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				<article-title><bold>COMIDA MEXICANA O GASTRONOMÍA MEXICANA</bold></article-title>
				<subtitle><bold>Imagología y paisología gastronómicas mexicanas. Protocolos y etiquetas gastronómicos. Gastronomías y religiones</bold></subtitle>
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						<surname>Fernando Antonio</surname>
						<given-names>Ruano Faxas</given-names>
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				<pub-date pub-type="ppub">
					<day>3</day>
					<month>12</month>
					<year>2011</year>
				</pub-date>			<abstract>
					<title>Abstract</title>
					<p>ESTE TEXTO SE CREÓ CON LA COLABORACIÓN DE LA Lic. Paulina Rendón Aguilar, EGRESADA DE LA PRESTIGIOSA Y MUNDIALMENTE RECONOCIDA Universidad Nacional Autónoma de México, (UNAM), LA MÁS ANTIGUA (FUNDADA EN 1551) EN FUNCIONES DE TODO EL CONTINENTE AMERICANO.  

GASTRONOMÍA MEXICANA, MEXICAN GASTRONOMY, МЕКСИКАНСКАЯ КУЛИНАРИЯ, MEXIKANISCHE GASTRONOMIE, GASTRONOMIE MEXICAINE

IMAGOLOGÍA GASTRONÓMICA, GASTRONOMIC IMAGOLOGY, ГАСТРОНОМИЧЕСКАЯ ИМАГОЛОГИЯ

PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL, INTANGIBLE CULTURAL HERITAGE, НЕМАТЕРИАЛЬНОЕ КУЛЬТУРНОЕ НАСЛЕДИЕ, IMMATERIELLE KULTURERBE, PATRIMOINE CULTUREL IMMATÉRIEL

PARTES DE LAS CONFERENCIAS, SEMINARIOS, TALLERES Y DIPLOMADOS IMPARTIDOS POR EL PAISÓLOGO, IMAGÓLOGO, FILÓLOGO Y LINGÜISTA CUBANO FERNANDO ANTONIO RUANO FAXAS

[...] Saber cocinar no es saber de gastronomía [...] La historia y trascendencia mundial de la gastronomía, de las comidas y las bebidas, no se puede hacer sin destacar el primerísimo lugar, en general, de la comida mexicana y de sus protocolos (Ávila y otros, 1988; Verti, 1993). Alfonso Reyes decía que la línea más dinámica de una cultura es la cocina, y México se encuentra entre las tres gastronomías más importantes de todo el mundo, al lado de la francesa y la china [...] Es en la mesa, cuando se come y se bebe, que los nacos, nacas, cheos, cheas, es decir &quot;la pelusa social&quot; (y no precisamente los pobres), abren su alma al mundo mostrando todo su arsenal de rusticidad [...]</p>
				</abstract>
			
			
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  <p>
    <b>COMIDA MEXICANA O GASTRONOMÍA MEXICANA. IMAGOLOGÍA Y PAISOLOGÍA GASTRONÓMICAS MEXICANAS</b>
    es parte de mi libro registrado con los siguientes datos:
    <b>
      Fernando Antonio Ruano Faxas.
      <i>El lenguaje corporal humano. Un enfoque imagológico en base a criterios verbales y no verbales</i>
      , con 808 páginas, disponible a través de
    </b>
    <a href="http://openlibrary.org/b/OL21783353M/El_lenguaje_corporal_humano._Un_enfoque_imagol%C3%B3gico_en_base_a_criterios_verbales_y_no_verbales">
      <b>http://openlibrary.org/b/OL21783353M/El_lenguaje_corporal_humano._Un_enfoque_imagológico_en_base_a_criterios_verbales_y_no_verbales</b>
    </a>
    <b>.</b>
    <br />
  </p>
  <p>&#160;</p>
  <p>
    <br />
    [...] En “los principios” del nacimiento de la especie humana, la dieta, los alimentos, la necesidad de comer, los hábitos alimenticios y las estrategias o formas para conseguir alimentos, definieron la historia triunfal del hombre:
  </p>
  <p>&#160;</p>
  <p>[...] su antigua dieta del bosque no se componía únicamente de frutos y nueces. Indudablemente, las proteínas animales tenían gran importancia para él. A fin de cuentas, su remoto origen se hallaba entre unos enseres básicamente insectívoros, y su reciente morada arbórea había sido siempre rica en insectos. Jugosos escarabajos, huevos, jóvenes e indefensos polluelos, ranas arbóreas y pequeños reptiles debieron de abastecer su despensa. Mejor aún, no presentaban grandes problemas a su sistema digestivo, bastante generalizado. Al bajar al suelo, no le faltó en absoluto este abastecimiento de comida, y nada podía impedirle el aumento de esta parte de su dieta. Al principio, no podía compararse con el asesino profesional del mundo carnívoro. Incluso una pequeña mangosta, y no hablemos de un gato grande, era superior a él en el arte de matar. Pero animalitos de todas clases, indefensos o enfermos, se ofrecían a su rapiña, y este primer paso en el camino de comer carne resultó sumamente fácil. En cambio, las piezas realmente grandes disponían de largas y zancudas piernas, y estaban apercibidas para, a la primera alarma, huir a velocidades completamente inigualables. Los ungulados [mamíferos cuya extremidad termina en pezuña, como el camello, el caballo, el rinoceronte, el elefante, la oveja, el tapir, etc.] cargados de proteínas estaban fuera de su alcance [...] (Morris, 1996: 21-22).</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>En “estos principios” de la Humanidad, lo importante era comer, alimentarse, la alimentación, es decir la ingesta o ingestión. En estos principios, y mucho después, e inclusive en la actualidad en muchos lugares, países, grupos, etnias, tribus, etc., la alimentación se ha basado en ciertos productos, en uno, dos o tres productos, de manera casi exclusiva. Tal es el caso, por ejemplo, del maíz –también llamado en lengua española jojoto, elote, choclo, zara, abatí, millo, oroña, mijo o panizo–, esta maravillosa y religiosa planta tan presente y primordial en la alimentación mundial. En estos principios, tan difíciles, había que lograr conseguir aquellos alimentos tan ricos y decisivos para la vida del individuo en particular y del grupo en general, sobre todo carne; pero también para cazar aquellos animales había que pasar algunos trabajos: emboscarlos, capturarlos, matarlos, para luego consumirlos, primero sin preparar, sin fuego, y después, ¡otro logro del animal humano!, preparados, con fuego.&#160;</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>Ahora bien, este asunto de adquirir aquellos “alimentos vivos” no era tan fácil; queda claro que para atrapar animales tan grandes, fuertes y veloces era necesario corregir algunas formas del cuerpo y algunas formas de la vida en sociedad, especialmente entre los machos, y entre los machos y las hembras –las hembras estaban generalmente ocupadas en el cuidado de la cría–, entre los adultos y los pequeños, entre los sanos y los enfermos, entre los aptos y los ineptos. Por ejemplo, había que mejorar la orientación espacial o geográfica, definir territorios, saber en dónde estaban ubicados ciertos lugares importantes y decisivos para la vida, la protección y la subsistencia, para la cacería; había que reconocer terrenos, espacios, cotos de vida, de poder y de caza marcados por señales de otros grupos de animales, de otras especies, y de animales de la misma especie; había que entrenar al cuerpo para decodificar las señales, ya fueran verbales –gritos y ruidos realizados por individuos con la boca, ya fueran de su grupo o no– y no verbales –ruidos, sonidos y absolutamente todo lo que no estuviera relacionado con la producción verbal, es decir señales corporales de animales de su misma especie o no, de su mismo grupo o no, como por ejemplo los olores, tipos y texturas de los fluidos corporales: excrementos y eses fecales y también las señales del medio circundante como los ruidos y el fuego de los volcanes, las nubes, los temblores, la lluvia, los terrenos secos, las turbulencias y fenómenos marítimos, las corrientes y crecidas de los ríos, las granizadas, el verdor de las plantas que indica presencia o cercanía de agua potable, etc.–. Para subsistir en situaciones tan complejas había que agudizar los sentidos: vista, oído, olfato, gusto, tacto; había que adaptar el cuerpo para correr, para perseguir y para huir; había que emplear herramientas y crear herramientas; había que crear técnicas de caza; había que definir bien quiénes apoyaban en ciertas actividades y quiénes eran los apoyados; había que establecer status y roles (Ruano, 2003c): diferenciar aún más el papel de los sexos, los fuertes mandan y los débiles obedecen, los hombres a la cacería y las batallas y las mujeres en el hogar o cuevas o cavernas; había que aprender a compartir los alimentos y aquí cuentan las cantidades de alimentos por individuo; había que colaborar socialmente, había que organizar mejor socialmente y laboralmente al grupo, es decir “trabajar en equipo”, algo que al parecer se logró en aquel entonces incivilizado y presocial; pero que hoy, en nuestro mundo civilizado (?) y social (?) sigue siendo un gran problema (Ruano, 2005a; Ruano, 2003a; Ruano y Rendón, 1997); había que mejorar y precisar la comunicatividad de las expresiones faciales, es decir el lenguaje corporal, y de las variantes de vocalización, es decir el lenguaje verbal. Pero también, además, luego de adquirir los alimentos hubo que crear “despensas”, es decir guardar y conservar alimentos, etc. Por eso, en la evolución del hombre y su relación con el consumo de alimentos vemos no solamente un “desarrollo del cuerpo humano en todos los sentidos”, sino también un “desarrollo cultural y técnico”, “un desarrollo en su sistema de vida”. Es incuestionable que a través de la historia de la Humanidad las comidas y las bebidas, es decir la alimentación, han estado estrechamente ligadas con la religión, con los ritos socioconfesionales o ritos religiosos (Contreras y Gracia, 1994; Schmidt-Leukel, 2002; Arizpe, 2009), algo muy común en las sociedades “altamente jerarquizadas, codificadas y ritualizadas”, como la de los aztecas y los mayas:</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>[...] Fray Diego, en su celo, llega a acosar a los indios hasta en sus sueños, para detectar en ellos todo resto de idolatría. “Por lo cual es menester que agora, en tratando de sueños, que sean examinados en qué era lo que soñó, porque puede ser que haya algún olor de lo antiguo, y así es menester en tocando en esta materia, preguntar: ¿Qué soñaste?, y no pasar con ella como gato sobre ascuas [...] Lo que más irritaba a Durán era que los indios lograban insertar segmentos de su antigua religión en el seno mismo de las prácticas religiosas cristianas [...] “[...] es nuestro principal intento: advertirles [a los ministros] la mezcla que puede haber acaso de nuestras fiestas con las suyas, que fingiendo éstos celebrar las fiestas de nuestro Dios y de los santos, entremetan y mezclen y celebren las de sus ídolos, cayendo el mesmo día, y en las cerimonias mezclarán sus ritos antiguos” [...] En una sociedad altamente jerarquizada, codificada y ritualizada, como la de los aztecas, todo está relacionado, de cerca o de lejos, con la religión: después de todo, Durán no se equivoca [...] (Todorov, 1999:215).</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>
    La alimentación, los productos alimenticios, las comidas y las bebidas, primero han estado ligados a una cultura en concreto, a una religión concreta, a algo que en protocología se denomina "comidas ceremoniales" (Álvarez, 1987, t. III: 1711), como sucede, por ejemplo, con el tamal y el guajolote o pavo mexicanos, que tradicionalmente y desde épocas precolombinas, desde antes de la Conquista española, estos productos eran consumidos en las diversas regiones del actual México, entre otros países iberoamericanos, y que posteriormente, debido al encuentro de culturas y al sincretismo multilateral o polisincretismo que se dio en el país, estos productos se van a emplear en otras religiones y para otros usos. En el caso del tamal
    <a href="#_ftn1">[1]</a>
    mexicano, con más de 5000 variedades en el país,
    <a href="#_ftn2">[2]</a>
    este producto tuvo evidentes orígenes religiosos prehispánicos,
    <a href="#_ftn3">[3]</a>
    y posteriormente se comenzó a emplear entre los cristianos o católicos, entre los indios y negros convertidos al Cristianismo y entre los profesantes de cultos alternativos, y en cualquiera de sus festejos, sea de un tipo religioso u otro, se emplea el tamal, cualquiera que sea éste. Y en el caso de las comunidades descendientes de judíos, que practican el judaísmo, que en México son varias estas comunidades,
    <a href="#_ftn4">[4]</a>
    si el tamal se ha hecho con aceite de oliva u otro aceite o grasa vegetal, sin la presencia de ingredientes provenientes de cerdo o cualquier otro ingrediente tabú para este grupo socioconfesional, entonces sí lo pueden comer. En el caso de los cubanos-judíos, como sabemos, al ellos no tener restricciones y tabúes alimenticios, en parte debido a la escasez, a las necesidades y limitaciones alimentarias por más de 50 años y en parte debido a la misma evolución social y cultural que se dio en Cuba en estos años de “Revolución”, ellos sí comen los tamales cubanos o hallacas o hayacas, que se hacen, casi generalmente, con manteca de cerdo, chicharrón de cerdo y carne de cerdo. Veamos un ejemplo de sincretismo gastronómico-religioso a través del tamal: el conocido internacionalmente Día de Nuestra Señora de la Candelaria o Fiesta de la Candelaria, que se celebra el 2 de febrero, en saludo a la española Virgen de Candelaria, aparecida en Candelaria, Tenerife, en las Islas Canarias, a principios del siglo XV, es un festejo católico, que en muchos otros países tiene particularidades diferentes; pero que en México, para celebrar este Día de la Candelaria, unas semanas antes, concretamente el Día de los Reyes Magos, el 6 de enero, se corta la Rosca de Reyes
    <a href="#_ftn5">[5]</a>
    –un pan dulce que, a su vez, no tiene orígenes judeo-cristianos ni católicos, sino paganos: la Saturnalia
    <a href="#_ftn6">[6]</a>
    – y ahí, en esa rosca de pan dulce, muy diversa según las regiones de México, se incrustan, se esconden, varios muñequitos, que representan al Niño Jesús, en alusión a que, según una de las tantas historias que hay en este sentido, ese niño judío tuvo que ser escondido para que el rey de Judea en ese entonces, Herodes el Grande, no lo matara. Así, al cortar la rosca en pedazos, las personas que encuentren a esos muñequitos, que pueden ser de cerámica, porcelana y casi siempre de plástico, entonces el Día de la Candelaria tendrán que ofrecer tamales y bebidas llamadas en este país azteca “champurreados” y “atoles”. Así vemos como el tamal, un producto alimenticio que se empleaba para fiestas religiosas prehispánicas es empleado ahora, después de la Conquista, para fiestas religiosas católicas en México. Algo semejante sucede con el guajolote o chumpipe o guanajo o pavo, un ave que en México –y en general en Norteamérica– se ha empleado desde épocas prehispánicas y preinglesas para el consumo alimentario, pero que después de la Conquista se emplea internacionalmente como comida oficial para el Día de Navidad, entre el 24 y el 25 de diciembre, y para el Día de Acción de Gracias, que es un festejo tradicional de Estados Unidos –el cuarto jueves de cada mes de noviembre– y de Canadá –el segundo lunes de cada mes de octubre– para rememorar los días de los primeros encuentros de los colonizadores ingleses que venían en el barco Mayflower con los indígenas norteamericanos, concretamente con los indios algonquinos, wampanoags o pokanokets. Otro plato tradicional mexicano que se emplea, casi exclusivamente, para festejos religiosos, del tipo de Navidad, es el llamado “romeritos”. A su vez, el pan que conocemos hoy,
    <a href="#_ftn7">[7]</a>
    que fue un producto traído por los europeos a América, en México presenta los más variados tipos, formas, mestizajes y sabores –se considera que en México, de manera general, existen más de 750 tipos de panes, todos exquisitos; esto sin contar las variedades típicamente regionales–, y en su versión de “pan de muerto” se emplea, casi exclusivamente, para comer en un festejo religioso de origen prehispánico llamado Día de Muertos.
    <a href="#_ftn8">[8]</a>
    Hoy en nuestras festividades mexicanas, la inmensa mayoría de las cuales están matizadas por el Catolicismo, comemos y bebemos muchos platos y bebidas que no solamente son de origen prehispánico, sino que en su momento estuvieron relacionados con las religiones del México antiguo precortesiano, con la interminable lista de los dioses del México prehispánico,
    <a href="#_ftn9">[9]</a>
    con unos dioses insaciables que comían y bebían toda una inmensa variedad de productos (Graulich y Guilhem, 2004): tales son los casos del amaranto o huaitli (Ávila y otros, 1988:15), del pozole “alimento sagrado prehispánico, del cual Diego Rivera afirmó que era sazonado con la carne de los jóvenes ofrendados al Sol” (Ávila y otros, 1988:18) [...] algo que siempre ha estado más que claro para todos, en el mundo entero, debido a los resultados de muy variadas investigaciones multidisciplinarias, interdisciplinarias e internacionales [...] e inclusive fray Bernardino de Sahagún, en su
    <i>HISTORIA GENERAL DE LAS COSAS DE LA NUEVA ESPAÑA</i>
    , en el capítulo 21, dice lo siguiente:&#160;"Después de desollados, los viejos, llamados cuacuacuilti, llevavan los cuerpos al calpulco, adonde el dueño del captivo havía hecho su voto o prometimiento; allí le dividían y embiavan a Motecuçoma un muslo para que comiese, y lo demás lo repartían por los otros principales o parientes; ívanlo a comer a la casa del que captivó al muerto. Cocían aquella carne con maíz, y davan a cada uno un pedaço de aquella carne en una escudilla o caxete, con su caldo y su maíz cocida. Y llamavan aquella comida tlacatlaolli; después de haver comido andava la borrachería" [...]&#160;&#160;Al respecto también nos dice Francisco Martín Moreno en su libro
    <i>100 mitos de la historia de México</i>
    , página 131: "en esa investigación se rescataron algunas recetas para cocinar carne humana&#160;–gracias a dichas recetas, recogidas por los frailes españoles, nos enteramos de que los humanos nunca se asaban, que lo habitual era añadirlos ni más ni menos que al pozole" [...] También en &#160;
    <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Pozole">http://en.wikipedia.org/wiki/Pozole</a>
    <b>&#160;</b>
    podemos ver el uso de la carne humana en el riquísimo y espumoso pozole mexicano en los tiempos anteriores a la Conquista [...]&#160;
    <i>&#160;</i>
  </p>
  <p>
    <b>
      <i>
        <br />
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    </b>
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    <br />
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  <p>
    <br />
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    <br />
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  <p>
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        <a href="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-pozole10.jpg">
          <img src="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-pozole10.jpg" />
        </a>
        <br />
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    </b>
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        <br />
      </i>
    </b>
  </p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>
    <a href="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-moctezuma202.jpg">
      <img src="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-moctezuma202.jpg" />
    </a>
  </p>
  <br />
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>
    [...]
    <i>&#160;</i>
    la chía, el cempasúchil, el chocolate, el guajolote, el balché –bebida sagrada para los mayas–, el saká –bebida sagrada entre los mayas–... A veces sucede que dos festividades, una católica y otra pagana o prehispánica, coinciden y son celebradas, las dos, con gran tradicionalidad, masividad, devoción y respeto. Tal es el caso, por ejemplo, de la Semana Santa o Semana Mayor o Semana Grande o Gran Semana mexicana, que dura 8 días, y que tiene sus particulares protocolos religiosos y gastronómicos
    <a href="#_ftn10">[10]</a>
    católico-sincréticos o católico-mestizos en este país, y a su vez, en este mismo período, se produce el equinoccio de primavera o equinoccio vernal, que es cuando termina el invierno y comienza la primavera, y la masa poblacional mexicana y muchos extranjeros, sin distingo de categorías raciales, culturales o económicas, acuden a los basamentos piramidales, a las pirámides –que, como todos sabemos, son centros ceremoniales prehispánicos, de religiones prehispánicas, que a su vez son, al decir de las autoridades católicas, “lugares paganos e impíos”–, buscando cargarse con la influencia positiva del poder piramidal
    <a href="#_ftn11">[11]</a>
    y los beneficios y fines terapéuticos de la piramidoterapia,
    <a href="#_ftn12">[12]</a>
    y también para reverenciar a los dioses prehispánicos mexicanos.
  </p>
  <p>&#160;</p>
  <p>&#160;</p>
  <p>
    <a href="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-guadalupe-o-coatlicue1.jpg">
      <img src="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-guadalupe-o-coatlicue1.jpg" width="641" height="483" />
    </a>
  </p>
  <p>&#160;</p>
  <p>&#160;</p>
  <p>
    <a href="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-biblias-prehispnicas3.jpg">
      <img src="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-biblias-prehispnicas3.jpg" width="640" height="483" />
    </a>
  </p>
  <p>&#160;</p>
  <p>&#160;</p>
  <p>
    <a href="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-dos-biblias1.jpg">
      <img src="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-dos-biblias1.jpg" width="641" height="482" />
    </a>
  </p>
  <p>&#160;</p>
  <p>&#160;</p>
  <p>
    <a href="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-escudo-mexicano1.jpg">
      <img src="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-escudo-mexicano1.jpg" width="640" height="484" />
    </a>
  </p>
  <p>
    <br />
    &#160;
  </p>
  <p>Veamos algunas de las ofrendas religiosas de los antiguos mexicanos:</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>Apéndice III</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>Relación de los mexicanos, de las cosas que se ofrecían en el templo.</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>1. Ofrecían muchas cosas en las casas que llamaban calpulli; eran como iglesias de los barrios, donde se juntaban todos los de aquel barrio, así a ofrecer como a otras ceremonias muchas que allí se hacían.</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>2. Ofrecían comida y mantas, y aves y mazorcas de maíz, y chía y frijoles y flores; esto ofrecían las mujeres o doncellas por casar; pero en los oratorios de sus casas no ofrecían sino comida, delante de las imágenes de los dioses que allí tenían. Esto hacían cada día, luego de mañanita, y la señora de la casa tenía cuidado cada mañana de despertar a todos los de su casa, para que fuesen a ofrecer delante de los dioses de su oratorio.</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>3. Ofrecían incienso en los cúes los sátrapas, de noche y de día, a ciertas horas; incensaban con unos incensarios hechos de barro cocido, que tenía, a manera de cazos, de un cazo mediano con su astil de grosor de una vara de medir o poco menos [...]</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>10. Hacían otra ceremonia comúnmente que llamaban tlatlazaliztli, que quiere decir arrojamiento, y era que nadie comiese sin que primeramente arrojase al fuego un bocadillo de lo que había de comer.</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>11. Tenían otra ceremonia también común, que nadie había de beber pulcre sin que primero derramase un poco a la orilla del hogar [...] (Sahagún, 1999:164-165).&#160;</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>Y las “coincidencias” (?) entre paganos y cristianos fueron y son muchas en México (Todorov, 1999:217-218):</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>[...] Algunas de las analogías de Durán [fray Diego Durán, en el siglo XVI] realmente parecen un poco forzadas; pero donde la sorpresa del lector se torna estupefacción es cuando descubre que las semejanzas son especialmente abundantes en el campo de la religión. Ya no son los indios los que intentan, de manera más o menos consciente, mezclar elementos paganos con los ritos cristianos; es Durán mismo quien descubre, en el interior de los antiguos ritos paganos tal y como se practicaban antes de la conquista, elementos cristianos, en tal número que el hecho acaba por volverse inquietante. “Porque son tantos y tan enmarañados [los ritos antiguos] y muchos de ellos frisan tanto con los nuestros, que están encubiertos con ellos [...], porque también ellos tenían sacramentos, en cierta forma, y culto de Dios, que en muchas cosas se encuentran con la ley nuestra, como en el proceso de la obra se verá (I, “Prólogo”).</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>¡Y se ven, en efecto, cosas impresionantes! ¿Se creía que la fiesta de Pascua era específicamente cristiana? Pero para la fiesta de Tezcatlipoca cubren de flores el templo, como hacemos nosotros el Jueves santo. Y las ofrendas a Tláloc son “exactamente” como las que vemos el Viernes santo. En cuanto al fuego nuevo, que se enciende cada cincuenta años, es como los cirios de Pascua... El sacrificio en honor de Chicomecóatl le hace pensar en otra fiesta cristiana: “Casi quiere parecer a la vela de la noche de Navidad” (I, 14), ¡porque la muchedumbre se queda “en vela y a la lumbre” (ibid.) hasta muy tarde! Tampoco le cuesta ningún trabajo a Durán descubrir la reproducción “exacta” de los ritos esenciales de la religión cristiana en el ritual azteca: el gran tambor que se toca a la puesta del sol es como las campanas del Ave María; la purificación azteca por el agua es como la confesión; las penitencias son muy semejantes en ambas religiones, y también los frailes mendicantes. O más bien no: las abluciones aztecas son como el bautismo: hay agua en ambos casos... “Así era el agua tenida por purificadora de los pecados. Y no iban muy fuera de camino, pues en la sustancia del agua puso Dios la virtud del sacramento del bautismo, con que somos limpios del pecado original” (I, 19). Y por si todo eso no basta, se descubre también que Tezcatlipoca, que tiene múltiples encarnaciones, reducidas para el caso a tres, no es sino una forma encubierta de la Trinidad: “Reverenciaban al padre y al hijo y al espíritu santo, y decían tota, topiltzin y yolometl, los cuales vocablos quieren decir «nuestro padre, y nuestro hijo y el corazón de ambos», haciendo fiesta a cada uno en particular y a todos tres en uno, donde se nota la noticia que hubo de la trinidad entre esta gente” (I,8).</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>En lo tocante a las formas de comer y beber de los actuales sacerdotes católicos en América –entre otros grupos religiosos, por supuesto–, y de algunos grupos o congregaciones de monjas, lo que podemos decir es que por supuesto que sus formas gastronómicas, que sus protocolos gastronómicos, nada tienen que ver con limitaciones, necesidades, escasez, humildad, parquedad, frugalidad, modestia, discreción..., sino todo lo contrario: ¡a lo grande...!, y “a lo grande” en todos los sentidos..., algo más que paradójico si consideramos la pobreza en la que está sumergida la mayor parte de América Latina, en especial los grupos más creyentes y devotos, que son las grandes masas populares, caracterizadas por la incultura, el atraso, el fanatismo, la confusión, la insalubridad y las carencias económicas. El ver cómo vive y cómo se comporta gastronómicamente –y en general socialmente, y de manera más concreta moralmente– una muy buena parte del alto clero en América, en toda América, de la misma manera que en Europa y la otra parte del mundo, especialmente al nivel del Vaticano, y tomando en cuenta los constantes escándalos dentro del sacerdocio católico a nivel internacional, y en América en especial en Estados Unidos y México (Ruano, 2003e), nos recuerda a los goliardos del medieval; pero claro está que sin la trascendencia literaria y el genio cultural de los goliardos, y sólo en lo relacionado con la depravación y la rusticidad protocolar (Ruano, 1996a):</p>
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  <p>En el siglo XIII aparece en Europa una trascendental literatura: la literatura goliárdica, la poesía goliárdica, una de las manifestaciones literarias más importantes de toda la Edad Media.</p>
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    ¿Qué significa goliardo? ¿Por qué se usó tanto esta palabra en la Edad Media? Durante todo el siglo XIII, en especial, se usó entre otras la voz goliardo para designar a los clérigos vagabundos, a los estudiantes pobres y apicarados que, al arrimo de las grandes universidades recién fundadas, vivían una existencia al margen de toda convención, a menudo cercana a la delincuencia y en un contexto de depravaciones y perversiones morales y sexuales. El tipo humano del goliardo era conocido desde muchos siglos atrás: el Concilio de Nicea –año 325– condenaba ya a los eclesiásticos que anduvieran errabundos "de ciudad en ciudad"; en el siglo VIII, un comentarista de la
    <i>Regla benedictina</i>
    menciona a ciertos monjes que pasaban su vida en los caminos, alojándose cortas temporadas en los conventos que encontraban a su paso, fingiéndose peregrinos; muchos textos canónicos aluden a sacerdotes entregados a la vagancia e incluso resueltamente entregados a “la mala vida”. Desde fines del siglo XIII, la aparición de las universidades europeas y, paralelamente, el auge de las sociedades urbanas ofrecen nuevas metas al deambular de tales clérigos –en la acepción medieval de "cualquiera que se dedique al estudio"–. Y alrededor de 1200 se populariza para ellos un nuevo calificativo: se les sabe amigos de la gula, golosos, gente de buen gaznate y excelente tragadera –geule, en francés– y por ello empieza a llamárseles guliarts o goliarts, palabra latinizada como goliardus y por asociación fonética con Goliat, el gigante filisteo de quien habla la
    <i>Biblia</i>
    y a quien desde fecha temprana se tomó por símbolo del diablo, de la maldad. Los goliardos componían poemas goliárdicos. Estos poemas se conservan en general en cancioneros colectivos, el más célebre de los cuales es
    <i>Carmina Burana</i>
    , un manuscrito descubierto en la abadía benedictina de Beuron –del que toma su nombra–, en Babiera, Alemania. Este texto fue redactado hacia 1230 y contiene una variada colección de obras líricas –algunas con neumas, signo de notación musical que se colocaba sobre las sílabas del texto, empleado en los libros litúrgicos de los ss. VIII a XII, bajo las líneas del texto– en latín y bajo alemán, que reúne cantos de amor, poemas satíricos, autos litúrgicos, canciones de taberna. Son obras anónimas que representan una parte del repertorio de los goliardos. La poesía goliardesca reúne multitud de experiencias literarias anteriores. La obra literaria goliardesca recoge los “sentimientos” y las “vivencias” de la vida mundana.
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  <p>Las grandes universidades de la Europa del siglo XIII estaban llenas de estudiantes, en su mayoría jóvenes y pobres, que para ganarse el sustento ejercían oficios más o menos juglarescos, y manifestaban una evidente relajación moral. La poesía goliárdica siente predilección por tres temas: la crítica eclesiástica, el ambiente de las escuelas y la naturaleza y el amor. El goliardo canta el goce del amor sensual, exalta el placer del vino y del juego, satiriza con la máxima virulencia todos los órdenes de la vida eclesiástica, parece mofarse de todo, ser un desarraigado que vive al margen de toda convención social.</p>
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  <p>Como los goliardos –llamados en España “sopistas” y a veces “tunos”– eran “clérigos que llevaban una vida irregular”, “gente del demonio”, “individuos muy cultivados pero perversos” asociados a un inframundo de lujuria de todo tipo, se tenía que buscar una excusa para explicar las conductas desatinadas de estos “hijos descarriados de la iglesia”, de estos curas lujuriosos y dados a la borrachera y la buena vida, y así se crearon las leyendas de que los “súcubos” o demonios femeninos –había demonios masculinos llamados “íncubos” que poseían a las mujeres– que se transformaban en mujeres extremadamente hermosas seducían a los goliardos. Entre los súcubos más famosos de la Edad Media estaban Lilit, Mancerinio, Bietka, Vasordie, Abrahel, Baltazo, Filotano, Florina... Obviamente, aquí recordamos que en la actualidad la mayoría de los “desatinos sexuales” de los curas católicos a nivel mundial no están relacionados ni con “mujeres” ni con “hombres”, sino con “niños”, por lo que aquí se trata concretamente de “curas pederastas” [...]</p>
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    <a href="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-goliardos1.jpg">
      <img src="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-goliardos1.jpg" />
    </a>
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  <p>¿Que acaso la “gula”, es decir la “glotonería”, no es uno de los siete pecados capitales entre los religiosos católicos o cristianos? ¡Claro que sí! ¿No recuerda usted, por ejemplo, las famosas pinturas acerca de la gula de autores como el flamenco Hieronymus Bosh (1450-1516)?:</p>
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    La más que conocida glotonería o gula de una buena cantidad de clérigos, de sacerdotes, a través de la historia del catolicismo, y por supuesto que también en la actualidad, nos recuerda la canción A quién no le gusta eso, en cualquiera de sus tantas versiones. ¿No la ha escuchado usted?
    <a href="#_ftn13">[13]</a>
    :
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    <a href="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-gula1.jpg">
      <img src="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-gula1.jpg" />
    </a>
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  <p>El placer conectado con la comida o bebida, que deriva en el consumo excesivo, irracional e innecesario con tendencia destructiva, es otra grave falta contra Dios y los católicos. El uso y abuso de sustancias químicas o las borracheras pueden ser vistos también como gula o glotonería.</p>
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  <p>En su carrera eclesiástica de cincuenta años son muchas las comilonas memorables que rodean al cardenal Sandoval Íñiguez, conocido por sus gustos refinados y excesivos en la alimentación. Cualquier pretexto es bueno para un banquete, convite o celebración. La mesa puesta es el mejor foro, el centro de negocios, el mercado donde ante un buen plato se liman las asperezas; con una copa de tequila bien servida se discuten y solucionan los conflictos; a los postres se culminan las transacciones y se forjan loa acuerdos. El Cardenal gusta, como los antiguos romanos, hacer del comedor la estancia principal. Poco importa aquí el marchamo de paganismo de tan acendrada costumbre. De sobra sabe Sandoval Íñiguez la certidumbre del aforismo in vino veritas [es decir “Por el vino conocemos la verdad”, “Al son de las copas aparecen las verdades”, “En la ‘peda’ es cuando la gente se sincera”, “En la ‘curda’ es cuando la gente se quita la careta”, “Cuando estamos ‘cuetes’ todo va pa’fuera”, etc.].</p>
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    Y de ello, qué mejor ejemplo que el banquete inolvidable e histórico que compartió con su amigo, el gobernador panista Emilio González Márquez. Fue el “Banquete del hambre” celebrado el 23 de abril de 2008, una cena organizada en la
    <i>Expo Guadalajara</i>
    para entregar quince millones de pesos de recursos públicos a la Asociación Mexicana de Bancos de Alimentos (AMBA), ligada con el cardenal Sandoval Íñiguez.
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  <p>En esa ocasión, al calor de las copas y la comida, el “gobernador piadoso”, como también se le conoce a González Márquez, fue bastante explícito frente al purpurado al tomar la palabra con micrófono en mano: “Este es un cuete (borrachera). No me importa, me cae. Don Juan, absuélvame desde allá. Además, estamos haciendo un buen desmadre, don Juan, ¿sí o no? Aquí hay un cheque, el 419240, cabrón, a nombre de la AMBA. Digan lo que quieran. Perdón, señor Cardenal: ¡chinguen a su madre! –dijo en alusión a las críticas de los jaliscienses sobre la macrolimosna–. Déjenme decirles que yo estoy comprometido con este movimiento y que traigo aquí un pinche papelito [el cheque] que dice: ‘Gobierno de Jalisco. Secretaría de Finanzas’. Óscar [García Manzano, titular de la dependencia], ¿dónde andas? ¡Hasta que, cabrón, hiciste algo bueno por Jalisco! Martín Hernández [secretario de Desarrollo Humano]: ¡Felicidades, chingado, ya hacía falta!”. Y siguió: “[El dinero] no es mío, yo no lo tengo. Yo no tengo quince millones de pesos, pero ¿saben qué?, la gente votó por mí, la gente en su mayoría votó porque yo haga realidad a lo que me comprometí en campaña y me vale madre si a algunos periódicos no les gusta, la gente votó por mí y en ese votar por mí, debe tener el compromiso que yo he asumido de apoyar a los que trabajan porque no haya hambre en nuestro estado”. Visiblemente angustiada, su esposa, Imelda Guzmán, sin estar afectada por los efectos del alcohol como su cónyuge, intentaba callarlo a base de señas, pero el gobernador continuó con su discurso: “Yo estoy aquí para cumplir un compromiso ante mí mismo, ante mi conciencia, ante la conciencia de la gente que votó por mí y que dice: ‘No mas hambre en Jalisco’. Este dinero no es mío, Yo no lo tengo. Todo lo que he trabajado en la vida es para dárselo a mis hijos, para procurarles una buena educación; es lo único que tengo. Este es dinero del pueblo, pero el dinero del pueblo me ha sido confiado”.</p>
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  <p>El espectáculo tuvo lugar ante la presencia cardenalicia, el semblante pleno de satisfacción de Sandoval Íñiguez, quien también había bebido y comido en abundancia. Por ello, lejos de sentirse abochornado, asistía complacido a la representación del mandatario (Martínez, 2008).</p>
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    En la actualidad, en especial en las culturas desarrolladas, civilizadas, ya no solamente hablamos de alimentación, como sucedía en los principios y bastante después en la historia de la civilización humana. En la actualidad hablamos de alimentación y también y necesariamente de nutrición. Como sabemos ya, no se trata solamente de que los grupos humanos se alimenten, sino también de que se nutran, y que esa nutrición sea una nutrición sana, con productos no contaminados y no contaminantes, con productos que ayuden a la sanidad tanto del individuo como del mismo ecosistema.
    <a href="#_ftn14">[14]</a>
    Y cuando hablamos de contaminación de productos alimenticios, de contaminación de bebidas, estamos hablando de un gran problema en el mundo moderno, en la hipermodernidad, en este mundo altamente contaminado por muy variados factores ambientales, geogénicos y antropogénicos. Por otro lado, algunos grupos humanos que han mantenido su alimentación sobre la base de prácticamente un sólo producto, como el maíz, han pagado bastante caro, y lo seguirán pagando, este grave error. ¿Por qué? Muy sencillo, estas alimentaciones desestructuradas tienen su gran ventaja: la sobrevivencia; pero tienen también sus grandes desventajas: ciertas enfermedades, que en este caso del maíz serían algunos tipos de anemias perniciosas y la pelagra o enfermedad de las tres D: demencia, dermatitis y diarrea. La pelagra se ha asociado con bastante frecuencia a ciertos elevados índices de alcoholismo observados en algunas poblaciones, en particular en América Latina, con sus consecuentes trastornos sociológicos, psicológicos y psiquiátricos derivados. E inclusive en las sociedades modernas consumimos diariamente muchos productos que están asociados de una u otra manera al maíz, a la fructuosa, como es el caso del exquisito jarabe de maíz, que al parecer de una buena cantidad de investigadores se relaciona con la obesidad, con ciertos trastornos cardiovasculares, con muertes por infarto –especialmente en las mujeres– y con la diabetes tipo 2 –con por cientos muy altos entre los latinoamericanos–. La alimentación basada en monoproductos no solamente es dañina. También es dañina la alimentación multiproductos en donde se observa contaminación constante en esos productos por la presencia de ciertas substancias nocivas para la vida, como es el caso de los productos contaminados con plomo.
    <a href="#_ftn15">[15]</a>
    Es necesario destacar aquí que para el ser humano en una alimentación adecuada, es decir en una nutrición adecuada, es decir en una dieta adecuada, tienen que estar presentes, aparte del agua, ciertas cantidades pertinentes de proteínas, de vitaminas, de lípidos, de glúcidos y de minerales, lo que deberá ser consumido con el equilibrio, la variedad y la moderación propios de grupos humanos evolucionados. Lo contrario se paga muy caro, a la corta y a la larga. Sencillamente consideremos la situación actual tan alarmante que presentan muchos grupos humanos debido a su desajustada alimentación durante siglos. Las comidas, las bebidas, las dietas, las alimentaciones, siempre han estado clasificadas, atendiendo a múltiples criterios, pero principalmente atendiendo a lo que es sano, y por ende no dañino, y sus implicaciones para el ser humano:
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  <p>[...] Mi orina sí olió mal, a tugurio olvidado y a cueva sin luz. Mi caca varió con las circunstancias, sobre todo dependiendo de la dieta. La comida mexicana nos aproxima peligrosamente a la diarrea, la norteamericana al retortijón, la británica al estreñimiento. Sólo la cocina mediterránea asegura un equilibrio sano entre lo que entra por la boca y sale por el culo, como si el aceite de oliva y el vinagre de Módena, el producto de las huertas del Mediodía, los duraznos y los higos, los melones y los pimientos, supieran por adelantado que el gusto de comer debe compensarse con el gusto de cagar, muy de acuerdo con las prosas de Quevedo: “Más te quiero que a una buena gana de cagar”.</p>
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  <p>En todo caso –en mi caso–, la mierda es casi siempre dura y marrónea, a veces enroscada con estética como las de barro que venden en los mercados, a veces diluida y atormentada por los picantes nacionales: mierda mía. Y rara vez (sobre todo al viajar) reticente y mal encarada. (Fuentes, 2008:19).&#160;</p>
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  <p>En nuestros días:</p>
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  <p>[...] Una sociedad es un conglomerado de individuos reunidos en vistas de una acción común. Todos tienen allí su lugar y su función, todos se definen por medio de las relaciones [...] Es indispensable que esas relaciones sean reconocidas e identificadas [...] Cuando, por otra parte, los individuos se reúnen en vistas de alguna acción común, sus relaciones deben ser significadas: el que dirige y el que obedece, el que da y el que recibe, el que invita y el que visita, etc. [...] Vestimentas, alimentos, gestos, distancias, etc., son signos que participan en proporciones y modalidades diversas, en la formación de los diferentes tipos de comunicación social [...] El alimento es también uno de los modos importantes de la identificación del grupo y de la cortesía. Con frecuencia está rodeado de tabúes. Su preparación y el servicio de mesa están regidos por un sistema de convenciones constrictivas. En ciertos medios, rechazar un aperitivo significa un insulto particularmente agraviante (Guiraud, 1994).</p>
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    A través de los siglos de la vida de la Humanidad, los alimentos que se consumen en cada cultura concreta han estado acompañados de ciertos ingredientes particulares, de ciertas formas para la elaboración, de las formas y hábitos tradicionales que cada cultura y grupo social emplea antes, durante y después de su consumo, y de unas ciertas creencias y cargas simbólicas. Por todo esto es que existen las llamadas “gastronomías típicas”, “cocinas típicas” o “platos típicos” (Álvarez, 1987, t. III: 1608-1616; Ávila y otros, 1988; Martínez, 1988), que sí es verdad que son típicas, habituales, es decir que son consumidas por los miembros de una cultura “habitualmente”, pero que en situaciones especiales estas gastronomías típicas pueden ser alteradas, corregidas, modificadas, suspendidas, etc., según las circunstancias. Así por ejemplo, en China, más concretamente en su capital Pekín o Beijing, para los juegos olímpicos de 2008 se impuso una ley por parte del estado que prohibía terminantemente la venta de carne de perro –recordemos que el consumo por parte de los humanos de carne de perro no solamente es particular de la gastronomía china, sino que en muchos otros países se consume el perro, como es el caso de Siberia, Alaska, Canadá, México, Suiza, Filipinas, Corea, Indonesia, Vietnam–, para así “evitar herir la sensibilidad de los visitantes extranjeros”,
    <a href="#_ftn16">[16]</a>
    lo que muestra hasta donde pueden llegar los protocolos gastronómicos en situación de la tan mentada “globalización” moderna. En la siguiente imagen,
    <a href="#_ftn17">[17]</a>
    se puede observar una variante de “perros asados”, en este caso según la gastronomía de Vietnam [...]
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    En todos los tiempos y en todas las culturas ha habido y hay “comidas habituales”, “comidas de trabajo”, “comidas especializadas”, “comidas ceremoniales o comidas festivas” (Álvarez, 1987, t. III: 1711; Ávila y otros, 1988), “comidas rituales de grupos secretos” –como son algunas comidas de la mafia, de narcotraficantes, de ciertos grupos religiosos, de ciertos grupos socioconfesionales-sincréticos, de ciertos grupos criminales, de ciertos grupos clandestinos, etc.– (Kermoal, 2002), “comidas y banquetes goliardescos” (Ruano, 1996a; Martínez, 2008), “brindis, comidas y cenas religioso-sincrético-pagano-profanas”, como es la supuesta “cena católica de Navidad” o “Nochebuena”,
    <a href="#_ftn18">[18]</a>
    en la que, también supuestamente, se celebra del 24 para el 25 de diciembre el nacimiento de Jesucristo –el nacimiento y la fecha de nacimiento, el lugar de nacimiento, del Jesucristo judío, semita, asiático, siguen siendo científicamente toda una incógnita
    <a href="#_ftn19">[19]</a>
    –. En nuestros festejos religiosos, y según los tipos de creencias, religiones y sectas, oramos, tocamos música, cantamos, bailamos, comemos, bebemos, y hasta más, “mucho más”,
    <a href="#_ftn20">[20]</a>
    como son los actos sexuales religiosos y las orgías religiosas –que superan en creces toda idea concebida por Aldous Huxley en su libro
    <i>Un mundo feliz</i>
    –, presentes en muchas religiones y creencias del mundo, antes y ahora, como son las Religiones Mistéricas, la Bacanal, el Tao del Amor, el Tantra, etc., tema que ya he tratado en mi libro
    <i>Algunos recursos para valorar la comunicación a través del lenguaje oral, del lenguaje escrito y del lenguaje corporal: El área geográfica y los climas, Esferas socioculturales, Los estilos, La edad, El sexo, El tabú y la Comunicación no verbal</i>
    , y que se puede apreciar artísticamente en la siguiente pintura del francés William Adolphe Bouguereau, intitulada La juventud de Baco, de 1884:
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    &#160;
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    <a href="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-baco1.jpg">
      <img src="https://ruanofaxas.files.wordpress.com/2011/12/ruano-faxas-baco1.jpg" />
    </a>
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    ¿Pero en nombre de quién o quiénes hacemos todo esto?, ¿en alabanza a quién o quiénes?, ¿cuáles son las verdaderas y reales imágenes e ideas religiosas, evidentes o camufladas o disimuladas, que tenemos en nuestras mentes en esos momentos de festejos? Este asunto es más complejo de lo que habitualmente creemos, porque las religiones modernas, absolutamente todas, son el resultado de muchos mestizajes religiosos, de muchas religiones en contacto a través de los tiempos, de muchos sincretismos religiosos, como ya he comentado en otros momentos:
    <a href="http://knol.google.com/k/las-creencias-las-religiones-los-cultos-y-los-mitos-y-su-relaci%C3%B3n-con-las">
      <b>http://knol.google.com/k/las-creencias-las-religiones-los-cultos-y-los-mitos-y-su-relación-con-las</b>
    </a>
    <b>#</b>
    <b>&#160;</b>
    ,
  </p>
  <p>
    <a href="http://openlibrary.org/b/OL23576608M/La_traducci%C3%B3n_y_la_interpretaci%C3%B3n_de_la_Biblia._Una_disquisici%C3%B3n_filol%C3%B3gico-ling%C3%BC%C3%ADstica">
      <b>http://openlibrary.org/b/OL23576608M/La_traducción_y_la_interpretación_de_la_Biblia._Una_disquisición_filológico-lingüística</b>
    </a>
    . Veamos algo al respecto:
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    <br />
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    [...] Como reza el dicho popular: “¡Qué pueblito no tiene su santito y qué sindicato o ciudad no tiene su deidad!” Sencillamente recuerde lo que se festeja, lo que se hace, el cómo se hace, lo que se consume, lo que se compra, los viajes que se realizan, las deidades que se veneran o días de santos, los días de festejo, los productos o cosas que se requieren, que se “exigen”, para venerar, festejar, rituar, ofrendar, complacer, a los santos y santas, a las deidades, a los demonios, a los muertos, a las ánimas, a las almas, a los espíritus, a los chamanes, a los hechiceros, a los ñáñigos, a los brujos, a los Swamp Thing, a los leprechaun, a los gnomos, a los nahuales o naguales, a los súcubos e íncubos, a los popo bawa, a los traucos o chaucos o huellis o huelles o pompones del monte o cusmes, a los liderc, a las maras, a los kurupís, a los sombrerones, a los botos, a las um al duwayce, a las rusalkas, a los lilins o lilims, a los güijes
    <a href="#_ftn21">[21]</a>
    y sus homólogos en los diferentes tiempos y culturas, para que se cumplan o realicen –y también para que no se cumplan y no se realicen– las promesas, las mandas, los milagros, los toluaches, los bilongos, los embrujos, los hechizos, los filtros de amor, las limpias, los despojos, el mal de ojo, las montas, las posesiones, etc., en religiones como el judaísmo –con 14 millones de creyentes–, el islamismo –con 1300 millones de creyentes–, el cristianismo –con 2100 millones de personas–, el budismo –con 376 millones de creyentes–, la santería, el espiritismo, la brujería, el ocultismo, el satanismo
    <a href="#_ftn22">[22]</a>
    –con cifras no claras, debido a que en la mayoría de los países estas religiones o credos o creencias funcionan, generalmente, como “religiones tabúes”; pero sabemos, por experiencia personal y por “secretos a todas voces”, que son millones los que practican estas religiones o creencias, de una manera u otra, como sucede en los países de África, de Asia, de buena parte de Europa, de América, en especial en Brasil, Cuba, Haití, México, Venezuela, Colombia, Panamá, Perú, Ecuador, algunos estados de los Estados Unidos de América, etc.–, las cientos de páginas en Internet que “venden” el mundo de las creencias, de la fe –más bien de las “fes”, en plural–, de las tantas y tantas religiones y sectas que existen en el orbe, las estaciones radiales, los canales de televisión, las revistas, los periódicos, de corte religioso que “mercadean” las religiones, etc. Considere, por ejemplo, el dineral, las riquezas, que se derrochan en actividades religiosas como la Semana Santa –8 días de festejo, desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección–, Navidad o Christmas o Weihnacht, etc. –25 de diciembre o 7 de enero, según el tipo de iglesia– al nivel mundial y concretamente en Israel, en Belén, en donde, al igual que en Rusia, la Navidad se celebra dos veces, el día 25 de diciembre y el día 6 de enero, debido a que, en el caso del Israel católico, la Basílica de la Natividad está administrada tanto por el Cristianismo Católico como por el Cristianismo Ortodoxo [...]
    <a href="#_ftn23">[23]</a>
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    Que no se nos olvide que en cuestión de religión y religiones “los secretos” aumentan mucho más en aquellos grupos que “simulando” tener “una sola religión” es evidente, inclusive ante los ojos de los más ignorantes e indiferentes, que profesan “cultos alternativos” (Río, 1992; Río, 2006). ¡Y justamente ésta, la de profesar muy variados, disímiles y totalmente contrapuestos cultos alternativos, lo que a veces llamamos inocentemente (?) “sincretismo religioso”, es una característica histórica en América!, debido, ante todo, a la presencia y mezcla de grupos étnicos y socioculturales diferentes: amerindios, europeos, asiáticos, africanos..., con religiones muy diferentes, con sincretismos religiosos varios –y, claro está, también sincretismos lingüísticos, gestuales, protocolares (Escalera, 2005)–, incluyendo al mismo sincretismo cristiano, católico –el Cristianismo aparece en Asia, en un contexto semítico,
    <a href="#_ftn24">[24]</a>
    en Israel, con dioses asiáticos, semitas: Yahvé, Astoret o Asera, Adam, Lilit, Eva, Jesús, María...–, que se produce en el Catolicismo, al ser “interpretado” en “Europa”,
    <a href="#_ftn25">[25]</a>
    en una cultura greco-latina, que ya desde finales del III milenio a.C. comenzó a ser semitizada a través de Jonia o Grecia asiática, a través de los jonios, que son un pueblo de origen griego, al ser interpretado ese cristianismo por católicos, ortodoxos, protestantes, variantes sectarias, cultos relacionados, cultos alternativos, cultos sincréticos... Es muy necesario recordar aquí que, por un lado, la Iglesia católica nunca ha sido ni homogénea ni monolítica, ni en Asia, ni en Europa, ni en África, ni en América, ni en Oceanía, ni en ningún lugar..., ni lo será nunca: si hay variedad de gente, entonces hay variedad de ecosistemas, variedad de lenguajes verbo-corporales, de pensamientos, de ideas, de criterios, de interpretaciones, de protocolos...; si hay revoluciones, conflictos, disturbios y mezclas interculturales, por las vías que sean y por los motivos que sean y en las condiciones que sean, entonces hay también revoluciones del pensamiento, revoluciones lingüísticas y revoluciones de la conducta...; y, por otro lado, una cosa es creer en un sólo dios, en una sola cosa, “SOLA COSA”, y eso, entonces, es monoteísmo. Queda más que claro que el Judaísmo y que el Islam son religiones monoteístas; ¿¡pero el Cristianismo, el Catolicismo, monoteísta con su concepto de Trinidad...!? ¡Por favor...! ¡Será triteísmo, será triteísta, será triteístas! Eso de que “monoteísmo” puede ser el creer en tres cosas que son una misma al mismo tiempo es un cuento tan grande como el de el lobo que se tragó viva a la abuelita de Caperucita. O se cree en uno o se cree en dos o se cree en tres o se cree en muchos, y según sea el caso es “monoteísmo”, “”biteísmo o dualismo”, “triteísmo” y “politeísmo”... Lo demás es cuento, embuste, alteración, manipulación, imposición, chantaje, ignorancia, como se le quiera llamar, al gusto del consumidor..., ah y dicen que también puede ser fe..., ¡y allá el que se lo crea!, en fin que para los gustos se han hecho los colores... Esto puede no quedar claro para los que no quieren entender o para los que no pueden entender... Y ambos casos constituyen un gran problema de desarrollo social, de cultura, de civilidad, de evolución...: “Por cuanto a los cristianos [católicos] se refiere, no son monoteístas sino triteístas pues creen en la Santísima Trinidad” (Vallejo, 2007: 316). Las herencias culturales, las tradiciones, los idiomas, los mitos y mitoides de cada lugar, los estados del desarrollo sociocultural y socioeconómico, las políticas, los gobiernos, etc., “condicionan”, “revisten”, “alquimizan”, “enmascaran” las creencias, las religiones, los pensamientos socioconfesionales. Eso es viejo y ha pasado y pasa en todos los lugares del mundo; eso todo el mundo lo ha sabido siempre; siempre ha sido así, y así siempre será [...]
  </p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>
    Ya al nivel del catolicismo, las diferencias entre los católicos del mundo no solamente están relacionadas con las creencias, con el culto, con la liturgia, con la memoria cultural, con la dirección de la iglesia, con el magisterio religioso, con las etnias o razas... Y recodemos aquí que existen en América hasta países seudocatólicos, malllamados “católicos”, que son marcados en muchas estadísticas como muy católicos o como casi totalmente católicos, cuando, en realidad, las cifras de las religiones que se profesan en esos países dicen lo contrario, ya sean religiones que se profesan abiertamente o, como se dice en lenguaje llano y popular, “en lo oscurito”, como es el caso del llamado “Brasil católico” –¿pero quién es, real y sinceramente, “católico” en Brasil? ¿Cómo se produce el rito católico, el culto católico, la liturgia católica, en un país como Brasil, en donde todo puede pasar en este sentido?
    <a href="#_ftn26">[26]</a>
    ¡Por favor! En Brasil sólo el 57% de los brasileños es católico o “supuestamente” católico; el 41% es protestante o “supuestamente” protestante, y “¿los demás?” profesan otras religiones; pero sabemos, como buenos caribeños, que esto no es cierto. En América Latina, como dice el dicho popular, “el que no tiene de congo, tiene de carabalí”, es decir que de una manera u otra “le tiramos” a las religiones africanas y amerindias– y del “México católico” –un país constitucionalmente y oficialmente laico, desde 1857, con muchos problemas en su historia y actualidad con la Iglesia católica, con el Catolicismo, con sus directivos y líderes (Camp, 1998; Martín, 2006; Martínez, 2007a; Martínez, 2007b; Vallejo, 2007), en donde la realidad religiosa de este país es muy diferente a la que habitualmente se cree,
    <a href="#_ftn27">[27]</a>
    en especial al nivel de las masas populares y también al nivel de ciertas esferas socioeconómicas altas pero con comprobadas situaciones culturales difíciles o en desventaja– [...] (Ruano, 2003e).
  </p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>
    México siempre ha ocupado un lugar destacado en América y en el mundo, tanto históricamente como en la actualidad, por múltiples circunstancias y razones. Los acontecimientos que se han producido y se siguen produciendo en este país han llamado la atención de todos los grupos relevantes al nivel mundial. Los caminos sociales, económicos y políticos por los que ha transitado y por los que transita México en la actualidad han sido y son variados, complejos y decisivos tanto para la misma evolución de este país como para la evolución de toda América. Desgraciadamente, la verdadera historia de la evolución social, económica y política de este país es desconocida por la inmensa mayoría de los mexicanos, en especial por los universitarios y estudiantes de postgrado, es decir por la élite cultural del país (Sierra, 1950; Zavala, 2001; Dresser y Volpi, 2006; Schettino, 2007; Zepeda, 2007...). Por ejemplo, México es, a saber, el único país de América que ha tenido, al mismo tiempo, dos “patriarcas”, dos “papas”, dos “cabezas de la Iglesia católica” –en este caso, una en Roma y otra en México–
    <a href="#_ftn28">[28]</a>
    y también dos presidentes de gobierno –en este caso, los dos dentro de México.
    <a href="#_ftn29">[29]</a>
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  <p>
    <br />
  </p>
  <p>La historia de México no sólo es trascendental, sino también compleja y a veces muy difícil de entender tanto para los extranjeros como para los mismos mexicanos (Sahagún, 1999; Clavijero, 1987; Álvarez, 1987; León-Portilla, 1978; Paz, 2000; Riding, 2002; Dresser y Volpi, 2006; Schettino, 2007). Este extenso, variado y controvertido país presenta muchas prácticas y singularidades culturales, protocolares, educativas, religiosas –las más variadas religiones del mundo coexisten en situación de sincretismo, mestizaje religioso, confusión religiosa y de polimorfismo socioconfesional (también llamado polimorfismo religioso, polimorfismo teísta, polimorfismo crédulo, polimorfismo divino...) en México, con grandes influencias en una población con elevado atraso social, económico, cultural, científico, técnico, lingüístico y político (Ruano, 1986), y ante la pérdida de prestigio cada vez mayor del catolicismo imperante en el país, en especial debido a los constantes escándalos de pederastia clerical en la región, que han afectado a las más elevadas cúpulas religiosas católicas tanto al nivel nacional como al nivel internacional (Ruano, 1986; Martínez, 2007a; Martínez, 2007b)–, lingüísticas, políticas, económicas, gastronómicas, etc., que durante siglos han sido trasmitidas de generación en generación de manera oral y también de manera escrita, en un principio a través de los códices mexicanos, prehispánicos y posthispánicos, y posteriormente a través de la singular manera que emplearon los evangelizadores europeos y criollos para instruir a indígenas y negros novohispanos en el Cristianismo. En muchos casos, y debido a la inadecuada interpretación de gran parte de estos códices y a la pérdida de la acertada y generalmente entrenada memoria popular de los grupos indígenas y mestizos, debido a la falta de seguimiento científico y estudios especializados de estos temas, han aparecido muchos mitos y mitoides nacionales, y los mitos, claro está, condicionan el pensamiento y los comportamientos de los grupos, de las hombres y las mujeres.</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>
    Es admirable la cantidad de religiones nuevas, movimientos religiosos nuevos o cultos religiosos nuevos y sus variantes que aparecen en México casi constantemente, en un país que “oficialmente” es laico. Aquí, como en todos los demás países, hay religiones aprobadas por el estado y religiones prohibidas por el estado o religiones secretas. La cantidad de religiones y sus variantes en México es extremadamente amplia, para lo cual recomendamos consultar, por ejemplo, la siguiente página en Internet, correspondiente al INEGI:
    <b>
      <a href="http://www.inegi.gob.mx/est/contenidos/espanol/metodologias/clasificadores/Clasificaci%C3%B3n%20de%20Religiones.pdf">http://www.inegi.gob.mx/est/contenidos/espanol/metodologias/clasificadores/Clasificación%20de%20Religiones.pdf</a>
    </b>
    .
  </p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>
    Llama mucho la atención que en México creencias y religiones como la santería “en sentido general”, la Religión de Ocha o Regla Lucumí o yoruba, la brujería, el ñañiguismo o Abakuá, son practicadas inclusive en las esferas socioeconómicas, socioculturales y sociopolíticas “blancas” (?) y “mestizas” (?) –la práctica activa de las creencias y religiones negras e indígenas en México es tema más que demostrado desde hace muchos años, como han expuesto autores relevantes de la talla de Bernardino de Sahagún, Francisco Javier Clavijero y Aguirre Beltrán, entre otros– más altas del país, de “reconocido abolengo y prosapia” (?), como han demostrado ya algunas instituciones
    <a href="#_ftn30">[30]</a>
    especializadas en el tema y algunos autores en particular. Las creencias y religiones afrocaribeñas, en especial las cubanas, en un impresionante proceso transnacionalizador, tienen en la actualidad una marcadísima presencia en México (Gil, 2008):
  </p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>LA SANTERÍA EN MÉXICO, UN CULTO CRECIENTE Y CON VÍNCULOS EN LA LLAMADA TERCERA RAÍZ: RAMÓN DÍAZ.&#160;</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>En México no se puede dejar la bolsa en el suelo, porque se va el dinero; no se puede pasar un salero de mano a mano, porque se pasa la mala suerte; no se puede ver a un bebé sin tocarlo, porque se le hace mal de ojo; y la lista podría ser interminable; pero para el investigador cubano Ramón Díaz, todos esos elementos ayudaron a que en nuestro país hayan surgido en décadas recientes cultos diversos, como el de la santería.</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>La base de la santería se asienta en la creencia de un mundo lleno de espíritus que se manifiestan, bien a su antojo o porque se les convoca, y a los que se puede utilizar en provecho propio. Los complejos procedimientos para hacerlo y los rituales son de una gran importancia para quien practica esta religión, ya que a partir del momento de su muerte, hará su ingreso a un mundo que para ellos es más real que la vida cotidiana.&#160;</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>"México es un país de supersticiones, donde los adultos se encargan de inculcar ésta cultura a las nuevas generaciones, creando una conciencia colectiva de la que nadie puede escaparse, la cual está basada en supersticiones y mágicos remedios, además de que justifica fenómenos que no nos es posible explicar de forma científica, nos ayuda a poner fin a una mala racha en nuestra vida o nos cura los dolores del alma.</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>"La santería te quita el mal de ojo, la mala suerte, el mal de amores, te regresa la buena fortuna o un amor del pasado. La santería es el remedio a los males provocados por las supersticiones y es, también, una fuente de fe para millones de mexicanos que pagan lo que sea por ver una luz de esperanza en su futuro, mediante amuletos, oraciones o veladoras".</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>
    Para Díaz, las supersticiones y la santería, quizá no funcionen por sí solas (o quizá sí) "pero, inconscientemente, son un apoyo para el pensamiento optimista o pesimista, dependiendo de la persona. Por esas condiciones, el culto a esta religión es creciente", concluyó Díaz.
    <a href="#_ftn31">[31]</a>
  </p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>La santería invade a México</p>
  <p>Objetos religiosos afrocubanos son vendidos en esa nación&#160;</p>
  <p>EFE. MÉXICO.</p>
  <p>
    <br />
  </p>
  <p>
    La santería cubana está en auge en México, y así lo demuestra la oferta de artículos religiosos afrocubanos en los mercados callejeros de la Ciudad de México y de otras regiones, afirmó el martes la presidenta de la Sociedad Mexicana para el Estudio de las Religiones (SMER), Yólolt González. Así como en México las formas de expresión católica tienen una influencia de las culturas prehispánicas, en Cuba ha sido muy fuerte la presencia de las religiones africanas y las dos "están influyendo en la religiosidad mexicana" de hoy, manifestó la investigadora. González hizo estas declaraciones en el II Encuentro de Religiosidad Popular México-Cuba que se inauguró en el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y que incluirá conferencias de estudiosos cubanos y mexicanos. Según la antropóloga, en el popular mercado de Sonora de la capital mexicana, famoso por vender símbolos religiosos de diversos cultos, muchos de ellos emparentados con la brujería, se encuentran objetos de la santería cubana, provenientes de prácticas heredadas de los esclavos africanos. Un estrato social	
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			<p>[&#8230;] TODA LA INFORMACIÓN EN https://ruanofaxas.wordpress.com/article/comida-mexicana-o-gastronomia-mexicana-19j6x763f3uf8-59/ [&#8230;]			</p>
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			<p>[&#8230;] y no verbales, en los códices, en el folclor, en todo el folklife, en la gastronomía o comida https://ruanofaxas.wordpress.com/article/comida-mexicana-o-gastronomia-mexicana-19j6x763f3uf8-59/ , en la religión, los credos, las ideas religiosas o cultura socioconfesional, en las sectas y los [&#8230;]			</p>
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			<p>[&#8230;] [...] Literalmente hablando, el pueblo mexicano ya no sabe qué hacer, está desesperado [...] Y también desesperados están el presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, el gobierno de México, los gobernadores estatales, los senadores, los diputados, los ministros de la Suprema Corte https://ruanofaxas.wordpress.com/article/a-que-llamamos-discurso-juridico-19j6x763f3uf8-30-2/ , http://knol.google.com/k/a-qu%C3%A9-llamamos-discurso-jur%C3%ADdico-literatura-jur%C3%ADdica-o-texto-jur%C3%ADdico# [...] es decir, los &#8220;pejes grandes&#8221;, porque los &#8220;achichincles&#8221; ya sabemos cómo piensan y cómo actúan, para qué sirven https://ruanofaxas.wordpress.com/article/que-es-la-adulacion-lambisconeria-o-19j6x763f3uf8-27/ , http://knol.google.com/k/fernando-antonio-ruano-faxas/qu%C3%A9-es-la-adulaci%C3%B3n-lambisconer%C3%ADa-o/19j6x763f3uf8/27# [...] ¿Pero por qué esta autodestrucción brutal actual de los mexicanos? ¿Por qué esta endofagia mexicana moderna, este endocanibalismo mexicano moderno? ¿Por qué los mexicanos hoy son tan autodestructivos, endocaníbales, endófagos? [...] Esto no es nada nuevo https://ruanofaxas.wordpress.com/article/imagologia-americana-los-sacrificios-19j6x763f3uf8-62/ , http://knol.google.com/k/imagolog%C3%ADa-americana-los-sacrificios-humanos-la-antropofagia-y-el-canibalismo , https://ruanofaxas.wordpress.com/article/comida-mexicana-o-gastronomia-mexicana-19j6x763f3uf8-59/ , http://knol.google.com/k/comida-mexicana-o-gastronom%C3%ADa-mexicana# [...] [&#8230;]			</p>
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