      </caption>
      <img src="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/11/ruano-faxas-mscaras-sociales3.jpg" width="642" height="479" />
    </fig>
  </p>
  <p>&#160;</p>
  <p>&#160;</p>
  <p>
    <b>LENGUAJES RELIGIOSOS</b>
    :
    <a href="http://knol.google.com/k/las-creencias-las-religiones-los-cultos-y-los-mitos-y-su-relaci%C3%B3n-con-las">http://knol.google.com/k/las-creencias-las-religiones-los-cultos-y-los-mitos-y-su-relaci%C3%B3n-con-las#</a>
    &#160;,
    <a href="http://knol.google.com/k/las-creencias-las-religiones-los-cultos-y-los-mitos-y-su-relaci%C3%B3n-con-las">http://knol.google.com/k/las-creencias-las-religiones-los-cultos-y-los-mitos-y-su-relaci%C3%B3n-con-las#</a>
    &#160;,
    <a href="http://knol.google.com/k/por-qu%C3%A9-existen-tantas-versiones-de-la-biblia-y-de-cristo-o-jes%C3%BAs">http://knol.google.com/k/por-qu%C3%A9-existen-tantas-versiones-de-la-biblia-y-de-cristo-o-jes%C3%BAs#</a>
    &#160;[...] Las religiones, las sectas, las creencias, cualquiera que sean éstas, tienen una marcada presencia en las esferas socioculturales –y obviamente en las esferas políticas y económicas–, en las formas no verbales, corporales y verbales a través de las cuales se expresan los usuarios de los diferentes lenguajes [...] Las religiones tienen, como todo organismo vivo, una muerte natural que se debe a una lenta disolución de las creencias por medio de la crítica intelectual, que las encuentra inconciliables con un nuevo sentido de la vida. Cuando el sentimiento religioso se ha enfriado, las prácticas y ceremonias externas del culto se continúan por inercia social, como gestos mecánicos sin valor expresivo [...] (Ramos, 1934) [...] Qué, sino la religión, en este caso el “vudú haitiano”, una mezcla de religiones y creencias africanas con la religión católica apostólica y romana, que terminó en un marcadísimo y particular sincretismo religioso, fue el arranque de la&#160;
    <b>Primera Gran Revolución de Independencia de América Latina: Haití</b>
    , en 1769 [...] La mezcla de religiones en&#160; América aparece en absolutamente todos los pueblos del área, en todas las capas sociales del área, de una manera u otra. Inclusive los individuos que intentan aparentar enmascaradamente una fiel devoción al catolicismo, al cristianismo, al judaísmo, tc., en América practican los llamados "cultos alternativos" o "ritos alternativos", como he comentado ya en:&#160;
    <a href="http://openlibrary.org/b/OL22647223M/Algunos_recursos_para_valorar_la_comunicaci%C3%B3n_a_trav%C3%A9s_del_lenguaje_oral_del_lenguaje_escrito_y_del_lenguaje_corporal_El_%C3%A1rea_geogr%C3%A1fica_y_los_climas_Esferas_socioculturales_Los_estilos_La_edad_El_sexo_El_tab%C3%BA_y_la_Comunicaci%C3%B3n_no_verbal">
      <b>http://openlibrary.org/b/OL22647223M/Algunos_recursos_para_valorar_la_comunicación_a_través_del_lenguaje_oral_del_lenguaje_escrito_y_del_lenguaje_corporal_El_área_geográfica_y_los_climas_Esferas_socioculturales_Los_estilos_La_edad_El_sexo_El_tabú_y_la_Comunicación_no_verbal</b>
    </a>
    &#160;y&#160;
    <a href="http://openlibrary.org/b/OL23576608M/La_traducci%C3%B3n_y_la_interpretaci%C3%B3n_de_la_Biblia._Una_disquisici%C3%B3n_filol%C3%B3gico%20-ling%C3%BC%C3%ADstica">
      <b>http://openlibrary.org/b/OL23576608M/La_traducción_y_la_interpretación_de_la_Biblia._Una_disquisición_filológico -lingüística</b>
    </a>
    &#160;: "Claro está que con una práctica religiosa católica tan sincrética, claro está que con una práctica religiosa fundamentada en los cultos alternativos y en idolatría, las autoridades religiosas católicas desconfíen hasta del sueño de los sincréticos, del sueño de los que, a la vista pública, tienen diferentes religiones y rinden cultos a variados dioses, diosas, santos y santas [...] Que no se nos olvide que en cuestión de religión y religiones 'los secretos' y 'las máscaras' aumentan mucho más en aquellos grupos que 'simulando' tener 'una sola religión' es evidente, inclusive ante los ojos de los más ignorantes e indiferentes, e inclusive a los ojos de los más tontos, que profesan 'cultos alternativos' (Río, 1992; Río, 2006; Gil, 2008). ¡Y justamente ésta es una característica histórica en América!, debido, ante todo, a la presencia y mezcla de grupos étnicos y socioculturales diferentes: amerindios, europeos, asiáticos, africanos..., con religiones muy diferentes, con sincretismos religiosos varios –y, claro está, también sincretismos lingüísticos, gestuales, protocolares (Escalera, 2005)–, incluyendo al mismo sincretismo cristiano, católico –el Cristianismo aparece en Asia, en un contexto semítico, en Israel, con dioses asiáticos, semitas: Yahvé, Astoret o Asera, Adam, Lilit, Eva, Jesús, María...–, que se produce en el Catolicismo, al ser 'interpretado' en 'Europa', en una cultura greco-latina, que ya desde finales del III milenio a.C. comenzó a ser semitizada a través de Jonia o Grecia asiática, a través de los jonios, que son un pueblo de origen griego, al ser interpretado ese cristianismo por católicos, ortodoxos, protestantes, variantes sectarias, cultos relacionados, cultos alternativos, cultos sincréticos [...] Según la mitología, “Europa” es una mujer, una princesa, de Fenicia, es fenicia de origen, por tanto es semita. Tal vez la raíz gracias a la cual se formó la palabra “Europa” sea el protosemítico, antiguo semítico o semita “ereb”, que significa en semita ‘donde se pone el sol’, ‘occidente’, ‘el oeste’..., lo que es del todo lógico si nos ubicamos en Asia, en el contexto semita, y desde ahí observamos hacia el Oeste, hacia el Occidente, hacia el “ereb”, hacia Europa, hacia el lugar por donde se esconde el sol [...] La cultura semita es muy amplia y en extremo variada, abarca el Próximo y el Medio Oriente, independientemente de sus distribuciones diaspóricas por todo el mundo, lo que la hace aún mucho más variada. Entre las lenguas más conocidas del grupo semita, que a su vez es parte de la macrofamilia lingüística de las lenguas afroasiáticas, se encuentran el árabe, el hebreo, el arameo, el asirio, el siríaco, el acadio, el yehén y el tigriña...; pero la variedad abarca muchas más lenguas y dialectos. Al respecto véase, por ejemplo:
    <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lenguas_sem%C3%ADticas">http://es.wikipedia.org/wiki/Lenguas_sem%C3%ADticas</a>
    &#160;[...] Es muy necesario recordar aquí que, por un lado, la Iglesia católica nunca ha sido ni homogénea ni monolítica, ni en Asia, ni en Europa, ni en África, ni en América, ni en Oceanía, ni en ningún lugar..., ni lo será nunca: si hay variedad de gente, entonces hay variedad de ecosistemas, variedad de lenguajes verbo-corporales, de pensamientos, de ideas, de criterios, de interpretaciones, de protocolos...; si hay revoluciones, conflictos, disturbios y mezclas interculturales, por las vías que sean y por los motivos que sean y en las condiciones que sean, entonces hay también revoluciones del pensamiento, revoluciones lingüísticas y revoluciones de la conducta...; y, por otro lado, una cosa es creer en un sólo dios, en una sola cosa, 'SOLA COSA', y eso, entonces, es monoteísmo. Queda más que claro que el Judaísmo y que el Islam son religiones monoteístas; ¿¡pero el Cristianismo, el Catolicismo, monoteísta con su concepto de Trinidad...!? ¡Por favor...! ¡Será triteísmo, será triteísta, será triteístas! Eso de que 'monoteísmo' puede ser el creer en tres cosas que son una misma al mismo tiempo es un cuento tan grande como el de el lobo que se tragó viva a la abuelita de caperucita. O se cree en uno o se cree en dos o se cree en tres o se cree en muchos, y según sea el caso es 'monoteísmo', 'biteísmo o dualismo', 'triteísmo' y 'politeísmo'... Lo demás es cuento, embuste, alteración, manipulación, imposición, chantaje, ignorancia, bobería..., o como se le quiera llamar, al gusto del consumidor..., ah, y dicen que también puede ser fe..., ¡y allá el que se lo crea!, en fin que para los gustos se han hecho los colores... Esto puede no quedar claro para los que no quieren entender o para los que no pueden entender... Y ambos casos constituyen un gran problema de desarrollo social, de cultura, de civilidad, de evolución...: 'Por cuanto a los cristianos [católicos] se refiere, no son monoteístas sino triteístas pues creen en la Santísima Trinidad' (Vallejo, 2007: 316) [...] Y, como sabemos ya, debido a nuestras mismas vida y experiencia práctica en estas sociedades tan variadas, tan desiguales, tan globalizadas, no siempre sabemos cuáles son los “verdaderos significados” de determinados lenguajes no verbales, corporales y verbales en religiones con las que convivimos diariamente o que profesamos devotamente, no siempre conocemos el verdadero significado de muchos signos religiosos de nuestra propia religión o de nuestras propias religiones, el verdadero significado de las palabras y los gestos de alabanzas religiosas, de las tradiciones y los ritos religiosos de nuestras culturas –así, por ejemplo, la simbología religiosa de México, tanto en el periodo prehispánico, como en el periodo novohispano, como en el periodo de la Independencia y en la actualidad, es inmensa, pero en su mayoría desconocida. Para conocer detalles acerca de la simbología religiosa del México prehispánico, que a mi entender es la más compleja y controvertida en este país, véase, entre otros textos: Bernardino de Sahagún, op. cit.; Francisco Javier Clavijero,
    <i>op. cit.</i>
    y José Rogelio Álvarez,
    <i>op. cit</i>
    .–. Pero peor aún, desconocemos cómo se manifiesta la “fe” de manera concreta y práctica, cuáles son sus rasgos en las diferentes religiones, cómo pueden reaccionar los grupos religiosos –y los no religiosos– en determinadas situaciones (Eco y Martini, 1999), especialmente cuando se sienten amenazados por una u otra razón. ¡Y las amenazas pueden ser múltiples y variadas! ¡Y las reacciones pueden ser muy diversas! ¡Y esas reacciones pueden ser extremas y crear conflictos seculares y sangrientos! Esto es algo que, a estas alturas del siglo XXI, parece que el mundo moderno todavía no ha aprendido bien. ¿Cuánta sangre se necesita derramar todavía para acabar de entender esto? ¿Cuántos desastres humanos y materiales todavía son necesarios para que la Humanidad escarmiente? ¿Es que acaso hay “grupos” interesados en que estos conflictos religiosos no terminen? Si fuera así, entonces que esos “grupos” anden con mucho cuidado y, finalmente, que se atengan a las consecuencias de sus decisiones y sus actos. La religión y las religiones, y sus conflictos y desaciertos, han decidido y siguen decidiendo los futuros de los hombres, de los grupos humanos, de la Humanidad; la religión y las religiones han decidido y siguen decidiendo la vida y la muerte a destiempo, las frustraciones y las infelicidades de grupos, de pueblos, de continentes (López, 2003; Greenfield, 1979; Deschner, 1990; Pereira, 1969; Clark y otros, 1981; García, 1993; Guerra, 1993; Meyer, 2005; Reboul, 1981; Rodríguez, 1985; Rodríguez, 1992; Montero, 1961; Martín, 2006; Vallejo, 2007; Verbitsky, 2005). Quien tenga alguna duda al respecto que recuerde: 1. La función de las religiones en la historia y la actualidad, y los sacrificios humanos de diversos tipos, y aquí, entre otras cosas, la antropofagia y el canibalismo; 2. Los conflictos, las persecuciones, los pogromos, los crímenes, los criterios poblacionales de pueblos, de países, de regiones, de continentes, y los exterminios masivos en nombre de “religiones”, “dioses” y “creencias”: las matanzas de nativos, y concretamente de indígenas americanos, en todo periodo de conquista y colonia; las Cruzadas, la Inquisición, las guerras entre católicos romanos y católicos ortodoxos, entre católicos romanos y protestantes, entre católicos y musulmanes, entre católicos y otros grupos sectarios, entre católicos y todo lo que no sea católico, la persecución de judíos y otras culturas, en la historia y en la actualidad, la Cristiada... Las cifras de muertos que arrojan los conflictos religiosos han sido y siguen siendo alarmantes en cualquier continente: ¡aquí nadie se salva! A las elevadas cifras de muertos ya conocidas por estos motivos religiosos se suman las recientes, en varias zonas del mundo, pero en especial en este siglo XXI en Irak: en este país –o más bien, lo que queda de “país morgue”– cada día hay 30 muertos o más, cada mes hay 1000 muertos, o más..., solamente en un día, el 16 de agosto de 2007, en una sola ciudad, Sinyar, al norte, en la provincia de Ninive, murieron unas 500 personas por atentados terroristas relacionados con conflictos religiosos. ¿Qué es esto? ¿Qué estamos haciendo? ¿Es que no vemos hacia dónde vamos? ¡Tiempo al tiempo...! [...] Hoy en muchos lugares del mundo,&#160;incluyendo aquí a países, a pueblos, que gritan&#160;a todos los vientos su "devota religiosidad masificada",&#160;van de la mano el&#160;CULTO RELIGIOSO y el CULTO A LA MUERTE o CULTO A LAS MASACRES [...]
    <a href="http://knol.google.com/k/reflexiones-imagol%C3%B3gicas-en-torno-a-los-protocolos-de-la-muerte">http://knol.google.com/k/reflexiones-imagol%C3%B3gicas-en-torno-a-los-protocolos-de-la-muerte#</a>
    &#160;
  </p>
  <p>&#160;</p>
  <p>&#160;</p>
  <p>
    <a href="http://knol.google.com/k/-/-/19j6x763f3uf8/daqgav/ruano-faxas.-mxico.-masacres-en-tamaulipas-y-en-casino-royale.jp">
      <img src="http://knol.google.com/k/-/-/19j6x763f3uf8/daqgav/ruano-faxas.-mxico.-masacres-en-tamaulipas-y-en-casino-royale.jp" width="642" height="482" />
    </a>
  </p>
  <p>&#160;</p>
  <p>&#160;</p>
  <p>
    [...] No olvidemos que dioses y ritos, que las mitologías, han sobrevivido al paso del tiempo y han sido asimilados por el lenguaje, por los lenguajes, ya sea de una manera clara o de una manera obscura o encubierta. Las mitologías, las creencias, los dioses, etc., aparecen en las literaturas orales y escritas, en la arquitectura, en la escultura, en la pintura, en el cine, en la música, en la danza... Desgraciadamente, en la mayoría de los casos ignoramos, por el motivo que sea –ceguera intelectual o ceguera sicológica–, el verdadero sentido de determinados lenguajes verbales religiosos de religiones que nos son familiares, ignoramos qué matices religiosos, misterios y secretos yacen en esos discursos. En otros casos, la ignorancia que en promedio tienen los grupos en este sentido es extrema, en especial cuando las religiones son impuestas a los individuos y a los grupos por presión y en situación de analfabetismo o analfabetismo funcional –para tratar algunos de los problemas acerca del desconocimiento de ciertos lenguajes no verbales, corporales y verbales en la religión considérense las cientos y miles de anotaciones que se ubican en los textos religiosos para que los lectores puedan entender de una manera funcional estos materiales, las adaptaciones literarias que al respecto se realizan. Para considerar algunos simbolismos y significaciones socioconfesionales al nivel de la religión judeo-cristiana y de otras religiones conocidas, véanse, por ejemplo: Ean Begg (1996).
    <i>The Cult of the Black Virgin</i>
    . London, Arkana; Barbara G. Walker (1983).
    <i>The Wommen’s Encyclopedia of Myths and Secrets</i>
    . San Francisco, Harper; Martha Robles (2000).
    <i>Mujeres, mitos y diosas.</i>
    México, Tezontle; Jasper Ridley (2004).
    <i>Los masones. La sociedad secreta más poderosa de la tierra</i>
    . Argentina, Vergara; Lynn Picknett (2005).
    <i>María Magdalena. La diosa prohibida del Cristianismo</i>
    . México, Océano–. Aquí nadie entiende (&#160;
    <a href="http://openlibrary.org/b/OL23576608M/La-traducci%C3%B3n-y-la-interpretaci%C3%B3n-de-la-Biblia.-Una-disquisici%C3%B3n-filol%C3%B3gico-ling%C3%BC%C3%ADstica">http://openlibrary.org/b/OL23576608M/La-traducci%C3%B3n-y-la-interpretaci%C3%B3n-de-la-Biblia.-Una-disquisici%C3%B3n-filol%C3%B3gico-ling%C3%BC%C3%ADstica</a>
    &#160;), pero tampoco nadie pregunta, nadie cuestiona, aquí el silencio se manifiesta en sus tres tipos (Ruano y Rendón, 2006). ¿Y si cuestionas y te tachan de “réprobo peligroso”? Las religiones nunca mueren, ahí están siempre presentes en las sociedades, porque los seres humanos necesitamos hallar respuestas para toda una serie de complejos fenómenos que la ciencia o las ciencias aún no han podido explicar. Claro que conocemos la magia –Carlos Climati, op. cit.: “Uno de los fenómenos más alarmantes del mundo juvenil actual es el aumento del interés por el mundo esotérico. En los últimos años, estamos asistiendo a un verdadero ‘boom’ de la magia, del ocultismo, del espiritismo, e incluso del satanismo entre los jóvenes”, en
    <a href="http://www.carloclimati.com/libri/scheda_giovaniesoterismo_al.htm">http://www.carloclimati.com/libri/scheda_giovaniesoterismo_al.htm</a>
    &#160;–. Y con la magia conocemos el chamanismo, la hechicería, la brujería, la santería, el espiritismo, lo cosmogónico, lo invocatorio, la umanda, la quimbanda, la wicca, el hermetismo, en ciertos sentidos la masonería, el oscurantismo, el esoterismo, el ocultismo, los poderes paranormales, la búsqueda de la inmortalidad, la reanimación de muertos, la creación de seres legendarios, la magia sexual, es decir los códigos mágicos, los códigos fantásticos, etc. (Varios Autores, 2007; González Wippler, Rojas y Ramírez, 2001; González Wippler, 2002; Carpentier, 1949)–. Claro que conocemos los tan variados y complejos ritos mágicos y de brujería, los protocolos y la etiquetas mágicas, fantásticas, y todo esto desde temprana edad, a la temprana edad de la historia y a la temprana edad de las personas, en especial a través de nuestra misma historia occidental, de nuestra misma historia americana, de nuestra misma historia latinoamericana, a través de cualquiera de nuestros cuatro grandes componentes étnicos: mongoloide, caucasoide, negroide y australoide, o lo que es lo mismo Asia y América, Europa, África y Australia (Álvarez, 1987, t. VIII: 4892-4896; t. IX: 4897-4905) y de los cuentos e historias reflejados en libros, revistas, periódicos, radio, televisión, teatro, cine e Internet, en cientos y miles de adaptaciones y versiones en muy variadas lenguas del mundo, muchas de ellas mundialmente célebres, del tipo de
    <i>The Conjuror</i>
    –de 1899, dirigida por George Melies, en
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=zs5BBaNJ6mg&amp;feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=zs5BBaNJ6mg&amp;feature=related</a>
    &#160;–,
    <i>Le Monstre</i>
    –de 1903, dirigida por George Melies, en&#160;
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=AL-W_GwCN88">http://www.youtube.com/watch?v=AL-W_GwCN88</a>
    &#160;–, Le Diable Noir –de 1905, dirigida por George Melies, en&#160;
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=wbJ01n5uoxc">http://www.youtube.com/watch?v=wbJ01n5uoxc</a>
    &#160;–,
    <i>La lanterne magique</i>
    –dirigida por George Melies, en
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=MOBsYmyE1YY">http://www.youtube.com/watch?v=MOBsYmyE1YY</a>
    &#160;–,
    <i>El Mago</i>
    –dirigida por George Melies, en&#160;
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=lMPG9VA5LxI">http://www.youtube.com/watch?v=lMPG9VA5LxI</a>
    &#160;–,
    <i>La Cornue Infernale - Alchimiste Parafaragamus</i>
    –de 1906, dirigida por George Melies, en
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=rGTq7tjH520">http://www.youtube.com/watch?v=rGTq7tjH520</a>
    &#160;–, Häxan o La Bruja –de 1922, dirigida por Benjamín Christensen–,
    <i>Blanca Nieves</i>
    ,
    <i>Blanca Nieves por siempre feliz</i>
    ,
    <i>La Cenicienta</i>
    ,
    <i>La Bella Durmiente</i>
    ,
    <i>El Mago de Oz</i>
    ,
    <i>Regreso al Mundo Maravilloso de Oz</i>
    ,
    <i>El flautista de Hamelin</i>
    ,
    <i>La Flauta Mágica</i>
    –ópera de Mozart, que recrea ambientes entre hadas (?) y masones (?)–,
    <i>La Sirenita</i>
    ,
    <i>Pinocho</i>
    ,
    <i>Jack y los frijoles mágicos</i>
    ,
    <i>Jim y el durazno gigante</i>
    –o
    <i>James and the Giant Peach</i>
    o
    <i>James y el melocotón gigante</i>
    –,
    <i>El Gato con Botas</i>
    ,
    <i>Baba Yaga</i>
    ,
    <i>Fantasía</i>
    ,
    <i>Peter Pan</i>
    ,
    <i>Jarry Potter</i>
    ,
    <i>Shrek</i>
    ,
    <i>Astérix el Galo</i>
    ,
    <i>El Señor de los Anillos</i>
    ,
    <i>Frankestein</i>
    ,
    <i>La Familia Monster</i>
    ,
    <i>Los Locos Adams</i>
    ,
    <i>Drácula</i>
    ,
    <i>Leprechaun</i>
    ,
    <i>La leyenda mágica</i>
    <i>de los leprechauns</i>
    ,
    <i>El sueño de una noche de San Juan</i>
    –bajo la dirección de Ángel de la Cruz y Manolo Gómez–;
    <i>Spellbreaker: El secreto de Los Duendes</i>
    –con la dirección de Ted Nicolaou–;
    <i>Rumpelstiltskin, el enano saltarín</i>
    ;
    <i>Sabrina, la bruja</i>
    ;
    <i>Barbie Fairytopia</i>
    ,
    <i>Barbie y la magia de Pegaso</i>
    ,
    <i>Barbie: El Lago de los Cisnes</i>
    ,
    <i>Barbie Fairytopia: Mermaidia</i>
    , etc.;
    <i>El hombre lobo</i>
    ,
    <i>Van Helsing</i>
    ,
    <i>Flash Gordon</i>
    ,
    <i>La Guerra de las Galaxias</i>
    ,
    <i>El laberinto del Fauno</i>
    ,
    <i>La brújula dorada</i>
    ,
    <i>The Witches</i>
    –
    <i>Las brujas</i>
    , con Anjelica Huston–,
    <i>El retorno de las brujas</i>
    –con tres actrices norteamericano-judías: Bette Midler, Sarah Jessica Parker y Kathy Najimi–,
    <i>Las Brujas De Eastwick</i>
    ,
    <i>Las brujas</i>
    –del director Luchino Visconti y con Silvana Mangano–,
    <i>La bruja novata</i>
    ;
    <i>Bell</i>
    ,
    <i>Book and Candle</i>
    ; The Craft o
    <i>Jóvenes Brujas</i>
    ,
    <i>Encantada</i>
    –del director Kevin Lima y con la estelar actuación de Susan Sarandon–,
    <i>Matilda Dixon el Hada de los Dientes</i>
    –films
    <i>El hada de los dientes anda al acecho</i>
    ,
    <i>En la obscuridad</i>
    –,
    <i>Practical Magic</i>
    o
    <i>Hechizo de Amor</i>
    ,
    <i>El mundo mágico de Terabithia</i>
    ,
    <i>Miss Potter</i>
    ,
    <i>Mr. Magorium's Wonder Emporium</i>
    o
    <i>Mr. Magorium y su tienda mágica</i>
    ,
    <i>Jumanji</i>
    ,
    <i>Beowulf</i>
    ,
    <i>Charmed</i>
    ,
    <i>Los Padrinos Mágicos</i>
    ,
    <i>Stardust</i>
    ;
    <i>Trollz, amigas para siempre</i>
    ;
    <i>Troll, Mi Vecino Totoro</i>
    :
    <i>El Laberinto del Troll</i>
    ,
    <i>La leyenda de la Nahuala</i>
    ,
    <i>Ermelinda Linda</i>
    ,
    <i>La Bruja Loca</i>
    ;
    <i>Madame Min</i>
    ,
    <i>la bruja loca</i>
    ;
    <i>El Brujito de Gulugú</i>
    ,
    <i>La Bruja Tonta</i>
    ,
    <i>La Bruja Encantadora</i>
    ,
    <i>Death Defying Acts</i>
    o
    <i>El último gran mago</i>
    –bajo la dirección de Gilliam Armstrong, en&#160;
    <a href="http://www.youtube.com/watch?v=ePx8Kdgkub4&amp;feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=ePx8Kdgkub4&amp;feature=related</a>
    &#160;–, etc. –aparte de las historias y cuentos, y sus versiones, de cada país, de cada región, de cada etnia en particular–, y pensamos que, ya adultos, la razón (?) y las ciencias humanas nos ayudarían a explicar muchas cosas y así controlar ciertas ideas, ciertas conductas, ciertas actitudes, ciertas maneras de enfocar y explicar el mundo que nos rodea. Todo parece indicar lo contrario. Es sencillamente impresionante ver hasta dónde llega la fantasía, la imaginería, el fanatismo, ¿y también la fe?, de una buena cantidad de grupos humanos, tercermundistas y cuartomundistas, pero también primermundistas, por lo menos “al parecer”, en los cuatro puntos cardinales de este planeta. Basta media vez que aparezca “un algo” que dé rienda suelta al mundo maravilloso de la imaginación para que niños y adultos se sientan fascinados por lo sobrenatural, por la magia, por la brujería, por las religiones, por los ritos ocultistas, etc., ejemplo de lo cual es el tremendo éxito que ha tenido en nuestros días toda una serie de libros y filmes acerca de Jarri Potter, inclusive entre grupos supuestamente ultraconservadores y reconocidamente ultracatólicos, ultracristianos, ultrajudaicos, ultramahometanos... Claro que con respecto al “conservadurismo religioso” tenemos que recordar que, como dice el dicho popular, “donde quiera cuecen habas”, muestra de lo cual son algunas de las actuales manifestaciones religiosas sincréticas y no sincréticas en Occidente –no digamos ya en América y en África de manera particular– y las conductas aberradas, antisociales, inmorales y anticristianas dentro de la misma cúpula católica romana, en nuestros países de América, en otros países, dentro del mismo Vaticano, todo lo cual expongo en este mismo libro más adelante –pero puede consultarse, además:&#160;
    <a href="http://openlibrary.org/b/OL23576608M/La-traducci%C3%B3n-y-la-interpretaci%C3%B3n-de-la-Biblia.-Una-disquisici%C3%B3n-filol%C3%B3gico-ling%C3%BC%C3%ADstica">http://openlibrary.org/b/OL23576608M/La-traducci%C3%B3n-y-la-interpretaci%C3%B3n-de-la-Biblia.-Una-disquisici%C3%B3n-filol%C3%B3gico-ling%C3%BC%C3%ADstica</a>
    &#160;;
    <a href="http://openlibrary.org/b/OL23531218M/Hacia-una-historiograf%C3%ADa-vergonzosa-de-las-grandes-%22fichas%22-de-la-podredumbre-social-y-moral-en-M%C3%A9xico:-Marcial-Maciel,-los-Legionarios-de-Cristo-y-sus-%22gatos%22,-c%C3%B3mplices,-%22fieles-devotos%22-y-encubridores">http://openlibrary.org/b/OL23531218M/Hacia-una-historiograf%C3%ADa-vergonzosa-de-las-grandes-%22fichas%22-de-la-podredumbre-social-y-moral-en-M%C3%A9xico:-Marcial-Maciel,-los-Legionarios-de-Cristo-y-sus-%22gatos%22,-c%C3%B3mplices,-%22fieles-devotos%22-y-encubridores</a>
    . –. Y esto ni ha sido ni es un secreto: reyes, jefes de estado y de gobierno, políticos, gobernantes, administradores de la justicia y el derecho, científicos, deportistas y directivos del deporte, y por supuesto “el pueblo”, practican en este sentido de las religiones, de las ideas socioconfesionales, de las creencias, del ocultismo, de los “poderes paranormales”, de las “percepciones extrasensoriales”, de los códigos mágicos, fantásticos y quiméricos, todo lo que se les ponga por delante, por moda, por confusión, por ignorancia, por desespero, o por “necesidad espiritual” (Río, 2006). Obviamente, también en este sentido América Latina tiene sus “sorpresas” o “secretos a voces” (González Wippler, 1999; Climati, 2003; Pérez, 2003; Ferrándiz, 2004; Wornat, 2005: 38-46; Hernández y Quintero, 2005; Scherer, 2005; Meyer, 2007: 58; Gil, 2008). ¡Hasta Hernán Cortés practicaba la magia y las artes sobrenaturales –o por lo menos así lo hacía entender–! (Todorov, 1999: 120-121); ¡Hasta Mahoma –según los mahometanos, islamistas o musulmanes– fue embrujado! Con frecuencia se ha hablado acerca del embrujo de Mahoma: “el judío Lucaide embrujó a Mahoma, haciendo nueve nudos en una cuerda que luego habría guardado en un pozo. El profeta Mahoma cayó enfermo pero fue salvado por el ángel Gabriel que le reveló donde estaba guardada la cuerda de los nueve nudos”. “El judío había hecho once nudos en un hilo que suspendió en un pozo; el ángel Gabriel reveló entonces a Mahoma el secreto del embrujamiento y los dos suras (CXIII, XCIV). A cada lectura de estos suras se deshacía un nudo, y Mahoma sanó”, según
    <i>El Corán</i>
    , en la traducción de Joaquín García-Bravo, 1982, México, Editorial Época. En el Corán, capítulo 113: El Alba, SÛRAT AL-FÁLAQ, se dice: “El ser humano es muy impresionable, y la sugestión hace mella en él. Las supersticiones y la magia son medios que se han utilizado para dominar el ánimo de las personas. El Corán ordena a los musulmanes buscar refugio en Allah wa min shárri n-naffâzâti fî l-‘úqad, contra el mal de las que soplan en los nudos. Las que soplan (naffâzât, plural de naffâza, sopladora) en los nudos (‘úqad, plural de ‘uqda, nudo) son las brujas.” Hacer un nudo expresa en árabe la idea de tomar una decisión. Las brujas hacían nudos y soplaban en ellos, deshaciéndolos, mientras pensaban en alguien, y con ello pretendían quebrar la fuerza del individuo que tenían en mente y debilitarlo o someterlo a su voluntad. La efectividad de estos hechizos sólo Allah la sabe, y en cualquier caso es Él el que en todo momento protagoniza los acontecimientos. Volverse hacia Él es desear que nada de esto afecte de un modo u otro el ánimo del que recuerda a su Señor y se confía a Él. Siempre se trata de lo mismo. Lo que atemoriza al ser humano es lo que desconoce, lo que no puede controlar. El supuesto poder de su enemigo, sea éste real o ficticio, le produce dudas que debe vencer. Retrotraerse es algo que el Islam censura constantemente y ofrece al musulmán fórmulas que le permitan sobreponerse. Claro está que la magia, que la brujería, que el chamanismo, que el ocultismo, que la cosmogonía, que el hermetismo, que el oscurantismo, que el esoterismo, que la curandería, que la santería, que el ñañiguismo, que la palería o palo o palo mayombe o palo monte o brillumba o kimbisa, etc., tienen en nuestra América profundas raíces e historias antiquísimas, así como también sincretismos múltiples marcados. Claro está que la magia, que los códigos mágicos o fantásticos o fantasiosos o quiméricos o maravillosos o cosmogónicos, a nivel internacional y en este caso concreto en América, siempre han estado ligados a la ciencia, al conocimiento, al mundo del saber, a la historia de la Humanidad, a la historia de los grupos humanos, a la historia o más bien las historias de “las creaciones de los diferentes mundos americanos o génesis americanas”, según las culturas nativas, según las culturas venidas de otros continentes y según las culturas, finalmente, mestizadas aquí en América: [...] La palabra [magia] deriva del antiguo término “mago”, que significa sabio [La magia] ha existido desde siempre en la mente humana, como una alternativa [...] no exige pruebas, sino eficacia [...] Se proyecta a la sociedad a través de mitos, ritos, cultos y supersticiones; pero en contraste con la religión, no origina santorales ni martirologios.... Tomada la gran Tenochtitlan (1521), durante los tres siglos siguientes se hizo “la mezcla de las mezclas”. Sobre las bases esotéricas prehispánicas se sobrepuso la magia española, mezcla a su vez de las celtas, ibera y romana, de la brujería medieval, del oscurantismo oriental llevado por los árabes durante la larga ocupación de la Península, del esoterismo judío –especialmente la Cábala– y de los sistemas de adivinación y astrología desarrollados en algunas cortes, como la de Alfonso el Sabio; todo esto atemperado por la Iglesia católica, por medio de la Inquisición. Después se añadió la magia africana introducida por los esclavos negros y, por último, la del siglo XVIII, que aportó nuevos métodos en la alquimia, la medicina, la física y la astrología, una interpretación distinta de la demonología y de la Cábala, y la organización de sociedades secretas político-esotéricas. Del Cercano y Lejano Oriente procedieron las prácticas adivinatorias más comunes, como la interpretación del vuelo de las aves y de las entrañas de los animales, la hepatoscopía, los oráculos, el gnosticismo, la rabdomancia, la numerología, la interpretación de los sueños y de los fenómenos de la naturaleza (granizos, rayos, centellas, cometas), los pases para el control de las influencias ajenas, el poder del verbo (la palabra), la invocación, el concepto de la otra vida y el principio de las sociedades secretas. Esto se unió a las costumbres de las ordalías, al culto de los espíritus y del cráneo, a los sacrificios de ahorcamiento para propiciar la tierra, a los amuletos y talismanes, y a la preparación de los elíxires, todo lo cual practicaban los bárbaros [...] Estas prácticas fueron fácilmente asimiladas por los indígenas [mexicanos] conquistados [...] A principios del siglo XVII, cuando empezaban a llegar los esclavos negros [a México] procedentes de las costas del golfo de Guinea, se advirtió, por acusaciones del Santo Oficio, la presencia de nuevas formas de brujería [...] Los negros se consideraban rodeados por los espíritus de sus antepasados, quienes hacían bien o mal según se comportaban los hombres, propiciándolos u olvidándolos. La forma más común de propiciarlos era permitirles la posesión [o monta]. Ésta se manifiesta con convulsiones y estados de epilepsia, individual o colectiva, lograda a base de danzas frenéticas y semioscuridad. El punto culminante de la ceremonia (vodú o vudú) es el éxtasis del mago o de la persona que desea curarse [...] En el siglo XVII los inmigrantes negros se vieron obligados a cambiar sus dioses por santos católicos: así, Shangó se convirtió en Santa Bárbara, o en San Cosme, o en San Patricio, según la intención de belicosidad, medicina o defensa que tuviera. Sus altares se impregnaron de papel indígena mexicano; sus ofrendas fueron el aguardiente, el pan o las flores, y entre las representaciones de animales (a veces los animales mismos) abundaban el cocodrilo y la serpiente. Para los sacrificios, que siempre formaron parte de las ceremonias, usaron desde un principio el gallo negro y el chivo [también la gallina, el pollo y la paloma]. La idea del muerto que trabaja (zombie) no prosperó en México, pero sí en el sur de América y las Antillas. Los oscurantismos indígena, español y africano, mezclados en el siglo XVII, constituyeron complejos mosaicos en el XVIII. Se guardaron, sin embargo, las distancias de clase y casta: los peninsulares y criollos se manifestaban reacios a la magia y aparecían como verdaderos cristianos, aunque en la intimidad de sus hogares manejaban laboratorios alquimistas, o sus altares estuvieran penetrados de significados mágicos (palmas [o yarey], agua y pan bendito, y flores de cempasúchitl para el culto a los muertos [y magueyes o tunas atravesadas por cuchillos o lanzas para el mal de ojo]). Los mestizos –las incipientes clases medias– practicaban formas de brujería sincretizada. Y los indios y negros conservaban sus religiones antiguas, consideradas diabólicas por los misioneros españoles. Estas diferencias se acentuaban en la aplicación de la medicina (advertencia de Aguirre Beltrán): los peninsulares conservaban sus tradiciones, que impusieron a los criollos; los mestizos y los indios usaban la medicina prehispánica, y los negros guardaban la suya, cien por ciento mágica. Los médicos españoles aportaron las técnicas de sangría, lavados intestinales y elíxires de plantas europeas; los indígenas, las propiciaciones, sahumerios, brebajes, ungüentos, ofrendas, conjuros, cortes de pelo, cataplasmas y magia homeopática; y los negros el llamado del alma, la búsqueda del espíritu que está enfermando, y el uso de restos humanos y de tierra de camposanto. Siglo XIX. Un criterio hermético, que forma parte de la mentalidad mágica, presidió la formación de las sociedades secretas, basadas en ideas esotéricas de la antigüedad, sobre todo del helenismo y en relación con el culto a Hermes [...] En el siglo XVIII proliferaron las agrupaciones herméticas, entre ellas los rosacruces y los masones o francmasones. Su principal acción consistió en enfrentarse a la Iglesia católica y a los poderes hereditarios. Se formaron con las nuevas clases burguesas y con aristócratas de segunda línea. Sus raíces mágicas se nutrieron en la alquimia, la gnosis, la numerología, la geometría, la Cábala y otros métodos de adivinación. En la segunda mitad del siglo XIX se desarrollaron el hipnotismo, la telepatía, nuevas formas de adivinación, amuletos y talismanes, y sobre todo el espiritismo [...] La clase media adoptó nuevas formas de adivinación: las cartas españolas; la lectura de los restos del café en las tazas; la quiromancia a la llegada de los gitanos españoles y de la Europa Oriental; la astrología y la formación de horóscopos, aunque en pequeña escala; las bolas de cristal, usadas por los profesionales; la grafología y la rabdomancia, o búsqueda de agua con una vara. Los sueños, los presentimientos, los muertos aparecidos y las voces siguieron siendo cuadros muy frecuentes. Por ello se acudía también a la magia costumbrista: limpias con hierbas [despojos] o con huevos, o forzar el amor y el odio con brebajes y objetos portables. La Iglesia disimulaba el carácter de los escapularios de tela como amuletos, lo mismo que las medallas con efigies de santos, y el agua bendita continuó con sus efectos apotropaicos y el pan y las palmas [o yareyes] siguieron como talismanes. Las masas populares, a su vez, conservaron sus formas de pensamiento sobrenatural. Siglo XX. Coincidiendo con una época de inseguridad, a los primeros 30 años corresponden los charlatanes, videntes, médicos mágicos, adivinos e iluminados [...] Hacia 1920 apareció en México el espiritualismo, que no concibe a las deidades ni a los santos en el cielo, sino alrededor de los hombres [...] Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, las clases altas han adoptado de preferencia formas de magia oriental: el éxtasis, las filosofías yogas, los horóscopos hechos por astrólogos, la adivinación por el Tarot y el I Ching, la portación de fetiches y amuletos exóticos, y la consulta a grandes adivinos preparados en el esoterismo de la India y de Egipto. Muchos de estos practicantes han cambiado el cristianismo por el hinduismo y el budismo. Las drogas alucinantes no les son tampoco desconocidas. En virtud de las oportunidades de viajar, han abandonado casi definitivamente la tradicional magia popular mexicana y han buscado más amplias respuestas en el ocultismo extranjero. La clase media también ha incorporado a su mentalidad mágica nuevas técnicas: amuletos con signos del zodiaco, plantas para la buena suerte, cruces de Caravaca, el espiritismo, el espiritualismo, la lectura del iris del ojo, la tabla güija y los caracoles de la santería. La prensa, la radio y la televisión [así como Internet] le proporcionan a diario los horóscopos. El pueblo en general ha aumentado, asimismo, sus formas de protección mágica: los mercados expenden toda clase de remedios herbolarios, hasta dar la apariencia de producción industrial, por las preparaciones y el empaque [...] La superstición colonial sobrevive [...] Entre los grupos indígenas actuales son notables las supervivencias prehispánicas.... [...] Pobreza imaginativa, decía Unamuno, es aprenderse códigos de memoria [como hacen muchos religiosos con sus textos, con sus discursos, y no esa imaginación inconmensurable del mundo mágico-fantástico-maravilloso; pobreza imaginativa es la educación que se les da, en pleno siglo XXI y de “globalización competitiva” a la inmensa mayoría de los pueblos de América y del mundo, marcada por ese estúpido, arcaico, frustrante e inservible memorismo] [...] Para empezar, la sensación de lo maravilloso presupone una fe. Los que no creen en santos no pueden curarse con milagros de santos, ni los que no son Quijotes pueden meterse, en cuerpo, alma y bienes, en el mundo de Amadís de Gaula o Tirante el Blanco. Prodigiosamente fidedignas resultan ciertas frases de Rutilio en Los
    <i>trabajos de Persiles y Segismunda</i>
    , acerca de hombres transformados en lobos, porque en tiempo de Cervantes se creía en gentes aquejadas de manía lupina. Asimismo el viaje del personaje, desde Toscana a Noruega, sobre el manto de la bruja. Marco Polo admitía que ciertas aves volaran llevando elefantes entre las garras, y Lutero vio de frente al demonio a cuya cabeza arrojó un tintero. Víctor Hugo, tan explotado por los tenedores de libros de lo maravilloso, creía en aparecidos, porque estaba seguro de haber hablado, en Guernesey, con el fantasma de Leopoldina. A Van Gogh bastaba con tener fe en el Girasol, para fijar su revelación en una tela. De ahí que lo maravilloso invocado en el descreimiento –como hicieron los surrealistas durante tantos años– nunca fue sino una artimaña literaria, tan aburrida, al prolongarse, como cierta literatura onírica «arreglada», ciertos elogios de la locura, de los que estamos muy de vuelta. No por ello va a darse la razón, desde luego, a determinados partidarios de un regreso a lo real –término que cobra, entonces, un significado gregariamente político–, que no hacen sino sustituir los trucos del prestidigitador por los lugares comunes del literato «enrolado» o el escatológico regodeo de ciertos existencialistas [...] Esto se me hizo particularmente evidente durante mi permanencia en Haití, al hallarme en contacto cotidiano con algo que podríamos llamar lo real maravilloso. Pisaba yo una tierra donde millares de hombres ansiosos de libertad creyeron en los poderes licantrópicos de Mackandal, a punto de que esa fe colectiva produjera un milagro el día de su ejecución. Conocía ya la historia prodigiosa de Boukman, el iniciado jamaiquino. Había estado en la ciudadela La Ferrière, obra sin antecedentes arquitectónicos, únicamente anunciada por las Prisiones Imaginarias del Piranesi. Había respirado la atmósfera creada por Henri Christophe, monarca de increíbles empeños, mucho más sorprendente que todos los reyes crueles inventados por sus surrealistas, muy afectos a tiranías imaginarias, aunque no padecidas. A cada paso hallaba lo real maravilloso. Pero pensaba, además, que esa presencia y vigencia de lo real maravilloso no era privilegio único de Haití, sino patrimonio de la América entera, donde todavía no se terminado de establecer, por ejemplo, un recuento de cosmogonías. Lo real maravilloso se encuentra a cada paso en las vidas de hombres que inscribieron fechas en la historia del Continente y dejaron apellidos aún llevados: desde los buscadores de la Fuente de la Eterna Juventud, la área ciudad de Manoa, hasta ciertos rebeldes de la primera hora o ciertos héroes modernos de nuestras guerras de independencia de tan mitológica traza como la coronela Juana de Azurduy. Siempre me ha parecido significativo el hecho de que, en 1780, unos cuerdos españoles, salidos de Angostura, se lanzaran todavía a la busca de El Dorado, y que, en días de la Revolución Francesa –¡vivan la Razón y el Ser Supremo!–, el compostelano Francisco Menéndez anduviera por tierras de Patagonia buscando la Ciudad Encantada de los Césares. Enfocando otro aspecto de la cuestión, veríamos que, así como en Europa occidental el folklore danzario, por ejemplo, ha perdido todo carácter mágico o invocatorio, rara es la danza colectiva, en América, que no encierre un hondo sentido ritual, creándose en torno a él todo un proceso iniciado: tal los bailes de la santería cubana, o la prodigiosa versión negroide de la fiesta de Corpus, que aún puede verse en el pueblo de San Francisco de Yare, en Venezuela. Hay un momento, en el sexto canto de Maldoror, en que el héroe, perseguido por toda la policía del mundo, escapa a «un ejército de agentes y espías» adoptando el aspecto de animales diversos y haciendo uso de su don de transportarse instantáneamente a Pekín, Madrid o San Petersburgo. Esto es «literatura maravillosa» en pleno. Pero en América, donde no se ha escrito nada semejante, existió un Mackandal dotado de los mismos poderes de la fe de sus contemporáneos, y que alentó, con esa magia, una de las sublevaciones más dramáticas y extrañas de la Historia. Maldoror –lo confiesa el mismo Ducasse– no pasaba de ser un «poético Rocambole». De él sólo quedó una escuela literaria de vida efímera. De Mackandal el americano, en cambio, ha quedado toda una mitología, acompañada de himnos mágicos, conservados por todo un pueblo, que aún se cantan en las ceremonias del Vaudou. (Hay, por otra parte, una rara casualidad en el hecho de que Isidoro Ducasse, hombre que tuvo un excepcional instinto de lo fantástico-poético, hubiera nacido en América y se jactara tan enfáticamente, al final de uno de sus cantos, de ser «Le Montevidéen».) Y es que, por la virginidad del paisaje, por la formación, por la ontología, por la presencia fáustica del indio y el negro, por la Revolución que constituyó su reciente descubrimiento, por los fecundos mestizajes que propició, América está muy lejos de haber agotado su caudal de mitologías (Carpentier, 1949). Del inmenso y críptico mundo de las religiones, del ocultismo, no se sabe mucho, si tomamos en cuenta que los lenguajes religiosos son “verbales” y “no verbales”, y que ambos lenguajes están marcados por el tiempo, por la “historia selectiva”: [...] la historia la escriben siempre los vencedores. Cuando se produce un choque entre dos culturas, el perdedor es erradicado y el vencedor escribe [o pinta o dibuja] los libros de historia, libros que cantan las glorias de sus causas y denigran al enemigo conquistado. Como dijo Napoleón en cierta ocasión, «¿Qué es la historia sino una fábula consensuada?» [...] Dada su naturaleza misma, la historia es siempre un relato unilateral de los hechos [...] al final, escoger con qué lado de la historia nos quedamos se convierte en una cuestión de fe y de exploración personal, pero al menos la información ha sobrevivido (Brown, 2003: 317-318); y también están marcados por la “geografía”. En este sentido señalamos que lo verbal ha recibido amplia atención –pero por supuesto no la necesaria, no la adecuada– por parte de los investigadores de las diferentes disciplinas que se relacionan con las religiones, mientras que lo no verbal –signos, símbolos y en general variantes corporales del ámbito religioso, liturgia, protocolos, etiquetas–, en especial lo relacionado con los actos litúrgicos según los contextos en los que se producen, todavía sigue siendo, en la mayoría de los casos, tema de controversia, de investigación, de reflexión y hasta de tabú y secrecía (Gutiérrez y Arocena, 2007; Dumas, 2003; Escalera, 2005; Vera, 2007). En cualquier tipo de discurso es importante investigar no solamente “lo verbal” o “lo no verbal”, por separado, sino investigar ambas esferas en su correlación y, de ser posible, en los actos prácticos y verdaderos. ¿Por qué? Muy sencillo: porque, entre otras cosas, sabemos que hay grupos y personas en particular que pueden discursar durante horas, que pueden dar discursos verbo-corporales “bonitos” (?), pero atendiendo a las formas y no a los contenidos, es decir, hablar y gesticular mucho, pero no decir nada o muy poco, no decir nada "que realmente valga la pena y que no sea puro cantinfleo o floreo". Y esto es un gran problema en los discursos, en cualquier discurso en el mundo civilizado: [...] El mexicano no sólo no se abre; tampoco se derrama. A veces las formas nos ahogan [...] En cierto sentido la historia de México, como la de cada mexicano, consiste en una lucha entre las formas y las fórmulas en que se pretende encerrar a nuestro ser y las explosiones con que nuestra espontaneidad se venga. Pocas veces la forma ha sido una creación original, un equilibrio alcanzado no a expensas sino gracias a la expresión de nuestros instintos y quereres: Nuestra formas jurídicas y morales, por el contrario, mutilan con frecuencia a nuestro ser, nos impiden expresarnos y niegan satisfacción a nuestros apetitos vitales. La preferencia por la forma, inclusive vacía de contenido, se manifiesta a lo largo de la historia de nuestro arte, desde la época precortesiana hasta nuestros días (Paz, 2000: 36-37). Sabemos que para los pueblos, grupos e individuos creyentes, los dioses, el dios, un dios, la diosa, una diosa..., están siempre en todos los lugares, en dondequiera, en cada objeto e inclusive en cada animal o planta, de día y de noche, cada año, desde el nacimiento hasta la muerte del individuo e inclusive en el “más allá” o en los diferentes “más allá”. ¡Eso es tener fe!: los dioses que nos protegen siempre están a nuestro lado, o por lo menos eso creemos y esperamos, eso nos han dicho. Lo que sucede es que mientras nuestros buenos dioses y nuestras buenas diosas de devoción están en todos los lugares siempre, a nuestro lado, protegiéndonos, no pasa así con los buenos gobiernos, con los buenos hospitales, con los buenos médicos, con las buenas técnicas médicas y las buenas medicinas, con los buenos aparatos políticos, con los buenos ejércitos, con las buenas policías, con las buenas fronteras, con los buenos colegios o escuelas, con los buenos maestros, con los buenos programas y sistemas de alimentación, con las buenas regiones geográficas –en donde hay agua y buenos terrenos para sembradío y ganadería, y en donde no hay volcanes, ni terremotos, ni huracanes, ni inundaciones, ni maremotos...– y hasta con los “buenos delincuentes y ladrones” –considerando al delincuente o ladrón que roba ¡y hasta ahí!, y al delincuente o ladrón que roba, pero además tortura, mutila, viola, mata...–. Es decir, que no es lo mismo “creer”, “tener fe” y “pedir” a un dios o a una diosa o a los dioses en un país y una cultura que protege y respeta los más elementales derechos humanos, que “creer”, “tener fe” y “pedir” en un país y en una cultura en donde cada día ruegas por el privilegio de vivir un día más y no ser asaltado y matado por pandillas de delincuentes ubicados en todos y cada uno de los niveles y estratos sociales y político-gubernamentales, en donde pides para que tú o tu familia o tus seres queridos y amigos regresen “vivos” ese día al hogar. No en todos los lugares, claro está, se pide lo mismo. No pide lo mismo, por supuesto, un ciudadano suizo o noruego o neozelandés que un ciudadano haitiano o angolano o irakí o mexicano o colombiano... No pide lo mismo, por supuesto, un ciudadano parisino que un “ciudadano” (?) del pueblo de Metlatónoc, en Guerrero, México. Porque aquí unos piden “muchas y variadas cosas, incluyendo la salud...”, y otros piden exclusivamente “vivir”. ¡Esa es nuestra triste realidad! Los conflictos y desastres internacionales de todo tipo, pero principalmente políticos, bélicos, de coexistencia pacífica, equidad entre grupos y géneros, respeto a los derechos de las minorías raciales, principalmente de los indígenas y de los negros, de las mujeres y de los niños, etc., todo lo cual no es nada nuevo, sino que tiene sus causas históricas bien conocidas motivadas por problemas raciales, territoriales, ecosistémicos, sociológicos y religiosos, que se siguen produciendo en nuestros días, en este siglo siglo XXI, al nivel de los cinco continentes: África, América, Antártida, Eurasia y Oceanía, reafirman una triste verdad: ninguna religión del mundo tiene en la actualidad a un verdadero líder capaz de intervenir de manera “positiva”, “decisiva” y “radical” en la paz y el bienestar mundial, sino todo lo contrario, por lo menos a partir de la información que arrojan las reuniones y conferencias internacionales sobre religión: tal y como están las cosas en este sentido, y ya desde hace siglos, urge que pasemos de los “diálogos” a las “prácticas”: ¿qué es lo que se necesita para que esto pase?, ¿qué desaparezca la Humanidad? [...] En agosto de 2006 se ha celebrado la Octava Conferencia Mundial sobre la Religión y la Paz, en Japón, con la presencia de más de 2200 participantes y unas 800 “autoridades religiosas” (?). ¿¡Resultados concretos!? Claro, en las “actas escritas”..., como siempre y “¡para variar!”. ¿Cómo explicar que “nadie” previó e impidió los acontecimientos bélicos, bochornosos y fratricidas que se están produciendo justamente en estos días de julio-agosto entre, por ejemplo, Israel y Líbano...? ¡Ya la Humanidad civilizada está harta de “líderes inservibles”! Hace falta un nuevo tipo de líder... ¿Usted sabe cuál? ¿Es que acaso, por lo menos en Occidente, no podemos tener verdaderos líderes religiosos que “estén libres de pecados”, libres de “alguna mancha”? ¿Qué debe caracterizar a un verdadero líder religioso? Independientemente de lo que cada cual piense al respecto, se supone que, por lo menos y de partida, un verdadero líder religioso debe estar libre de ciertas “dudas”, libre de ciertas culpabilidades...; el verdadero líder religioso en lo absoluto debe apoyar o encubrir de ninguna manera los actos ilícitos, extremistas, desvergonzados e inmorales, en especial cuando estos actos son cometidos por reconocidos y comprobados delincuentes, abusadores sexuales y pederastas (&#160;
    <a href="http://openlibrary.org/b/OL23531218M/Hacia-una-historiograf%C3%ADa-vergonzosa-de-las-grandes-%22fichas%22-de-la-podredumbre-social-y-moral-en-M%C3%A9xico:-Marcial-Maciel,-los-Legionarios-de-Cristo-y-sus-%22gatos%22,-c%C3%B3mplices,-%22fieles-devotos%22-y-encubridores">http://openlibrary.org/b/OL23531218M/Hacia-una-historiograf%C3%ADa-vergonzosa-de-las-grandes-%22fichas%22-de-la-podredumbre-social-y-moral-en-M%C3%A9xico:-Marcial-Maciel,-los-Legionarios-de-Cristo-y-sus-%22gatos%22,-c%C3%B3mplices,-%22fieles-devotos%22-y-encubridores</a>
    . ) [...]
  </p>
  <p>&#160;</p>
  <p>&#160;</p>
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    <fig>
      <caption>
        <p>
          <b>¿Y DE QUÉ NO SON CAPACES LOS FANÁTICOS...?&#160;</b>
        </p>
      </caption>
      <img src="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/11/ruano-faxas-fanticos-jan-luyken-holanda-1649-171211.jpg" width="640" height="478" />
    </fig>
  </p>
  <p>&#160;</p>
  <fig>
    <caption>
      <p>
        <b>¿ANTIGUO TESTAMENTO O NUEVO TESTAMENTO?</b>
      </p>
      <p>
        <b>¿CUÁL TESTAMENTO ES EL BUENO, CUÁL VERSIÓN ES LA BUENA, A CUAL LE CREEMOS?&#160;</b>
      </p>
    </caption>
    <img src="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/11/ruano-faxas-biblia-religiones-31.jpg" width="642" height="481" />
  </fig>
  <p>&#160;</p>
  <fig>
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      <p>
        <b>ALGUNAS DE LAS BIBLIAS O TEXTOS SAGRADOS O ESCRITURAS SAGRADAS</b>
      </p>
      <p>
        <b>DE LA AMÉRICA INDÍGENA O PREHISPÁNICA</b>
        &#160;
      </p>
    </caption>
    <img src="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/11/ruano-faxas-biblias-prehispnicas-41.jpg" width="640" height="479" />
  </fig>
  <p>&#160;</p>
  <fig>
    <caption>
      <p>
        <b>CONFERENCIA</b>
      </p>
      <p>
        <b>¿POR QUÉ CON TANTOS DIOSES GRIEGOS Y ROMANOS,</b>
      </p>
      <p>
        <b>EUROPA ADOPTA COMO DIOS A UN ASIÁTICO, JUDÍO, A CRISTO O JESÚS?&#160;</b>
      </p>
    </caption>
    <img src="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/11/ruano-faxas-biblia-religiones-11.jpg" width="643" height="279" />
  </fig>
  <p>&#160;</p>
  <fig>
    <caption>
      <p>
        <b>¿Y, POR FIN, CUÁL ES LA VERDADERA IMAGEN DE DIOS, CRISTO O JESÚS?</b>
      </p>
      <p>
        <b>¿JESÚS FUE BLANCO, RUBIO O PRIETO, MORENO?</b>
        &#160;
      </p>
    </caption>
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  </fig>
  <p>&#160;</p>
  <p>
    <b>LIDERAZGO</b>
    :
    <a href="http://knol.google.com/k/fernando-antonio-ruano-faxas/cuidado-no-nos-confundamos-que-una-cosa/19j6x763f3uf8/184">http://knol.google.com/k/fernando-antonio-ruano-faxas/cuidado-no-nos-confundamos-que-una-cosa/19j6x763f3uf8/184#</a>
    &#160;,
    <a href="http://knol.google.com/k/fernando-antonio-ruano-faxas/los-or%C3%ADgenes-de-la-calidad/19j6x763f3uf8/180">http://knol.google.com/k/fernando-antonio-ruano-faxas/los-or%C3%ADgenes-de-la-calidad/19j6x763f3uf8/180#</a>
    &#160;,
    <a href="http://knol.google.com/k/calidad-calidad-de-vida-y-corrupci%C3%B3n-parte-i">http://knol.google.com/k/calidad-calidad-de-vida-y-corrupci%C3%B3n-parte-i#</a>
    &#160;[...] Tenemos que diferenciar entre “jefe” y “líder”, de la misma manera que tenemos que diferenciar entre “mandador” y “dirigente”. El jefe “manda”, pero el líder “motiva”. En donde hay “jefes” se tiende a una estructura jerárquica de tipo militar: “yo mando, y tú cumples”. En donde hay “líderes” se tiende a una estructura tipo orquesta, armónica, con una “filosofía de vuelo de ganso”, en equipo: “yo doy el ejemplo, motivo, propongo, pero tú también” y “tú me sigues, pero yo también te puedo seguir, te oigo y reflexiono” (Borghino, 2007). Respecto de la diferenciación que hago en torno a “mandador” y “dirigente”, expongo aquí lo que aparece en mi libro El lenguaje corporal humano...,&#160;
    <a href="http://openlibrary.org/b/OL21783353M/El-lenguaje-corporal-humano.-Un-enfoque-imagol%C3%B3gico-en-base-a-criterios-verbales-y-no-verbales">http://openlibrary.org/b/OL21783353M/El-lenguaje-corporal-humano.-Un-enfoque-imagol%C3%B3gico-en-base-a-criterios-verbales-y-no-verbales</a>
    &#160;: ¿¡Credibilidad en la política de América!? ¡Pero ni de chiste! ¿¡Creer en “los que mandan” en América!? ¡Pero ni de chiste! (Imaz, 1964). ¿¡Creer en “eso” que llaman “democracia” (?) en América!? ¡Pero ni de chiste! (Meyer, 2007). Hace mucho tiempo ya que la mentira es componente idiosincrático de la historia político-gubernamental-administrativa en toda América, empezando por Estados Unidos –de la misma manera que, a su vez, la mentira es un rasgo bastante común, por el motivo que sea, de los latinoamericanos–. Aquí no me refiero exclusivamente a la mentira que se dice con las palabras, sino también a la mentira que se dice con los gestos, con gestos que desmienten lo que se dice con palabras (James, 2002: 72-73). Con frecuencia podemos detectar a través del rostro, de los gestos, de las muecas, las mentiras que se están pensando, que todavía no se han dicho, que se van a decir. Sucede a veces que los gestos que desmienten al discurso verbal son constantes, tanto en personas en particular como en grupos humanos en general, lo que quiere decir, entre otras cosas que tanto la persona como el grupo están afectadas por la inseguridad, por el temor, por la dismorfobia, por la baja autoestima y por otras patología y síndromes. Queda claro que no es normal que en un mundo civilizado, que en un mundo globalizado, una persona, grupo o pueblo constantemente esté reflejando una tal disociación entre discurso verbal y discurso corporal: palabras por un lado y gestos por otro lado; las palabras dicen una cosa y los gestos dicen otra... Entre palabras y gestos tiene que haber, en situaciones discursivas normales, una armonía discursiva, una congruencia. Si no es así, entonces algo anda mal [...] Insisto en que hay que diferenciar, en todos los ámbitos –la vida pública, la vida laboral o profesional y la vida íntima o familiar–, entre “los que mandan” y “los que dirigen”. En el mundo moderno, globalizado y civilizado “dirigir” implica conceptos desconocidos en la “historia occidental” de América. “Dirigir” implicaría muchas nociones e ideas afines que los pueblos atrasados, tercermundistas, analfabetos y analfabetos funcionales, reprimidos, inhibidos, tabuizados, dismorfóbicos, hipócritas, socioconfesionalmente fanáticos y altamente tóxicos desconocen. En América se ha mandado y se manda. Desgraciadamente, hasta el concepto de “mandar” en un supuesto mundo civilizado y globalizado está “chueco” –alterado, torcido, al revés, virado...–. Lo más triste de todo esto es que este matrimonio disfuncional, morboso, enfermizo, entre “mandadores” –mas no mandatarios, claro está– y “mandados” funciona como una maquinaria casi perfecta, más tarde o más temprano. De repente aparece un destello de luz que podría indicar un posible cambio; pero enseguida, y no tarde, los mismos “mandados” y por supuesto los “mandadores” se encargan de apagarlo. ¡Ésa, y no otra, ha sido y sigue siendo la verdadera realidad de América! ¿Qué usted ve esto de manera diferente? Bueno, en tal caso, o se cambia usted los ojos, o, tal vez, me los tenga que cambiar yo... ¿O el cerebro? ¿Pero es que acaso no es evidente la abismal diferencia entre la conducta verbo-corporal de los “mandadores” y de los “mandados”, por un lado, y la conducta verbo-corporal de los “dirigentes” y de los “dirigidos”, por otro lado? En muchas instituciones y empresas el estímulo directo pertinente que llega al colectivo de trabajadores para que mantengan su conducta positiva o modifiquen su conducta negativa no proviene del alto funcionario, del director, por muchas causas. Este estímulo puede venir de cualquier subalterno a través del llamado liderazgo lateral (Fisher y Sharp, 1999). Ya a finales de los años 40 el sicólogo Kurt Lewin había creado una clasificación de los estilos de liderazgo que inclusive hoy se emplea ampliamente en los textos de dirección de empresas. De manera general se pueden distinguir ocho tipos de líder: 1. Líder autocrático o autoritario: es aquél consciente de la necesidad de mantener las distancias entre él y sus seguidores para que se reconozca su autoridad. Espera que sus órdenes sean obedecidas. No ve la necesidad de consultar sino que considera como parte de su liderazgo tomar decisiones y asegurarse de que se realizan. Supervisará de cerca a sus seguidores para asegurarse de que cumplen las órdenes y considerará su deber censurar a quienes no las cumplan de forma efectiva. Un líder de tal tipo suele estar orientado hacia la tarea a realizar; más preocupado de que el trabajo se realice que de los sentimientos de los componentes del grupo. Este tipo de liderazgo puede producir seguidores que no trabajan a menos que estén supervisados férreamente, que no quieren o tienen miedo de presentar ideas, que llegan a estar resentidos por la falta de consulta, o que esperan instrucciones pasivamente en lugar de actuar por propia iniciativa. Cuando el líder está ausente el grupo es incapaz de funcionar efectivamente. 2. Líder democrático o corporativo: intentará crear el sentimiento de relación entre él y sus seguidores. Querrá que los seguidores participen en la toma de decisiones y discutirá los planes y buscará el acuerdo sobre ellos antes de que se hagan efectivos. Estos líderes están orientados a la moral, pues se preocupan de crear un buen espíritu de equipo, cooperación, solidaridad y cohesión dentro de su grupo y consideran que las tareas realizadas en tales condiciones se hacen de forma más efectiva y entusiasta. Con jefes de este tipo los trabajos pueden realizarse más despacio, pues se pasa tiempo en consultas y discusiones. Si el líder está ausente, el grupo es capaz de funcionar efectivamente y está preparado para hacer el trabajo bien sin necesidad de una supervisión constante y cercana. El grupo puede también encontrar placer en el trabajo, porque se siente personalmente implicado. 3. Líder burocrático: es el que obtiene su autoridad de “seguir las normas”. Los grupos que han de operar bajo esta forma de liderazgo se encontrarán cercados por restricciones y tendrán que prestar considerable atención a hacer las cosas de la forma “correcta”, más que de una forma nueva o de la forma más productiva. 4. Líder laissez-faire (política de no interferir o intervenir). No es tanto una forma de liderazgo como la ausencia de él. Un líder laissez-faire simplemente deja que las cosas sucedan; ni reúne al grupo para consultar ni impone su autoridad. Si el grupo sigue adelante y realiza las cosas, ¡estupendo! Si no es así, este tipo de líder es incapaz de impulsar a la acción y el grupo sentirá que no tiene jefe. Cuando esto ocurre, otros individuos dentro del grupo pueden asumir el papel de líder, y habrá tensiones generalizadas y luchas de poder dentro del grupo como consecuencia de la falta de liderazgo. También se ha llegado a hablar del 5. Líder oculto: aquél que no parece ejercer de líder o imponer sus puntos de vista, pero que es capaz de manipular al grupo para que haga lo que él quiere. 6. Líder personal: aquél que se apoya en la popularidad y simpatía de su personalidad para persuadir a los otros para que	
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			<p>[&#8230;] A propósito de la imagen pública: ¿por qué las personas a veces no se entienden bien? Las cosas &#8230; https://ruanofaxas.wordpress.com/article/a-proposito-de-la-imagen-publica-por-19j6x763f3uf8-188/ [&#8230;]			</p>
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			<p>Muchísimas gracias por compartir sus conocimientos -- El texto está muy bueno, sobre todo lo de las mentiras y los mentirosos y las máscaras sociales. Leí el comentario en http://www.linkedin.com/pub/fernando-antonio-ruano-faxas/2a/509/b2b  			</p>
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