A propósito de la imagen pública: ¿por qué las personas a veces no se entienden bien? Las cosas que hacen que la comunicación verbal y la comunicación no verbal sean un problema. PARTE II

ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA. Partes de conferencias, seminarios y talleres del imagólogo, paisólogo, filólogo y lingüista Fernando Antonio Ruano Faxas

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Abstract

[…] Aquí vamos a dar dos explicaciones acerca de cantinflear y cantinfleo y cantinflada […] una rápida y corta, la otra más amplia, más socio-académica […] Lo que pasa es que como el idioma español es tan amplio y se habla y se escribe en todos los continentes, en las calles y las universidades, en las empresas, pues es necesario dar una explicación rápida acerca de lo que es cantinflear, de lo que es cantinfleo, de lo que es “cantinflada”, para que se entienda rápido y bien: “cantinflear”, “cantinfleo”, “cantinflada”, significa decir sandeces, decir estupideces, decir tonterías, hablar boberías, decir cosas incongruentes, ‘hablar mierda’, ‘llenarse la boca de cagada’ […] Cantinflear, cantinfleo, cantinflada, es algo que he definido como el ESTADO DEL PAPALOTEO MENTAL, PAPALOTEAR MENTALMENTE […] Serían muchas las definiciones según los grupos de hablantes, según los dialectos, según los idiomas, según los grupos socio-culturales, según los niveles de educación, según las profesiones, según los cargos o puestos […] Y se cantinflea hablando, y se cantinflea escribiendo, y se cantinflea gesticulando o haciendo ademanes, es decir se cantinflea también con el lenguaje corporal, con la comunicación no verbal […] El cantinflear, el cantinfleo, la cantinflada, está relacionado estrechamente con la adulación, con la lambisconería, con la “guataquería”, con el “hacer la barba” […] es decir con adular, lambisconear, “guataquear” […]

CONTINUACIÓN DE LA PARTE I: http://knol.google.com/k/fernando-antonio-ruano-faxas/a-prop%C3%B3sito-de-la-imagen-p%C3%BAblica-por/19j6x763f3uf8/185#

 
 
 
 

 
 
 
 
BILINGÜISMO, PLURILINGÜISMO, DIGLOSIA O USOS DE OTROS IDIOMAS Y DIALECTOS O FORMAS DE HABLAR UN IDIOMA O ESTILOS LINGÜÍSTICOS: http://knol.google.com/k/panorama-imagol%C3%B3gico-del-sistema-ling%C3%BC%C3%ADstico-espa%C3%B1ol-o-imagolog%C3%ADa-de-la-lengua# , http://knol.google.com/k/percepci%C3%B3n-instintos-y-estereotipos# En lo tocante a los hablantes bilingües, plurilingües, diglotas, etc., hay que destacar que éstos presentan también ciertas predisposiciones a determinadas conductas en la sincronía interaccional. De hecho, el bilingüismo y la diglosia –hablar dos idiomas o más en donde siempre un idioma tiene un estatus privilegiado en comparación con los otros idiomas; hablar dos dialectos o más de un mismo idioma– tienen sus efectos cognitivos y en el mismo desarrollo de la personalidad (Appel y Muysken, 1996:151-172). De aquí que quede claro que la sincronía interaccional puede verse afectada por la entropía, los malentendidos y los ruidos comunicacionales que con frecuencia aparecen en la interacción comunicativa entre hablantes nativos de una lengua y los no nativos, entre hablantes nativos de un dialecto –geolectos; etnolectos; sociolectos; dialectos profesionales y cienciolectos y tecnolectos; ecolectos o variedades de idioma empleadas por grupos pequeños de hablantes o familia; sexolectos o variedades idiomáticos según los sexos: hombres, mujeres y tercer sexo referido a hombres y referido a mujeres; etc.– y los no nativos, algo que afecta mucho, por ejemplo, a los usuarios de idiomas en áreas idiomáticas con “conflicto lingüístico”, a los usuarios migrantes de los idiomas y de los dialectos y a los usuarios de los idiomas en situación de globalización marcada o globalización activa: Si se encuentra con un extranjero (digamos que un inglés), un japonés se presentaría diciendo, por ejemplo: «pertenezco al banco de Tokio», y proseguiría formulando preguntas del tipo de «¿a qué se dedica?», «¿qué edad tiene?», y «¿cuál es su empresa?» […] Es evidente que el japonés sigue una regla convencional que establece que la identidad y el estatus de los interlocutores debe establecerse antes de la interacción. El hablante de inglés nativo (como otros muchos miembros de sociedades occidentales) se presentaría con su nombre y podría interpretar las preguntas del japonés como amenazantes u ofensivas. Mientras tanto, el japonés podría pensar que el hablante inglés no se atreve a dar información sobre su estatus; además, al no haber establecido el estatus, el japonés tendrá problemas para continuar la conversación de un modo que a él le parezca apropiado, porque no es capaz de definir la relación (estatus) entre él y su interlocutor. Éste es uno de los muchos malentendidos que pueden surgir en la interacción entre hablantes de lenguas diferentes. En este caso, el problema parece ser consecuencia del hecho de que el inglés y el japonés emplean reglas diferentes para introducirse en una conversación con un desconocido. Aunque ambos hablantes pueden sentirse incómodos, con frecuencia es el hablante no nativo el que es culpado de «no hablar correctamente». Esta simetría define muchas situaciones de interacción bilingüe (Appel y Muysken, 1996:215). Con frecuencia se ha comentado que nosotros los latinos siempre nos esforzamos por hablar correctamente las lenguas extranjeras –aparte de tener un comportamiento social a imagen y semejanza de los extranjeros, de “copiar” a los extranjeros, cosa que no es difícil comprobar– hasta dentro de nuestros mismos países, y que a los extranjeros –nativos de Estados Unidos, Francia, Rusia, Alemania, Japón, China, Corea, etc.–, que inclusive vienen a trabajar y a vivir en nuestros países, esto no les importa; que sencillamente hablan para darse a entender (?) y basta, y que mantienen sus tradicionales líneas de comportamiento lingüístico y de comportamiento social, sus protocolos sociolingüísticos, dentro de unos ciertos límites. Esto queda claro si recordamos que es cuestión de competencia social y competencia lingüística, de conciencia social y conciencia lingüística. Muchos de nosotros los latinos, como también muchos africanos y asiáticos, seguimos pensando –y claro que de manera errónea– que en cuestión de razas y lenguas somos subordinados, secundarios, no aptos, y en cambio esos extranjeros estadounidenses, canadienses y europeos, tienen muy en alto su autoestima social y lingüística porque son de “raza blanca” y hablan los idiomas de los modernos imperios, de los amos de hoy, de los dueños del mundo. Estas líneas divisorias entre grupos, etnias, lenguas…, tienen una historia triste y vieja en América, además de sus asociaciones con ciertos síndromes, complejos de personalidad y conducta y patologías varias, como es el caso de ese síndrome tan común y que va en aumento en América llamado dismorfobia, y que han afectado de manera negativa incluso a los “blancos españoles” y a los “blancos latinos”: Los historiadores del siglo XIX, fuertemente influidos por las doctrinas positivistas, darwinistas y racistas europeas aceptaron abierta o indirectamente la superioridad de la raza blanca y dentro de ésta, de los grupos anglosajones. “Gobernar es poblar”, fue la consigna dada por Alberdi [jurista y político argentino, 1810-1884] en Argentina, pero poblar no de cualquier manera, sino con inmigrantes blancos europeos y ojalá con anglosajones. El mito del hombre blanco llegó a estar tan fuertemente arraigado en el pensamiento de los intelectuales latinoamericanos de orientación positivista del siglo XIX, que aun el tipo español y latino llegó a ser subestimado –Jaime Jaramillo Uribe (1993). “Frecuencias temáticas de la historiografía latinoamericana”, en América Latina en sus ideas. México, Siglo Veintiuno Editores, 37–. Desgraciadamente estos criterios han estado y siguen estando muy extendidos y arraigados principalmente en los países subdesarrollados, tercermundistas y cuartomundistas, y para que las cosas cambien tendrán que cambiar, primero, muchas otras cosas, como los programas educativos e instruccionales, que deberían estar enfocados más y sobre todo a enseñarnos a respetarnos y autovalorarnos de manera positiva a nosotros mismos, y también hay que considerar la situación concreta del semilingüismo –hablar dos lenguas, pero de forma precaria, en especial debido a la incultura– (Appel y Muysken, 1996: 160; Edelsky, 1983) y los déficits lingüísticos y culturales (Edelsky, 1983), todo lo cual se relaciona con las deficientes políticas culturales y lingüísticas de nuestros países. Esto lo he podido comprobar, especialmente, en Cuba –en la relación lingüístico-gestual entre blancos y negros hispanohablantes, y entre estos dos grupos y norteamericanos blancos y rusos blancos– y en México –en la relación lingüístico-gestual entre usuarios nativohablantes del español con indígenas y norteamericanos blancos, negros y mestizos–. También estos problemas aparecen cuando se produce la interacción lingüístico-gestual entre hablantes de diferentes dialectos geográficos y sociales (Hudson, 1981:117-149, 203-241; Bolaño, 1982:35-50, 67-82; Appel y Muysken, 1996:207-226). Los bilingües y plurilingües, así como los díglotas, tríglotas o pluríglotas –personas que hablan dos o más dialectos de un mismo idioma, como sería, por ejemplo, el español de España y el español de México; el español tabasqueño y el español bajacaliforniano o el del altiplano meridional; el español de Cuba y el español de Miami–, cuando interactúan por mucho tiempo, en periodos largos –y a veces en situaciones forzosas y no gratas, laborales o matrimoniales– en áreas que sociolingüísticamente no funcionan como sus áreas de prestigio social, cultural y lingüístico, entonces no solamente experimentan de manera interna un conflicto de valores, de identidad y visión del mundo, sino que manifiestan verbal y corporalmente esas inestabilidades emocionales, alienaciones y anomias, esos desagrados, ya sea sutilmente o de manera abierta (Appel y Muysken, 1996: 167-168). Pero todavía llama más la atención –si no es que da risa o pena– el análisis de situaciones comunicativas en las que muchos individuos intentan por todos los medios parecerse “en cuerpo –aquí sería en gesto– y alma –aquí sería en lengua–“ a los hablantes que ellos consideran de prestigio, como por ejemplo cuando un gerente latinoamericano intenta copiar la variante lingüística y los gestos del director francés o norteamericano o japonés…, o cuando un individuo de clase socioeconómica baja habla y gesticula como un “fresa” o “bitongo”. En muchos casos, especialmente en relación con los grupos marginados, como es el caso de los indígenas latinoamericanos y de muchos latinoamericanos residentes en Estados Unidos, Gran Bretaña o Francia, se pasa de un estado de bilingüismo a uno de monolingüismo, copiando todos los elementos y particularidades posibles de los modelos objetivos, pero esto no cambia en mucho y a veces en nada la suerte de los deculturados –con frecuencia esto se expresa con tintes trágicos: Jacques Derrida (1996). El monolingüismo del otro. Argentina, Manantial–: El cambio del bilingüismo [o diglosia] al monolingüismo [o monodialectalismo] no evita los problemas. Debido a la fuerza asimiladora de la comunidad mayoritaria [o minoritaria, pero en ese momento entronizada y, por ende, a la que se aspira], muchos miembros de los grupos étnicos minoritarios [o marginados] adoptan los valores culturales de esa comunidad, intentan aprender a hablar la lengua mayoritaria [o el dialecto del grupo meta] al tiempo que inician el proceso de pérdida de su lengua [o dialecto] materna. Al mismo tiempo, tampoco son «admitidos» en la comunidad mayoritaria, es decir, no consiguen mejores empleos, mejores casas ni más oportunidades educativas. Con frecuencia se encontrarán con actitudes discriminatorias y racistas por parte de la población mayoritaria que, no obstante, les exige que se asimilen. No es sorprendente que esto pueda conducir a desórdenes psicológicos o emocionales (Appel y Muysken, 1996:169).
 
BLOQUEO: Es cortar la comunicación, la conversación, evadir el mensaje con una retirada. El bloqueo envía un mensaje poderoso, es una distancia total, inmensa. Los constantes bloqueos entre individuos obligatoriamente relacionados: trabajo, familia, noviazgo, matrimonio, docencia, etc., es fatal para la misma relación.
 
BOVARISMO: Es un síndrome que se caracteriza porque la persona afectada cree, piensa, imagina, que en realidad es otra persona. Se refiere a una persona que idealiza su personalidad. El término procede de Emma Bovary, personaje principal de la novela Madame Bovary, del francés Gustave Flaubert. En esta novela, Emma es una mujer de provincia que estaba apasionada e idealizó a Cristo debido a su fanatismo. Estos trastornos sicológicos y sociológicos pueden ser observados en muchas esferas de la actividad del hombre: la política, la empresa, la religión, etc. A veces sucede que los cambios económicos, políticos, sociales, religiosos, empresariales, inclusive un “matrimonio provechoso” y el ascender de una clase socioeconómica o sociocultural baja a otra, alta o muy alta, hasta ganarse la lotería o ser exitoso de un día para otro en los negocios, es decir cambios que se producen en los individuos rápidamente, sin previa preparación, adiestramiento, crean falsas personalidades, presuntas identidades, y el deseo de ser como “aquél” o “aquélla” que es o ha sido célebre o un ideal para el afectado o afectada. En América Latina basta con abrir una revista o un periódico para ver estos ejemplos tan de moda. ¿Vivir de ilusiones para morir de desengaños?
 
CANTINFLEO O CANTINFLEAR O FLOREO DISCURSIVO: http://knol.google.com/k/fernando-antonio-ruano-faxas/qu%C3%A9-significa-cantinflear-y-cantinfleo/19j6x763f3uf8/157# […] Cantinflear, cantinfleo, cantinflada, es algo que he definido como el ESTADO DEL PAPALOTEO MENTAL, PAPALOTEAR MENTALMENTE […] Cuando nos referimos al idioma español hablado y escrito en México, enseguida recordamos “el cantinfleo”, “cantinflear” o “cantinflar”, el “discurso mítico”, es decir: “Hablar [y escribir] deshilvanadamente, disparatadamente (Jiménez, 1991: 47), una manera de expresarse, verbal y también corporalmente, peculiar de México, tanto al nivel de los emisores como al nivel de los receptores comunicativos, copiando al famoso y querido actor Cantinflas –Mario Moreno Reyes, 1911-1993–, también conocido como “El Mimo” y “El Cómico de la Gabardina”. El lenguaje verbo-corporal cantinflesco y el discurso mítico se pueden observar fácilmente en todas las esferas socioculturales y socioeconómicas de este país, en cualquier centro educativo y en cualquier medio masivo de comunicación. En el discurso verbo-corporal cantinflesco el imaginario es ilimitado, inconmensurable, inventivo y reinventivo, creativo y recreativo, innovador…, y en una buena cantidad de casos este discurso cantinflesco es realmente “sorprendente” en su aspecto rústico, burlesco y ridículo, por lo menos a los ojos de las personas que tienen, inclusive, una educación regular, una educación no elevada. En el lenguaje político-gubernamental-administrativo mexicano el cantinfleo y el discurso mítico son unas marcas estilísticas (Ruano, 1992b; Loaeza, 2007:28); e inclusive las respuestas de los lenguajes corporales –aplausos estruendosos, miradas de aceptación, gestos positivos y de acuerdos, silbidos y chiflidos de apoyo y aceptación, variantes corporales sincrónicas interaccionales, etc.– y las respuestas de los lenguajes verbales –palabras y oraciones, tonos, acentos, modulaciones, voces naturales, onomatopeyas, etc., de aceptación y acuerdo– de los políticos y funcionarios que son enfrentados, cuestionados, increpados y ridiculizados en actos públicos abiertamente difundidos en todos los medios masivos de comunicación, sólo pueden ser clasificadas, en una inmensa cantidad de casos, como “discursos del absurdo”, “respuestas discursivas verbo-corporales del discurso del absurdo”, “la comunicación del sin sentido”, “la comunicación de las personas apartadas de la razón”, todo lo cual se produce con el objetivo de evitar las responsabilidades, de pretender no ser aludido, de evitar que se evidencie complicidades y componendas, de intentar abiertamente que cualquier culpabilidad recaiga sobre ese otro o esa otra que, en realidad y como es más que sabido, son todos y cada uno de los funcionarios, directivos y gobernantes. En este sentido la desfachatez, ¿o la ignorancia?, ¿o la rusticidad comunicativa?, de una inmensa cantidad de funcionarios y políticos de América y de Iberoamérica no tiene límites. Al respecto, consúltese el tan comentado discurso de la politóloga, periodista, investigadora y académica mexicana Denise Eugenia Dresser Guerra, expuesto en el foro México ante la crisis. ¿Qué hacer para crecer? Cámara de Diputados de México, el día 29 de enero de 2009, disponible en http://experiencia.indigobrainmedia.com/web/reporte/edicion116/#1/1 . ¡Cuántas sorpresas nos da cada día esta “filosofía del absurdo político iberoamericano”…! El discurso verbo-corporal cantinflesco es algo así como lo que aparece en el video de la canción Yofo, de Molotov: http://mx.youtube.com/results?search_query=yofo . Véase además una muestra clásica del discurso cantinflesco: http://www.youtube.com/watch?v=QZ__hR7pkbQ .
 
CEGUERA: http://knol.google.com/k/la-importancia-de-la-vista-y-el-contacto-visual-en-la-comunicaci%C3%B3n-o-imagolog%C3%ADa# En la comunicación en donde uno de los miembros es ciego, también se producen alteraciones: “Los ciegos, por ejemplo, no necesitan girar la cabeza hacia alguien que está hablando. Pero, como en occidente la convención de mirar hacia la persona que habla está firmemente establecida, la conducta de un ciego puede desconcertar a una persona de vista normal, haciendo difícil que la conversación fluya fácil y natural entre ellos. Por esa razón, muchas escuelas para ciegos les enseñan ahora a responder en una conversación volviéndose hacia el hablante” (Ellis y McClintock, 1993:69). Comentaba Sartori (2002) que para ver la imagen “bastaba con poseer el sentido de la vista, basta con no ser ciegos”. Desgraciadamente, el asunto no es tan fácil, incluso para la “sociedad occidental” o para la “clase culta” mundial o la “clase socioeconómica alta” o “los globalizados”; no se limita a “ver” o “no ver” como una particularidad biológica. La condición social, cultural, la entropía –desorden en el sistema comunicativo, incertidumbre de la naturaleza de un mensaje–, los efectos aureolas –que, habitualmente, son falsos, por supuesto; que se producen cuando al observar una cualidad considerada como buena por nosotros, o viceversa, nos hace ver un halo o aureola de otras buenas cualidades alrededor que pueden ser tan ilusorias como el anillo de luz que rodea a la luna, como cuando al ver a alguien que presenta rasgos obvios físicos, raciales, de vestimenta, lenguaje o apariencia general que nos sugieren que es de “nuestro tipo ideal”, tendemos a encontrar entonces a esa persona aceptable y a asumir que manifestará todas las cualidades que a nosotros personalmente nos gustan o admiramos (Ellis y McClintock, 1993:44-47)–, la condición dialectal –y me refiero a las dos principales: la geolectal y la sociolectal– y sociolingüística general del receptor de la imagen cuenta, y cuenta mucho a la hora de interpretar la imagen, las imágenes. Es por esto que creo necesario hablar un poco acerca de la diferencia que veo entre una ceguera como patología y una ceguera como síndrome social. La ceguera, por la causa que sea, condiciona el comportamiento corporal, en especial los gestos y ademanes que se reflejan al nivel de la cara y ciertos movimientos de brazos y manos, para tocar y ajustar los lentes y espejuelos. Tendemos a pensar que la ceguera es una enfermedad especial. En realidad, la ceguera es la consecuencia de un gran número de enfermedades. Desde el punto de vista médico la ceguera ocular puede ser el resultado de: 1. Alteraciones de la retina, 2. Nervios ópticos, 3 Medios de refracción, en particular del cristalino, lo que generalmente podríamos llamar catarata. La ceguera puede ser: 1. Congénita, 2. Por deformación primitiva del ojo, 3. Adquirida: A. Por enfermedad y B. Por envejecimiento. Dentro de las enfermedades que pueden provocar la ceguera están: 1. Coroiditis, 2. Glaucoma, 3. Iritis, 4. Oftalmia purulenta, 5. Tracoma, 6. Queratitis, 7. Úlceras corneales. Existen tres tipos de cegueras especiales. Dos son patológicas; la otra –y desde mi particular punto de vista tal vez la peor, por sus alcances– es social: 1. Amaurosis: es un tipo de ceguera que cursa sin enfermedad aparente el ojo y puede ser pasajera, 2. Nictalopia o ceguera nocturna: disminución manifiesta durante la noche y crepúsculo, 3. Ceguera social: imposibilidad de ver las cosas como son. Las dos primeras requieren de tratamiento médico; la segunda, de tratamiento social, de ampliación del marco cultural y de compromisos ciudadanos. Hablemos un poco acerca de la ceguera como síndrome social. Todo sistema verdadero de calidad en cualquier sociedad animal debe integrar forzosamente el equilibrio de los componentes de ese sistema. En este caso, que hablamos de una “sociedad humana”, ese equilibrio, supuestamente, debería de estar calculado, rigurosamente estipulado, por unos “seres conscientes” llamados hombres. Sin embargo, ya se ha hecho habitual que el hombre “civilizado” viva en un ambiente en el que, a nivel internacional y evidente y multilateralmente, las cosas andan mal: la política internacional no puede estar peor –no hablemos ya de las nacionales–; las economías internacionales, nacionales y personales, salvo algunos “conocidos” y especiales casos, son un desastre; los ecosistemas sufren continuamente un deterioro irreversible por causa del mismo hombre… Cada día decimos: las cosas tienen que cambiar, ¿quiénes somos?, ¿qué estamos haciendo?, ¿cómo hacerle para el cambio?, ¿quién o quiénes van a realizar ese cambio?, ¿qué hago yo o tendré que hacer yo para el cambio?, ¿cómo hacer las cosas bien?, ¿qué es lo que está bien? Y ahí nos vamos…, entre apatía, confusión e ignorancia… ¿Entonces se puede decir que vemos, que somos videntes, que somos capaces de ver las imágenes? En este tipo de “sociedad vidente”, donde el “observador” pasa por “ciego” –de hecho son millones los “videntes ciegos” por desposeídos, por desventurados, por miserables, por analfabetos…–, “la ceguera [es] sin duda una terrible desgracia” (Saramago, 2000:14). En cualquier rincón del mundo, sobre todo cuando se es pobre, se percibe la dimensión de la fatalidad cuando algún individuo queda o nace ciego (Ibid., 37). En éstas, “nuestras sociedades videntes”, ¡pobre de un ciego!; aunque haga buenas fotos, con los “ojos”, “con la intuición”, “con las patas” o “con las pompis –nalgas–” (me refiero a planteamientos hechos y debatidos por algunos especialistas ciegos y videntes y autores ciegos de fotografía, en junio del 2000, en un Ciclo de 11 conferencias, intitulado Ceguera y producción visual, en México y, posteriormente, en octubre, en el seminario El tercer ojo: palabra e imagen, en México). Tal parece que nos hacemos los ciegos ante los ciegos. El colmo de nuestras sociedades videntes es llegar a tener videntes líderes ciegos. Aquí se cumple la conocida sentencia popular: “Cuando guían los ciegos, pobres de los que van tras ellos.” ¡Qué pena! La sociedad y sus tipos. Considerando nuestro tema de videntes e invidentes, la sociedad podría dividirse en: 1. Sociedad vidente, 2. Sociedad invidente. Generalmente buscamos mejorar la calidad de vida de los componentes de las sociedades, videntes y no videntes. Esa es, por lo menos en teoría, una meta. Ahora bien, somos tantos que cualquier análisis social implicaría considerar parámetros tales como: 1. Valores –sería raro y arriesgado tratar al nivel de las investigaciones en ciencias sociales los “valores” sin considerar los criterios de Max Weber. Justamente por esto recomendamos consultar, por ejemplo: Max Weber (1973). Ensayos sobre metodología sociológica. Buenos Aires, Amorrortu. Aquí hemos considerado los “valores”, según Ikram Antaki (2000, 172-173). Otro texto que trata los valores de manera interesante, y en un análisis que concierne a la América del Norte, es: Iván Zavala (2001). Diferencias culturales en América del Norte. México, UNAM-PORRÚA, especialmente la parte “La sociología de los valores”, 27-50. También, para tocar este tema de los valores y el orden público, pueden consultarse: Eileen McEntee, op. cit., XXI-XXXI; Flora Davis, op. cit., 223-233, “El orden público”–. A. El inspirado. Como es el caso del artista que no hace de la estima del público un principio del valor de su obra, o del militante político que no necesita justificar su acción y la de su organización. B. El doméstico. En el caso de las relaciones privadas entre la gente y las dependencias personales. C. El de opinión. En este caso, la grandeza de una persona es independientemente de la estima que puede tener de sí misma, y depende exclusivamente de la opinión de los demás o de la notoriedad. D. El cívico. En este caso se sacrifican los intereses personales para servir a las causas públicas. La ley sería la expresión de la voluntad general. E. El mercantil. El valor está ligado a la riqueza y a la competición. F. El industrial. El valor está relacionado con la productividad, la capacidad y el conocimiento de los expertos. Otros parámetros son: 2. Vicios, 3. Principios, 4. Actitudes, 5. Costumbres, 6. Formas de comunicarse. Y, finalmente, el sondeo de las cosas entre los individuos, para ver qué está bien y qué no. Entonces tendríamos que ubicar también a la: 7. Opinión pública. Quisiera reflexionar un poco acerca de la opinión pública, porque “La opinión pública se ha convertido en una creatura todopoderosa, que está en todos lados y es capaz de influir en las decisiones más importantes de los hombres más poderosos del planeta” (Gordoa, 2002: 222). Aquí la pregunta de partida sería la siguiente: ¿en nuestros países americanos, incluyendo a Estados Unidos, pero no a Canadá –un país que ya está aspirando a tener el más alto nivel de vida en todo el mundo–, podemos considerar que la opinión pública implica prever un comportamiento grupal positivo que tienda a resolver de manera concreta –ya no importa si es parcial o totalmente– un problema social? ¿Podemos considerar que en nuestros pueblos, tradicionalmente carcomidos hasta el tuétano por los lenguajes de la mentira (Ruano y Rendón, 2006; Sefchovich, 2008), pueblos rústicos, analfabetos y aterrorizados, puede tomarse en cuenta una opinión pública sensata, sincera, honesta, verdadera y que valga un comino? ¡Claro que no! Las opiniones públicas latinoamericanas, iberoamericanas, que de partida están condicionadas por las tradicionales y más que conocidas mentiras y mitos iberoamericanos (Ruano y Rendón, 2006; Sefchovich, 2008), son opiniones ciegas, son opiniones condicionadas y manipuladas, son “opiniones a discreción”, son “opiniones en efecto dominó” –salvo contadas y muy particulares excepciones–, son opiniones nada creativas y personales o individuales, todo tradicional y grupal, son opiniones resultantes del miedo, del terror, de la incertidumbre, de la introversión, de la mentira, del enmascaramiento, del mito y del mitote, son opiniones resultantes de “antiguas verdades” (?), que ya en esa antigüedad eran “verdades relativas” y para nada “verdades absolutas”…; las opiniones de nuestros pueblos iberoamericanos son el resultado de la agnosis, de la ceguera psíquica, del reconocido analfabetismo y del analfabetismo funcional o analfabetismo de segundo grado o analfabetismo de grado superior, son el resultado de la ausencia de la memoria histórica –¿cuál “memoria histórica” en Iberoamérica, si tal parece que nosotros los iberoamericanos, de la misma manera que la mayoría de los habitantes de este planeta (Ruano, 2002a; Ruano 2003e; Ruano 2007a; Ruano, 2007b), carecemos de “memoria operativa o memoria a corto plazo”?, ¿qué no vemos cómo actuamos y cómo enfrentamos nuestras realidades?, ¿qué no vemos lo que estamos haciendo de este planeta Tierra y, así como vamos, también del espacio exterior?–, son el resultado de esa incapacidad de reconocer lo que se ve: “[…] la imagen lo veía a él, él no veía la imagen […] la ceguera es una cuestión privada entre la persona y los ojos con que nació […] estoy ciego por haber observado a un ciego [Los ciegos] se comportan como si temieran darse a conocer uno al otro,” (Saramago, 2000) son el resultado de la censura que tal parece que se le impone no ya al niño, sino al feto que está en el mismo vientre de la madre, censura que se lleva a su máxima expresión en la vida en sociedad, en especial en las culturas atrasadas, tabuizadas, fanáticas, analfabetas, totalitarias, dictatoriales, hegemónicas, marginadoras, terroristas, satélites, tercermundistas, cuartomundistas (Coetzee, 2007), son el resultado de esos terribles cataclismos, de esas terribles desgracias, que les acontecen a las sociedades enfermas y turbulentas en donde florecen los “países de ciegos”: […] el País de los Ciegos […] poseía todo cuanto pudiera desear el corazón del hombre: agua dulce, pastos y un clima benigno, laderas de tierra fértil y rica con marañas de arbustos que producían un fruto excelente, y de uno de los costados colgaban vastos pinares que frenaban las avalanchas en lo alto. Mucho más arriba, por tres costados, inmensos riscos de rocas de color gris verdoso estaban coronados de casquetes de hielo […] En este valle ni llovía ni nevaba, pero los abundantes manantiales proporcionaban ricos pastos verdes que la irrigación esparcía en toda la extensión del valle […] Sus animales se criaron bien y se multiplicaron y no había más que una cosa que ensombreciera su dicha. Y, sin embargo, bastaba para ensombrecerla sobremanera. Una extraña enfermedad se había abatido sobre ellos haciendo que no sólo todos los niños nacidos allí, sino también muchos de los otros niños mayores, fueran atacados por la ceguera […] [todos] tenían los ojos cerrados y hundidos […] Esas extravagantes cosas que se llaman ojos y que existen sólo para dotar a la cara de una suave y agradable depresión […] tiene pestañas y sus párpados se mueven […] Y en medio de la escasa población de aquel valle […] la enfermedad siguió su curso. Los ancianos se volvieron cegatos y andaban a tientas, los jóvenes veían, pero confusamente, y los niños que les nacieron no vieron jamás […] El ofuscamiento de la vista había sido tan gradual que apenas se dieron cuenta de su pérdida. Guiaban a los niños ciegos de acá para allá […] fueron una raza simple, analfabeta […] Su tradición del mundo […] adquirió un tinte mítico e incierto […] A una generación le siguió otra. Y a ésta otra más […] los ciegos llamaban al día noche […] [y dijo un hombre que veía] «Estos estúpidos deben estar ciegos» […] –No lo comprendéis –gritó con una voz que pretendía ser estentórea y resuelta, pero que se le quebró en la garganta–. Vosotros sois ciegos y yo veo […] Vengo […] del país […] donde los hombres pueden ver […] Una ciudad distinta de vuestra aldea. Vengo de un vasto mundo…, donde los hombres tienen ojos y ven [Herbert George Wells (1899). El país de los ciegos] son el resultado de esa ausencia de la libertad de expresión verbo-corporal que forma parte de nuestros protocolos comunicativos desde la infancia: “¿por qué no te callas?”, “¡no te muevas, no hables!”, “¡los niños hablan cuando las gallinas mean!”… Cómo esperar que a través de la opinión pública se pueda prever un comportamiento sensato y positivo si, además de la agnosis, padecemos de amnesia. Cualquier cosa nos confunde, a unos más y a otros menos, pero nos confunde. Si en Estados Unidos –con todo su desarrollo económico, científico, sus grandes universidades, sus medios masivos de comunicación tan sofisticados, etc.– dos de cada cinco estadounidenses no saben qué partido –y sólo hay dos partidos– controla su parlamento, ni saben dónde están los países del mundo –Robert S. Erikson y otros (1988). American Public Opinion. Nueva York, Macmillan. Tal vez sí tengan una noción geográfica de aquéllos países a los que han atacado y a los que van a atacar–, y las mentiras y los crímenes internacionales de su partido gobernante y de su presidente, George Bush, así como los desastres económicos, las terribles crisis financieras, de alcances internacionales y la recesión (http://www.jornada.unam.mx/2008/12/02/index.php?section=opinion&article=022o1eco , http://www.jornada.unam.mx/2008/12/02/index.php?section=economia&article=018n1eco , http://estadis.eluniversal.com.mx/notas/559569.html , http://www.abc.es/20081202/economia-economia/economia-estados-unidos-esta-20081202.html , http://www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=14114&Itemid=47 ), creados por ambos, es decir gobierno y presidente, son de dominio público (Greenspan, 2007; McClellan, 2007; Krugman, 2004; Krugman, 2008); y en España, todavía hoy, en el siglo XXI, los criterios, incluso de las clases “culturalmente altas” (?), que se tienen generalmente acerca de América Latina y de otros pueblos, sus dirigentes, sus religiones, sus capacidades bélicas, sus estrategias y tácticas, que se tienen acerca de los protocolos y las etiquetas más elementales, en verdad dan risa (Ruano, 2007b)…, ¿o pena? Entonces imaginemos cómo andan las opiniones (?) por acá por Iberoamérica. La mayoría de los nefastos acontecimientos mundiales que se han producido a finales del siglo XX y en lo que va del siglo XXI –en donde todos estamos involucrados, de una u otra manera–, nos dicen que, en promedio y en todos los sentidos: social, político, económico, cultural, etc., las opiniones que se dan tanto en países desarrollados como países subdesarrollados con cierta relevancia, y en este caso específico me refiero a toda Iberoamérica, son ciegas, son opiniones evidentemente ciegas, cargadas de incertidumbres, dudas, desconocimientos, mitos, falsedades, ignorancias y estupideces… Al respecto no hay duda: […] todos los profesionales del oficio [periodistas y comunicólogos] saben, en el fondo, que la gran mayoría de los interpelados no sabe casi nada de las cuestiones sobre las que se le preguntan […] Se puede pensar: ¿qué diferencia hay si no se saben estas cosas? En sí misma, hay muy poca diferencia; pero es enorme si estas lagunas elementales se interpretan como indicadores de un desinterés generalizado. El argumento es que si una persona no sabe ni siquiera estas cosas [las cosas elementales del mundo inmediato que le circunda], con mayor razón no tendrá noción alguna de los problemas por simples que sean (Sartori, 2002: 81). Un ejemplo de lo anterior son las votaciones electorales latinoamericanas, todas ligadas, de una manera u otra, a seguros o supuestos fraudes electorales. Partamos de que, como sabemos ya por estar más que demostrado, por la experiencia nuestra de cada día, durante siglos, los fraudes electorales en el mundo entero, en toda América, y en este caso en Iberoamérica –claro que en algunos países esto es, de manera simiesca, burlona y ridícula, mucho más evidente–, están a la orden del día. Si en Estados Unidos, un país lleno de cerebros brillantes, de universidades reconocidas mundialmente, de medios masivos de comunicación de todo tipo y con los alcances más inconcebibles, de redes de control, investigación y espionaje con alcances internacionales como la CIA y el FBI, etc., un país en donde un fraude, una “transa” –como se dice en México–, un acto corrupto de alto impacto, puede costar muy caro, los fraudes electorales, que alteran cualquier tipo de votación, al nivel que sea, se producen de un día para otro, como sucedió, por ejemplo, con el fraude electoral electrónico generado por un programa realizado en 2000 por Clinton Eugene Curtis, lo que puede verse en el siguiente video: http://www.youtube.com/watch?v=4IfSVQK7Jvo . Si en Rusia los fraudes electorales están a la orden del día ( http://es.noticias.yahoo.com/rtrs/20071203/tts-rusia-eleccionesca02f96_1.html , http://www.milenio.com/index.php/2007/12/02/156579/ , http://www.wradio.com.mx/nota.asp?id=514929 ), entonces imaginemos qué no pasará en América Latina, una “tierra de nadie”, que se pasea entre países y regiones tercermundistas y cuartomundistas…; pero tenemos que destacar aquí que el resultado del referéndum de Venezuela 2007 nos dejó con la boca abierta… ¡Inconcebible para un país en donde “dizque” hay un régimen autoritario, una dictadura! ¿Acaso se nos olvidó ya cómo se producen las elecciones, las campañas, los referendos, cómo se toman las decisiones, en los gobiernos militaristas y castrenses del mundo, de América, de España y Portugal, en las dictaduras militares, en las “pseudodemocracias”, en las “diz que democracias”, en las “democracias débiles”, en las “dictablandas”, en las “dictaduras perfectas”, en las “dictaduras imperfectas”, en los contextos de “guerras frías”, de “guerras civiles frías”…? ¡Ahhhh, con esta memoria de nosotros los latinoamericanos…! Aquí en Iberoamérica siempre nos hemos preocupado –o por lo menos así parece dados los “mitotes” o alborotos que armamos en este sentido– porque la gente vote, porque vaya a las urnas a votar. Ahora bien, ¿es éste solamente el problema?, ¿votar para qué, por quién? Para nada… Una cosa es ir a votar como el burro que tocó la flauta y otra cosa es saber votar, es decir “elegir”, algo que no sabe hacer el iberoamericano. Si hay alguna duda al respecto, sencillamente veamos cómo estamos en toda Iberoamérica, en su conjunto y al nivel de cada país en concreto, antes y ahora, comparémonos con otros continentes y con otros megapaíses, como China, la India… Por eso las votaciones latinoamericanas, por mayoritarias que sean, seguirán siendo ciegas, porque no se sabe elegir, no se está preparado para elegir. ¡Son tantos factores, de todo tipo, los que afectan de manera negativa estas elecciones o campañas! Los siete parámetros dados más arriba siempre han estado –y siguen estando– influidos por: 1. La historia, 2. La ubicación geográfica del grupo social, 3. Los estilos de vida, 4. El liderazgo, 5. La edad. Cómo imaginar que las sociedades videntes pueden establecer sistemas de calidad de vida aptos para invidentes cuando, inclusive en los grupos sociales más calificados, los problemas de la calidad de vida todavía no se resuelven. Si nos hacemos la pregunta de ¿qué es lo más importante para mejorar la calidad de vida de los seres humanos?, la respuesta más sensata debería ser: el hombre. Todos los cambios que se hacen en el medio circundante, en la sociedad, carecerían de sentido si no estuvieran destinados a beneficiar al hombre. Los cambios se producen en el medio sólo si el ser humano siente la necesidad de hacerlo. Para que un proceso de cambio se dé se requiere de la voluntad del individuo; por eso, dentro del proceso de mejoramiento de la calidad el hombre juega el papel protagónico. Si una persona adquiere valores de calidad, sus actos serán de calidad y empezará a aportar su grano de arena en la comunidad, dentro del grupo, al nivel del país, estado, región, institución. Los desposeídos de valores de calidad no saben lo que es eso. No podemos dejar “el cambio democrático” en las manos de los desposeídos de esos valores de calidad.
 
CICLOTIMIA: Constante inestabilidad del estado de ánimo, con presencia de periodos de depresión y de euforia o alegría o contentura o satisfacción.
 
CONCIENCIA DE GRUPO O CONCIENCIA DE CLASE O CONCIENCIA DE RANGO O JERARQUÍA: http://knol.google.com/k/fernando-antonio-ruano-faxas/conocer-adecuadamente-las-sociedades-y/19j6x763f3uf8/137# Es decir, el deseo de suprimir los desacuerdos por todos los medios y adaptarse al punto de vista del líder, siempre está presente en la sincronía interaccional. Ya la Bruyère (1998:72, 179 y 186) hablaba al respecto en la Francia del 1688: […] los grandes gustan de los excesos y los pequeños de la moderación; aquéllos tienen el gusto de dominar y de mandar, y éstos el placer y aun la vanidad de servir y obedecer [de adular]; los grandes son rodeados, saludados, respetados; los pequeños rodean, saludan, se posternan […] Hay hombres por naturaleza inaccesibles, y que por lo común son precisamente de quienes dependen y a quienes necesitan los demás. Semejantes al azogue y siempre en movimiento, brincan, gesticulan y se agitan; truenan y despiden llamas como las figurillas de cartón que se presentan en las fiestas populares, y apagándose en fin, vienen a caer y a hacerse por su caída tratables, pero inútiles […] [Y en todos los lugares] las mismas pasiones, las mismas flaquezas, las mismas pequeñeces, las mismas turbaciones de espíritu, las mismas diferencias en las familias y entre los prójimos, las mismas envidias, las mismas antipatías; por todas partes nueras y suegras, maridos y mujeres, divorcios, rompimientos y fingidas reconciliaciones; por todas partes malos humores, cóleras, parcialidades, chismes y lo que se llama malos discursos […]
 
CUBANISMO O CUBANISMOS: http://knol.google.com/k/cubanismo-o-cubanismos# En el caso del idioma español hablado y escrito en Cuba, y en la literatura cubana, ya sea ésta artística, periodística o científico-técnica, aparecen el cubanismo o los cubanismos (véase, por ejemplo: Diccionario provincial de voces cubanas y Diccionario provincial casi razonado de voces cubanas, de Esteban Pichardo; Léxico cubano, de Juan M. Dihígo; Catauro de cubanismos, de Fernando Ortiz Fernández; Diccionario del español de Cuba: español de Cuba-español de España, de Gunther Haensch y Reinhold Werner; Diccionario botánico de nombres vulgares cubanos, de Juan Tomás Roig y Mesa; Un guacalito de cubanismos, de Juan Marinello Vidaurreta; El habla popular cubana de hoy, de Argelio Santiesteban; De lo popular y lo vulgar en el habla cubana, de Carlos Paz Pérez), que son aquellas palabras o lexías o unidades léxicas o giros o estilos lingüísticos o significados particulares o realias o culturemas o puntos ricos propios del país de Cuba y de los cubanos, en su historia y actualidad, tanto de los cubanos residentes dentro de Cuba como de los cubanos residentes fuera de Cuba, sobre todo en Estados Unidos de Norteamérica, tanto al nivel de la lengua hablada como al nivel de la lengua escrita y la literatura cubana, y que constituyen o pueden constituir un problema de entendimiento y comunicación tanto al nivel de todos los hablantes y lectores de lengua española como al nivel de los mismos usuarios del español cubano, debido a que dentro de la misma Cuba aparecen estos cubanismos como variedad lingüística en absolutamente todas las provincias y regiones del país, en los geolectos cubanos, y también en los diferentes grupos de usuarios lingüísticos en los diversos estratos culturales y grupos sociales, es decir los sociolectos. Además, en el dialecto del español de Cuba aparecen otras muchas influencias de otras lenguas, como el inglés, el francés y el ruso. En el caso de la influencia de la lengua rusa en Cuba ( Ruano Faxas: http://cat.inist.fr/?aModele=afficheN&cpsidt=6848367 ,http://openlibrary.org/b/OL22662045M/%22Rusismos-en-el-español-de-Cuba.-Un-estudio-sociolingüístico%22.-En-Estudios-de-Lingüística-Aplicada-(México),-No.-15-y-16,-pp.-234-239 , http://openlibrary.org/b/OL22662038M/%22Sociolingüística-y-traducción:-presencia-de-rusismos-y-sovietismos-en-el-léxico-cubano%22.-En-Actualidades-de-la-Información-Científica-y-Técnica,-Academia-de-Ciencias-de-Cuba,-No.-3-(140),-pp.-132-150 yhttp://openlibrary.org/b/OL22662003M/Panorama-de-la-lengua-española ), creemos necesario destacar lo concerniente a los “rusismos” y a los “sovietismos”. Véase RUSISMOS Y SOVIETISMOS:http://knol.google.com/k/an%C3%B3nimo/rusismo-o-rusismos-y-sovietismo-o/19j6x763f3uf8/7# […]
 
CULTURA: http://knol.google.com/k/por-qu%C3%A9-unos-ganan-y-otros-pierden-hablemos-un-poco-acerca-de-las-relaciones# , http://knol.google.com/k/abordando-el-tema-del-miedo-el-temor-y-el-terror-en-sus-contextos-situacionales# El termino “cultura” es multidiscursivo, es decir que se emplea con muy variadas significaciones y en contextos discursivos muy disímiles. A su vez, son muchas ciencias y ramas científicas las que emplean este término ya sea para designar fenómenos concretos de sus respectivos ámbitos científicos o para designar fenómenos concretos de otras ciencias y ramas en las que se apoyan según las circunstancias discursivas. Las ciencias sociales y las ciencias humanísticas hacen muy variados usos, usos polisemánticos, de este término, por lo que, según las ciencias, las ramas científicas, los autores clásicos, las escuelas científicas, las épocas, etc., se deben emplear los diccionarios científicos especializados. La palabra “cultura”, de raíz latina, en un principio hizo referencia a la agricultura; ésta, la palabra cultura, era un vocablo de uso común, del lenguaje popular, que pasó al uso especializado, a la terminología: de palabra se transformó en término (Ruano, 1984; Ruano, 1989). En la actualidad, y de manera general, el término “cultura” posee dos significados. En su acepción antropológica y sociológica quiere decir que todo ser humano vive en la esfera de su cultura. Si el hombre es, como es, un animal simbólico, de ello deriva eo ipso que vive en un contexto coordinado de valores, creencias, conceptos y, en definitiva, de simbolizaciones que constituyen la cultura. Así pues, en esta acepción genérica también el hombre primitivo o el analfabeto poseen cultura. Y es en este sentido en el que hoy hablamos, por ejemplo, de una cultura del ocio, una cultura de la imagen y una cultura juvenil. Pero cultura es además sinónimo de “saber”: una persona culta es una persona que sabe, que ha hecho buenas lecturas o que, en todo caso, está bien informada. En esta acepción restringida y apreciativa, la cultura es de los “cultos”, no de los ignorantes (Sartori, 2002: 42-42). Para más información en torno a la significación de la palabra “cultura”, véanse los textos de Denys Cuche y de J. S. Kahn.
 
DECODIFICACIÓN ABERRANTE: Se produce cuando un mensaje es codificado de acuerdo con un determinado código y se le decodifica por medio de otro. Como consecuencia de ello, el sentido recibido diferirá del que se intentaba transmitir.
 
DEMENCIA SENIL: Se refiere a la pérdida o el deterioro de la memoria en un corto plazo, lo que, claro está, afecta grandemente a la conducta y la interrelación en las esferas pública, laboral e íntima, por lo que se le impide al afectado llevar una vida normal. Se ha planteado que, por muy variadas causas, la demencia senil es bastante común entre los latinos, y que puede aparecer hasta con 15 años de anticipación en comparación con pacientes de otros grupos étnicos o razas.
 
DEMENCIA VASCULAR: También llamada DEMENCIA POR INFARTO MÚLTIPLE y DEMENCIA MULTIINFARTO: Tiene un crecimiento muy grande en la actualidad. Al respecto puede consultarse, por ejemplo: http://www.diariosalud.net/content/view/106/458/ ,http://www.saludymedicinas.com.mx/nota.asp?id=1873 y http://yahoomx.drtango.com/enciclopedia/newsdetail.asp?articleid=611102 . Se refiere a problemas relacionados con la cognición, con la pérdida del conocimiento, con el deterioro de la función mental, con el deterioro o pérdida de la memoria, con la pérdida del juicio, debido a afectaciones cerebrovasculares producidas por múltiples factores. Las personas que la padecen, que en determinados países pueden llegar a conformar un elevado índice poblacional debido a factores ecosistémicos, hereditarios, de alimentación y por falta de una adecuada atención médica preventiva, pueden presentar bruscos cambios de ánimo y con ello variaciones fuertes en sus lenguajes verbo-corporales, alucinaciones, delirios, confusiones, frustraciones, ansiedades, desorientaciones, falta de espontaneidad, risas y llantos involuntarios y fuera de contexto, bipolaridad o inestabilidad emocional, retraimiento interrelacional, etc.
 
DISGRAFÍA: Síndrome caracterizado por la presencia de la escritura defectuosa sin causas o trastornos aparentes intelectuales o neurológicas. Se conocen dos tipos de disgrafía: la motriz, que se caracteriza por la motricidad deficiente y la específica, que se caracteriza por la mala o deficiente percepción –consúltese en este mismo texto “percepción”–, entre otras cosas.
 
DISLEXIA: Se llama dislexia a los problemas, a las dificultades, para leer y escribir con normalidad, de manera normal… Como se asocia este tremendo y desagradable problema con la memoria, pues entonces vemos que los individuos que la padecen tienen problemas de coordinación, que no coordinan bien, y hay desorganización en sus movimientos, en sus gestos, en la lectura… Las personas afectadas por dislexia, es decir los disléxicos, están conscientes, en mayor o menor medida, de su padecimiento y esto les crea muchos problemas comunicacionales… También los receptores de sus comunicaciones, es decir las personas que interrelacionan con ellos, se sienten mal en estas situaciones comunicativas, porque observan que “algo” no está funcionando bien, porque hay rupturas de códigos… La dislexia se clasifica en dos tipos: 1. dislexias adquiridas o alexias y 2. dislexias evolutivas o dislexias propiamente dichas. Hay investigaciones que demuestran que por lo menos ciertas dislexias son hereditarias, que familias enteras la padecen… Las dislexias más conocidas son las dislexias evolutivas o dislexias propiamente dichas, que a su vez se dividen en dos: 1. dislexia fonológica, y aquí vemos los problemas en la adquisición y el uso de grafemas-fonemas, es decir que lo que se escribe no se pronuncia bien y 2. dislexia superficial, que es cuando hay lentitud, cuando no hay liquidez, fluidez, a la hora de reconocer las palabras…, las palabras se ven turbias, no se reconocen bien…
 
DISMORFOBIA: http://knol.google.com/k/belleza-y-fealdad# La dismorfobia es una enfermedad, es un desequilibrio siquiátrico; es fobia, temor o rechazo a la fealdad. Se padece dismorfobia cuando se entra en conflicto con la apariencia física personal, en particular, y con la misma persona y la raza a la que se pertenece, en general, y así se buscan constantemente defectos en el cuerpo, en la imagen, en el imagotipo, en el tipo de personalidad, que pueden ser reales o no, considerando los parámetros y las exigencias de belleza y de “buena imagen” modernos, actuales, de moda, lo que conduce al afectado, al enfermo, al dismorfóbico, a un desequilibrio sicológico marcado por la “obsesión” de cambiar su figura por el medio o los medios que sean. La vida del dismorfóbico gira en torno a los cirujanos plásticos, a los fisicoculturistas, a los gimnasios, a los dietistas o dietólogos, a las dietas, a los cosmiatras o cosmetólogos, a los dermatólogos, a los asesores de imagen, a los múltiples y variados productos de belleza, a la ropa, a la vanidad, etc. Indiscutiblemente, la vida de los dismorfóbicos es obsesiva y triste, debido principalmente a que el afectado presenta una elevada falta de autoestima, de respeto por sí mismo. En determinados casos, la conducta del dismorfóbico puede ser repugnante, repulsiva, antipática, debido a que todos sus temas de conversación se convierten en un auténtico culto a la personalidad y al físico, dejando a un lado los tantos y maravillosos temas de la vida y la convivencia humanas, en especial en las sociedades avanzadas, desarrolladas, civilizadas, globalizadas, cultivadas… Con bastante frecuencia el afectado de dismorfobia pone en riesgo la propia vida al someterse a tratamientos corporales invasivos, sobre todo cuando estos tratamientos se realizan en países atrasados y por profesionales inexpertos, faltos de ética profesional, novatos o carentes del talento científico y artístico requerido para trabajar la imagen física del cuerpo humano. En el entorno o mundo circundante del dismorfóbico siempre están presentes las negativas barreras raciales o étnicas, las barreras imagológicas, las barreras genotípicas y fenotípicas, etc., que desgraciadamente siempre vienen acompañadas de las terribles barreras y limitaciones psicológicas y sociológicas, todo lo cual se refleja, evidentemente, en los actos comunicativos verbo-corporales interaccionales cotidianos y en los protocolos y las etiquetas. La vida convulsa, incierta y confundida de la mayoría de nuestras “¿sociedades modernas?” conduce a una buena cantidad de personas, en especial a los jóvenes y mucho más especialmente a las jóvenes, a las muchachas, a las hembras, a las mujeres, a tomar los caminos fáciles pero en extremo peligrosos, desde todos los puntos de vista, para tener una imagen física atractiva o “supuestamente atractiva” –aquí tenemos que destacar que en una inmensa cantidad de casos, sobre todo en los países en donde la cirugía estética no es más que un negocio de ventorrillo, un negocio tianguero, las cirugías estéticas mal hechas, o que por las características biológicas particulares del paciente han tenido complicaciones, han deformado grotescamente los rostros de las personas, como se puede apreciar claramente en el mundo artístico y hasta inclusive en concursos de belleza como Miss Universo y Miss Mundo, y que hay países en donde estas cirugías estéticas mal hechas, con resultados deplorables, han llegado a transformarse en una verdadera comparsa de cuerpos distorsionados, de imágenes físicas distorsionadas, de imágenes corporales deformadas–, como se muestra en la impactante y de elevado rating –en español “cuota de pantalla”– serie televisiva colombiana, vista a nivel internacional en muchos otros países aparte de Colombia, como en Estados Unidos, España, etc., llamada Sin tetas no hay paraíso, basada en el best seller –en español “superventas”– homónimo del escritor y guionista colombiano Gustavo Bolívar Moreno. Afortunadamente muchos países, instituciones, organizaciones y grupos sociales han comenzado a reaccionar positivamente en torno a los conceptos de belleza y en general acerca de la valoración del cuerpo humano, de la imagen corporal. Así, por ejemplo, España, Italia, Brasil, entre otros países, han creado leyes que sancionan a los grupos e individuos que estimulan la extrema delgadez, la anorexia, la bulimia, la ortorexia, entre las y los modelos. En Asia son comunes las protestas contra todo tipo de publicidad que estimule estas terribles enfermedades, generalmente frecuentes en mujeres blancas de clases socioeconómicas media y alta. Recientemente, la marca comercial de productos para el cuidado personal Dove ha lanzado una campaña publicitaria que busca cambiar los criterios de valoración de la imagen corporal en Occidente. Al respecto consúltese la siguiente página en Internet: www.doveproage.com .
 
DISONANCIA COGNITIVA: (Festinger, 1957; Festinger, 1975). Es decir, aquellos procesos comunicativos “cuando nos vemos enfrentados con una situación en la cual alguien no se comporta de forma acorde con nuestros estereotipos y prejuicios” (Ellis y McClintock, 1993:48).
 
DISTIMIA: Es una variante menor de la DEPRESIÓN, refleja un estado de ánimo de depresión crónica que a veces aparece solamente en ciertos períodos, como la Navidad.
 
DROGADICCIÓN: La drogadicción ha sido y es un tremendo e histórico problema, con una tremenda historia también: Elisa Guerra Doce (2006). Las drogas en la prehistoria: evidencias arqueológicas del consumo de sustancias psicoactivas en Europa. Barcelona, Bellaterra; Antonio Escohotado (1999). Historia de las drogas. Madrid, Espasa-Calpe; Sadie Plant (2001). Escrito con drogas. Barcelona, Destino. La drogadicción constituye un terrible problema para la normal y saludable comunicación humana.
 
EFECTO AUREOLA: La condición social, cultural, la entropía –desorden en el sistema comunicativo, incertidumbre de la naturaleza de un mensaje–, los efectos aureolas –que, habitualmente, son falsos, por supuesto; que se producen cuando al observar una cualidad considerada como buena por nosotros, o viceversa, nos hace ver un halo o aureola de otras buenas cualidades alrededor que pueden ser tan ilusorias como el anillo de luz que rodea a la luna, como cuando al ver a alguien que presenta rasgos obvios físicos, raciales, de vestimenta, lenguaje o apariencia general que nos sugieren que es de “nuestro tipo ideal”, tendemos a encontrar entonces a esa persona aceptable y a asumir que manifestará todas las cualidades que a nosotros personalmente nos gustan o admiramos (Ellis y McClintock, 1993:44-47)–, la condición dialectal –y me refiero a las dos principales: la geolectal y la sociolectal– y sociolingüística general del receptor de la imagen cuenta, y cuenta mucho a la hora de interpretar la imagen, las imágenes. Es por esto que creo necesario hablar un poco acerca de la diferencia que veo entre una ceguera como patología y una ceguera como síndrome social. Cuando una imagen presenta un rasgo o característica que nos parece positivo, adecuado, bonito o agradable, entonces es muy posible que valoremos todo lo demás de manera positiva. Este es el llamado EFECTO HALO. Cuando una imagen presenta un rasgo o característica que nos parece negativo, inadecuado, feo o desagradable, entonces es muy posible que valoremos todo lo demás de manera negativa. Éste es el llamado EFECTO HORN.
 
EMPATÍA: http://knol.google.com/k/fernando-antonio-ruano-faxas/por-qu%C3%A9-la-gente-no-se-acepta-y-se/19j6x763f3uf8/73# La empatía es un estado mental en el que uno mismo se identifica o se siente en el mismo estado de ánimo que otro grupo o persona. La apatía o impasibilidad de ánimo –popularmente conocido como “pachorra”–, es ese estado en que el individuo no se altera ante nada, no muestra emoción o turbación ante nada. Recomendamos la consulta de: Arthur Ciaramicoli (2000). El poder de la empatía. España, Vergara. “La empatía consiste en una comprensión respetuosa de lo que los demás experimentan. El filósofo chino Chuang-Tzu declaró que la verdadera empatía requiere escuchar con todo el ser: ‘Escuchar simplemente con los oídos es una cosa. Escuchar con el entendimiento es otra distinta. Pero escuchar con el alma no se limita a una sola facultad, al oído o al entendimiento. Exige vaciar todas las facultades. Y cuando las facultades están vacías, entonces es todo el ser el que escucha. Entonces se capta de manera directa que aquello que se tiene delante jamás podrá oírse a través del oído ni comprenderse con la mente’. En nuestra relación con los demás sólo se produce la empatía cuando hemos sabido desprendernos de todas las ideas preconcebidas y todos los prejuicios” (Rosenberg, 2000: 107-108). Queda claro que las personas que tienen empatía están mucho mejor equipadas para percibir los mensajes sociales, espirituales, afectivos, por sutiles que sean, que muestran o indican lo que los demás necesitan, procuran, quieren. La carencia de empatía tiene sus resultados desastrosos en la familia, en las relaciones de pareja –lo que conduce con mucha frecuencia a la soltería, algo evidente en los 7.5 millones de mujeres mexicanas que viven solas, según INEGI (Barragán, 2003)–, en el matrimonio –con su desenlace en el divorcio, especialmente en aquellos casos cuando la mujer no es capaz de detectar y de decodificar a tiempo “los mensajes de la infidelidad” (Houston, 2002)–, en las relaciones amistosas, y en profesiones como la docencia, la administración, la dirección gubernamental, las ventas y en recepcionistas y secretarias. ¡Dios nos libre de una secretaria sin empatía, apática; pero que más nos libre de una pareja indiferente! El matrimonio y la pareja han tenido a través de la historia, y específicamente en América, características diferentes, rasgos diferentes, relaciones diferentes, funciones diferentes (Robichaux, 2003). Hoy los “lenguajes matrimoniales” en nuestras culturas mestizas distan en mucho de aquellas formas de relaciones de parejas del período prehispánico, del período colonial, del período independentista, etc. En nuestros días uno de los problemas más comunes que afecta la relación de la pareja, la empatía de la pareja, es la anorgasmia, es decir la ausencia o insuficiencia de orgasmo en el curso del acto sexual, un problema que afecta a más del 50% de las mujeres mexicanas, y que puede erradicarse a través de tratamientos científicos especializados y hasta a través de tratamientos espirituales-religiosos, según el uruguayo radicado en Suecia Carlos Bebeacua, llamado “El Cardenal de la Iglesia de la Virgen del Orgasmo”, que ha fundado en Suecia la “Iglesia de la Virgen del Orgasmo”, que también está presente en España y en América Latina, cuyo lema es “El orgasmo es Dios y el orgasmo debe ser adorado” ( http://www.20minutos.es/noticia/431025/0/iglesia/orgasmo/virgen/ ). La empatía de la pareja se puede ver afectada, además, cuando uno de los miembros de la pareja padece alguna de las parafilias conocidas (Ruano, 2003e), aparte de que en las culturas, países y grupos sociales que son reconocidos internacionalmente como mentirosos (Ruano y Rendón, 2006; Sefchovich 2008) no puede existir una verdadera y sincera empatía, sino una empatía de ficción. La carencia de empatía muestra también una marcada diferencia de poder, y no podemos olvidar que el “poder” se manifiesta e interpreta de manera diferente en las diversas culturas. Muchos matrimonios conformados por individuos pertenecientes a culturas diferentes en general, y a religiones disímiles en particular, fracasan por no considerar de antemano toda una serie de tradiciones, protocolos, hábitos, ritos, etc., que están muy arraigados en uno de los miembros o en los dos. En estos casos, luego de ciertos años, ya inclusive con hijos, llega el cansancio, la molestia, el aburrimiento, los problemas aumentan y la vida de pareja se hace insoportable. Es recomendable que desde el principio, desde el noviazgo, se consideren cuidadosamente los distintos comportamientos grupales –grupo étnico o grupo sociocultural, grupo socioeconómico…– y personales de la pareja. Ésta es la única manera de intentar evitar las frustraciones y los fracasos de la pareja a corto o largo plazo. Para considerar algunos de los problemas habituales en este tipo de pareja, puede consultarse: Michael Henesy y Rosemary Gallagher (2002). Cómo sobrevivir casado con un/a católico/a. Argentina, Lumen; James Douglas Barron (2002). Ella quiere un anillo y yo no quiero cambiar nada. Todo lo que un hombre debe saber para superar el miedo a comprometerse y casarse. Barcelona, Urano; Rosalba Rodríguez (2003). Hombres, ni machos, ni mensos, ni mansos. México, Grijalbo; Margaret Kent (2007). Cómo casarse con el hombre de sus sueños. México, Aguilar. Un divorcio tiene más implicaciones que la mera ruptura de una pareja si consideramos las afectaciones que trascienden a los hijos. Para considerar la afectación de los divorcios en los hijos véase, por ejemplo: Julia Borbolla de Niño de Rivera (2002). Divorcitis. La epidemia que ataca a los niños. México, Diana. La anorgasmia tiene causas orgánicas y sicológicas y afecta aproximadamente a un 50% de las mujeres mexicanas. Esta disfunción puede ser primaria: la mujer nunca ha tenido orgasmos, ni a través del coito ni a través de la masturbación, y secundaria: la mujer ha tenido orgasmos, pero deja de tenerlos. Esta afectación puede erradicarse si se toman en cuenta los siguientes aspectos: 1. Mejorar la relación de la pareja a través de la comunicación verbal y la comunicación no verbal sinceras, 2. Eliminar las actitudes negativas y los prejuicios en torno a la sexualidad y el orgasmo, tabúes presentes en nuestras sociedades tercermundistas, 3. Conocer y llevar a la práctica los programas de habilidades sexuales, los ejercicios que ayudan a erradicar esta disfunción. La anorgasmia debe ser tratada exclusivamente por especialistas calificados, como ginecólogos, urólogos, andrólogos y sexólogos. Claro está que el orgasmo se puede alcanzar en una pareja cuando hay una estrecha comunicación sexual entre ambos, mujeres u hombres, y para lograr esta comunicación sexual es necesario que tanto las mujeres como los hombres conozcan muy bien sus cuerpos, todas las partes del cuerpo que intervienen directamente en el acto sexual, que se conozcan a sí mismos y a las partes erógenas, que sepan para qué sirven esas partes y cómo pueden ser estimuladas y explotadas sexualmente en su diversidad y plenitud. Para considerar las particularidades y problemas del orgasmo recomiendo consultar: Mantak Chia, Maneewan Chia, Douglas Abrams y Rachel Carlton Abrams (2000). La pareja multiorgásmica. Madrid, Neo Person. Para el tratamiento del orgasmo masculino: Mantak Chia y Douglas Abrams (2000). El hombre multiorgásmico. Madrid, Neo Person. Para considerar las formas en que se manifiesta el poder en las relaciones sociales mexicanas, incluyendo la pareja, puede consultarse: Sofía Rivera Aragón y Rolando Díaz-Loving (2002). La cultura del poder en la pareja. México, UNAM. Los problemas de la empatía afectan directamente las relaciones maritales y familiares, y esto se lee en los mensajes corporales. El refrán popular La mujer de buen marido, en la cara lo lleva entendido, lo dice todo: Amar y trabajar, le dijo en una ocasión Sigmund Freud a su discípulo Eric Erikson, son las capacidades gemelas que marcan la plena madurez. Si es así, entonces la madurez puede ser un peligroso apeadero en la vida… y las actuales tendencias en cuanto a matrimonio y divorcio hacen que la inteligencia emocional sea más crucial que nunca […] existe [una] forma de calcular el índice de divorcio, una forma que sugiere un peligroso aumento: tener en cuenta las posibilidades de que una pareja recién casada tendrá de que su matrimonio, con el tiempo, acabe en divorcio […] para los matrimonios norteamericanos que se formaron en 1890, alrededor del 10% acabó en divorcio. Para aquellos que se casaron en 1920, el índice fue aproximadamente del 18%; para las parejas casadas en 1950, el 30%. Las parejas que se casaron en 1970 tenían el 50% de probabilidades de separarse o seguir unidas. Y para las parejas casadas en 1990, las posibilidades de que su matrimonio acabara en divorcio estaban cerca de un asombroso 67%. Si el cálculo no miente, sólo tres de cada diez matrimonios recientes pueden contar con que seguirán unidos a su nueva pareja […] Tal vez el mayor progreso en la comprensión de lo que mantiene unido a un matrimonio o lo separa ha surgido del uso de mediciones fisiológicas sofisticadas que permiten rastrear paso a paso los matices emocionales del encuentro de una pareja. Los científicos son ahora capaces de detectar los de otro modo invisibles picos de adrenalina de un esposo y los aumentos de la presión sanguínea, y observar las fugaces pero reveladoras microemociones que aparecen en el rostro de una esposa. Estas mediciones fisiológicas revelan un subtexto biológico oculto de las dificultades de una pareja, un nivel crítico de la realidad emocional típicamente imperceptible para la pareja misma o descartado por esta. Estas mediciones dejan al descubierto las fuerzas emocionales que hacen que una relación se mantenga o quede destruida (Morris, 1994:159. Acerca de los problemas emocionales en las relaciones de pareja, véase también: Doris Märtin y Karin Boeck, op. cit., especialmente la Tercera Parte: “El amor no basta: la inteligencia emocional en la vida de pareja”, 97-109). Claro que a la hora de hablar de empatía y expresión de emociones, es la mujer la que lleva ventajas: […] las mujeres muestran más empatía que los hombres, al menos como queda establecido por la capacidad de interpretar a partir de la expresión facial, el tono de voz y otros indicios no verbales los sentimientos no expresados de alguien. Del mismo modo, suele ser más fácil interpretar los sentimientos observando el rostro de una mujer que el de un hombre […] como promedio, las mujeres expresan toda la gama de emociones con mayor intensidad y más inconstancia que los hombres; en este sentido, las mujeres son más “emocionales” que los hombres. Todo esto significa que, en general, las mujeres llegan al matrimonio preparadas para jugar el papel de administradora emocional, mientras los hombres llegan con mucha menos apreciación de la importancia de esta tarea para ayudar a que la relación sobreviva […] La lentitud de los hombres para plantear los problemas de la relación se combina sin duda con su relativa falta de habilidad cuando se trata de interpretar la expresión facial de las emociones. Las mujeres, por ejemplo, son más sensibles a una expresión de tristeza del hombre que ellos para detectar la tristeza de la mujer. Así, la mujer tiene que estar muy triste para que un hombre note sus sentimientos de inmediato, sin mencionar que plantee la pregunta de cuál es el motivo de su tristeza. Consideremos las implicaciones de esta brecha emocional entre ambos sexos con respecto a la forma en que las parejas se enfrentan a las quejas y desacuerdos que cualquier relación íntima inevitablemente provoca. De hecho, temas específicos tales como con cuánta frecuencia hacer el amor, cómo disciplinar a los hijos o cuántas deudas y ahorros resultan aceptables, no son los que unen o rompen una pareja. En todo caso, es la forma en que una pareja discute esos temas críticos lo más importante para el destino del matrimonio […] hombres y mujeres tienen que superar las diferencias innatas de género para abordar las emociones más fuertes. Si no lo logran, las parejas son vulnerables a la escisión emocional que finalmente puede quebrar su relación […] estas grietas tienen muchas más probabilidades de desarrollarse si uno o ambos miembros de la pareja presentan ciertos déficits en su inteligencia emocional –Daniel Goleman (2001). La inteligencia emocional. México, Vergara, 162-164. Para tratar los problemas de las relaciones maritales, recomiendo la lectura del capítulo 9 de este libro, “Enemigos íntimos”, 159-178. También puede consultarse: Helen Hernández (2003). Amigos y amantes. La pareja perfecta. México, Lumen, e Isabelia M. Segnini (2002). Armonía en la pareja. En búsqueda de la felicidad. México, Alfaomega–. Pero esto no quiere decir que las mujeres no cometan sus errores en cuanto a su lenguaje corporal, en cuanto a transmitir ciertas señales corporales –la conducta corporal y el lenguaje corporal de las mujeres también están matizados por ciertos rasgos comunes, en mayor o menor medida. Los instintos más comunes en la conducta femenina, y sus correspondientes reflejos en el lenguaje corporal de las mujeres pueden tratarse en: Harvey Hamilton (2002). Los 10 errores más comunes de las mujeres. México, Libra–. Todas estas vicisitudes emocionales, esta falta de atención y respeto al “otro”, también afectan a la vida laboral (Ruano, 2003a; Goleman, 2001: 179-196). ¿Acaso todo esto que hemos comentado acerca de la sincronía interaccional u orientación del cuerpo no se resume en las siguientes palabras?: Dirijamos siempre la vista a la persona con quien hablamos. Los que tienen la costumbre de no ver la cara de sus oyentes […] pierden la ventaja de conocer en los semblantes las impresiones que producen sus razonamientos (Carreño, 1968: 220). Prestemos una completa atención a la persona que lleve la palabra en una conversación general […] La urbanidad exige que manifestemos tomar […] interés en la conversación de los demás […] Así nuestro continente deberá participar siempre de las mismas impresiones que experimente la persona que nos habla […] La distracción incluye casi siempre una grave falta […] por cuanto indica generalmente menos precio a la persona que nos habla (Carreño, 1968:237-238).
 
ENTROPÍA DISCURSIVA: http://knol.google.com/k/por-qu%C3%A9-la-gente-no-se-acepta-y-se-rechaza-con-tanta-frecuencia-y-si-se-acepta# Se refiere al desorden en el sistema comunicativo, incertidumbre de la naturaleza de un mensaje. Otro concepto, el de entropía, también está relacionado con la sincronía interaccional. Tomado de la física, se refiere al desorden que puede existir en cualquier sistema. Podríamos decir que la entropía, aplicada a la comunicación, se refiere a la información impredecible o inesperada para el contexto en la que se produce; es como si uno “se sacara de honda”, como se dice en México, debido a que escucha una unidad léxica, una palabra, una frase o una onomatopeya que no esperaba oír o ve un gesto que no es el que esperaba ver, porque no conviene en un determinado contexto situacional. Es la impredecibilidad en el contenido o la forma de un mensaje. Un ejemplo habitual de entropía discursiva verbo-corporal lo constituye, en una buena medida, el discurso político latinoamericano –pero no solamente aquí, en el discurso político, aparecen las conductas entrópicas, sino que también este fenómeno es evidente en otros tipos de discursos, como es el caso del discurso socioconfesional, clerical, de la iglesia, de la religión o religiones, etc.–, una forma de expresión verbo-corporal que tiene como características principales las floridas incongruencias, las ideologías y los discursos del desprecio en sus dos variantes, una desmedida libertad de la “imaginación” carente de la “razón”, las estructuras e imágenes fantasiosas, los disparates poéticos, las analogías más superficiales, los mitos, los mitoides, los refranes gastados, el lenguaje por tropos, y por supuesto las mentiras…, en resumen algo así como un “estado salvaje de la comunicación humana”… Todo esto constituye hoy, de la misma manera que ya sucedía en el México prehispánico, un gran problema en el ámbito del lenguaje verbo-corporal de los individuos civilizados, en el ámbito de la política de los grupos civilizados y alfabetizados, porque esos mensajes “raros”, sencillamente, no se entienden, ni entre los mismos políticos, y mucho menos son entendidos por pueblos marcados por sus “pobrezas de hablares y entenderes”. Basta una mirada al discurso diplomático en América, ese discurso que tiene que ver con las relaciones exteriores, con las relaciones internacionales, con la vida –¿y la muerte?– de los hombres diferentes de comunidades “diz que” iguales…, un discurso que es una manera de comunicarse para incomunicarse, que los mismos políticos no entienden “pero aceptan”. Pero este asunto no está del todo mal si consideramos las “contribuciones” que realizan nuestros políticos al desarrollo de las investigaciones en el campo de la sociolingüística y la lingüística aplicada al mostrar la “flexibilidad mental” y la “flexibilidad verbal”, producto de la incultura lingüística y la cultura de las apariencias […] la sincronía interaccional puede verse afectada por la entropía, los malentendidos y los ruidos comunicacionales que con frecuencia aparecen en la interacción comunicativa entre hablantes nativos de una lengua y los no nativos, entre hablantes nativos de un dialecto –geolectos; etnolectos; sociolectos; dialectos profesionales y cienciolectos y tecnolectos; ecolectos o variedades de idioma empleadas por grupos pequeños de hablantes o familia; sexolectos o variedades idiomáticos según los sexos: hombres, mujeres y tercer sexo referido a hombres y referido a mujeres; etc.– y los no nativos, algo que afecta mucho, por ejemplo, a los usuarios de idiomas en áreas idiomáticas con “conflicto lingüístico”, a los usuarios migrantes de los idiomas y de los dialectos y a los usuarios de los idiomas en situación de globalización marcada o globalización activa: Si se encuentra con un extranjero (digamos que un inglés), un japonés se presentaría diciendo, por ejemplo: «pertenezco al banco de Tokio», y proseguiría formulando preguntas del tipo de «¿a qué se dedica?», «¿qué edad tiene?», y «¿cuál es su empresa?» […] Es evidente que el japonés sigue una regla convencional que establece que la identidad y el estatus de los interlocutores debe establecerse antes de la interacción. El hablante de inglés nativo (como otros muchos miembros de sociedades occidentales) se presentaría con su nombre y podría interpretar las preguntas del japonés como amenazantes u ofensivas. Mientras tanto, el japonés podría pensar que el hablante inglés no se atreve a dar información sobre su estatus; además, al no haber establecido el estatus, el japonés tendrá problemas para continuar la conversación de un modo que a él le parezca apropiado, porque no es capaz de definir la relación (estatus) entre él y su interlocutor. Éste es uno de los muchos malentendidos que pueden surgir en la interacción entre hablantes de lenguas diferentes. En este caso, el problema parece ser consecuencia del hecho de que el inglés y el japonés emplean reglas diferentes para introducirse en una conversación con un desconocido. Aunque ambos hablantes pueden sentirse incómodos, con frecuencia es el hablante no nativo el que es culpado de «no hablar correctamente». Esta simetría define muchas situaciones de interacción bilingüe (Appel y Muysken, 1996:215). Con frecuencia se ha comentado que nosotros los latinos siempre nos esforzamos por hablar correctamente las lenguas extranjeras –aparte de tener un comportamiento social a imagen y semejanza de los extranjeros, de “copiar” a los extranjeros, cosa que no es difícil comprobar– hasta dentro de nuestros mismos países, y que a los extranjeros –nativos de Estados Unidos, Francia, Rusia, Alemania, Japón, China, Corea, etc.–, que inclusive vienen a trabajar y a vivir en nuestros países, esto no les importa; que sencillamente hablan para darse a entender (?) y basta, y que mantienen sus tradicionales líneas de comportamiento lingüístico y de comportamiento social, sus protocolos sociolingüísticos, dentro de unos ciertos límites. Esto queda claro si recordamos que es cuestión de competencia social y competencia lingüística, de conciencia social y conciencia lingüística. Muchos de nosotros los latinos, como también muchos africanos y asiáticos, seguimos pensando –y claro que de manera errónea– que en cuestión de razas y lenguas somos subordinados, secundarios, no aptos, y en cambio esos extranjeros estadounidenses, canadienses y europeos, tienen muy en alto su autoestima social y lingüística porque son de “raza blanca” y hablan los idiomas de los modernos imperios, de los amos de hoy, de los dueños del mundo. Estas líneas divisorias entre grupos, etnias, lenguas…, tienen una historia triste y vieja en América, además de sus asociaciones con ciertos síndromes, complejos de personalidad y conducta y patologías varias, como es el caso de ese síndrome tan común y que va en aumento en América llamado dismorfobia, y que han afectado de manera negativa incluso a los “blancos españoles” y a los “blancos latinos”.
 
ESTEREOTIPO: http://knol.google.com/k/percepci%C3%B3n-instintos-y-estereotipos# Todas las relaciones que establecen los individuos entre sí dependen de las leyes, de la legalidad, de las normas, de las cortesías, de los protocolos, de los tratamientos, de las costumbres, de los ritos, de las negociaciones (Bourdoiseau y otros, 1977:441-479), de las “jergas o galimatías” –es decir, lenguajes especiales, íntimos, de grupos–, de los estilos, de los estereotipos, de los tipos de trabajo, del “trabajo en equipo”, del “trabajo colaborativo”… Si no conocemos a fondo lo que es una sociedad, sus tipos, y cómo han funcionado y funcionan las sociedades, cómo se comunican las sociedades tanto en su comunicación no verbal como en su comunicación verbal, tanto al nivel de ellas mismas, internamente, entre sus miembros, y en su relación con otras sociedades, con miembros de otras sociedades, entonces va a ser muy difícil considerar realmente cómo se producen las relaciones sociales y las cortesías en las sociedades, en los grupos sociales, en las esferas sociales, en los estratos sociales (Ruano, 2003d). En el tratamiento de las relaciones sociales tenemos que distinguir entre sociedades civiles y sociedades no civiles, debido a que cada tipo de sociedad tiene estructuras y leyes diferentes. Se supone que las sociedades civiles modernas, actuales, civilizadas, deben tener ciertos rasgos evolutivos; aunque la realidad cotidiana nos muestra, al parecer y en ciertos casos, otra cosa (Fernández, 2003): “¡Pobres pueblos que todavía, en pleno siglo XXI, con tantos adelantos en la ciencia, la técnica y la cultura, son incapaces de someter sus historias y sus contextos vitales al microscopio de la razón!” (Ruano, 2003e) […] Estereotipo es una palabra que ha pasado a las ciencias sociales, a las ciencias humanísticas y al uso popular a partir de la imprenta. “Estereotipo es el término que usamos para describir la imagen mental, las reacciones emocionales y la conducta que manifestamos cuando clasificamos de acuerdo con el tipo general más que atendiendo a las características específicas manifestadas por un ejemplar individual de este tipo” (Ellis y McClintock, 1993). Existen muchos tipos de estereotipos (Bourhis y Leyens, 1996): hay estereotipos positivos y estereotipos negativos, según los estereotipadores y los estereotipados; hay estereotipos universales o generales y estereotipos regionales o locales, según las diferentes áreas geográficas de nuestro amplio mundo y los tiempos o modas. Así, por ejemplo, un estereotipo universal puede ser “el diablo es malo, con cola, con cuernos, con tridente…”, “La virgen es bella e inmaculada…”, “Los curas son buenos y no hacen daño…”, “La delgadez es un signo de belleza…”, etc.; y estereotipos regionales pueden ser los estereotipos que aparecen dentro de una comunidad, dentro de un país, y dentro de esos países en sus regiones, estados, provincias, etnias, en donde un grupo puede estereotipar a otro grupo como malo, bueno, tonto, estúpido, inteligente, bandido, feo, bonito, gordo, flaco, celulítico, obeso, raquítico, escuálido, rústico, incivil, bárbaro, corrupto, ladrón, criminal, contrabandista, lépero, “pelado”, fresa o nice o bitongo o “muy muy”, traidor, leal, ateo, fanático, tacaño, dadivoso, borracho, abstemio, etc., y a su vez también puede ser estereotipado como lo mismo o por otras cuestiones semejantes o distintas, etc. Es muy fácil estereotipar a través de la comunicación dialogada, frente a frente, en persona, en la comunicación in situ, porque ahí se valora la imagen física, los gestos, los protocolos, las etiquetas, y también las palabras, en sus respectivos discursos dialectales, ya sean geográficos, sociales, especializados, etc., y en los cinco planos de tratamiento de la lengua: 1. Léxico, 2. Semántico, 3. Fonético y fonológico, 4. Morfológico y 5. Sintáctico. Es decir que ahí, en esa comunicación in situ, frente a frente, se valora absolutamente todo; pero es difícil estereotipar cuando sólo valoramos a través de la lengua escrita, de la literatura, por muy variadas razones (Ruano, 2003c; Ruano, 2003d; Ruano 2003e; Ruano, 2005b; Ruano, 2008a). En el tratamiento de los grupos sociales, de los seres humanos, de las relaciones sociales, se considera que el estereotipo es un modelo, es una imagen, que se tiene de manera muy simple, rápida y funcional para valorar las figuras humanas y sus particularidades, las conductas verbo-corporales, los protocolos, las cualidades, los hábitos, las habilidades, las tradiciones, la ideología, las mañas, etc., de las demás personas, de los grupos sociales, en especial de los esquemas arquetípicos, o lo que es lo mismo de los “modelos arquetípicos” a partir de los cuales sacamos ciertas conclusiones para valorar a la inmensa variedad de personas con las que nos relacionamos en nuestros diferentes mundos o contextos o en el mundo o contexto globalizado, ya sea al nivel de la esfera pública, de la esfera laboral o la esfera íntima o familiar –recordemos aquí, por ejemplo, hasta dónde puede llegar el concepto de familia en sociedades migrantes, como es el caso de México, Cuba, Rusia, China, India, España, Italia, los judíos, los árabes, los africanos, etc., que están presentes en prácticamente todo el Orbe, y que adoptan o pueden adoptar nacionalidades, idiomas, tradiciones, religiones, gastronomías, folclores, etc., de los países y grupos de llegada pero “siguen siendo familia en contacto”–. La importancia de los estereotipos es tremenda, tanto al nivel de las supuestas sociedades o grupos desarrollados, civilizados, como al nivel de los grupos tercermundistas, cuartomundistas, en estado de barbarie y presocialidad. Con frecuencia se ha considerado que el uso de las palabras “estereotipar”, “estereotipismo” y “estereotipo” en cuestiones de tratamientos sociales y su aplicación en la práctica relacional es negativo, que no es bueno, porque son clichés que pueden denotar problemas en el sistema de valores, de clase, de sociocentrismo o etnocentrismo, de sexocentrismo o generocentrismo, de discriminación, de racismo, de escisionismo, tensiones sociales, conflictos sociales, especialismo, etc.; pero recordemos que gracias a los modelos imagológicos verbales y no verbales que de manera funcional vamos creando en nuestra mente, debido a nuestra experiencia y a todo el proceso cognitivo, es decir gracias a los “estereotipos imagológicos”, es que podemos reaccionar en cuestión de fracciones de segundos para así poder clasificar las señales como buenas o malas, como positivas o negativas, como pertinentes o no pertinentes según los contextos situacionales, y entonces acercarnos o alejarnos de los contextos, de las personas, de los animales, de las cosas, de los fenómenos meteorológicos, etc., que, según nuestra experiencia, constituyen una amenaza o un peligro para nosotros, los nuestros y nuestros entornos, que son de una manera u otra “tóxicos”, incluyendo aquí a los llamados “grupos sociales tóxicos” y “personas tóxicas”, o, por el contrario, no constituyen una amenaza o peligro para nosotros, los nuestros y nuestros entornos. ¿Cómo podríamos resolver adecuadamente estas situaciones, que en una buena cantidad de casos son de vida o muerte, que deben resolverse en fracciones de segundos porque del tiempo de reacción depende que nos salvemos o que muramos, si no es gracias a los estereotipos? Justamente por eso es que los estereotipos son trascendentalmente importantes en nuestras vidas, en nuestras relaciones. Como he dicho ya en mi curso Movilizar las energías de todos para triunfar: “Lo que parece pato, es pato; y si encima de eso “parpa”, “grazna”, entonces no me cabe la menor duda de que es un pato”. ¿A usted sí le cabría la duda…? Lo mismo hace todo el mundo, todo el mundo utiliza los estereotipos… ¿Por qué? Muy sencillo, porque los estereotipos no solamente identifican y clasifican a las personas, a los grupos humanos, a los animales y cosas que nos rodean, sino que también se relacionan con la “percepción” –y en especial con la “percepción subliminal”, cuando están presentes estímulos pasajeros, breves, sutiles, prácticamente imperceptibles, pero receptados por los órganos sensoriales y sus delicados y complejos mecanismos. Captamos muchas señales en el nivel consciente; pero en el nivel subconsciente captamos muchas más. Claro que no sabemos todavía, exactamente, cómo se producen detalladamente estas captaciones al nivel de los humanos, y todavía menos sabemos acerca de cómo se producen estas captaciones de señales y cómo se decodifican en los tan variados grupos humanos que habitan el Planeta (Dixon, 1971; Radford, 1983; Gregg, 1986; Coleman, 1987. También tenemos que tomar en cuenta la “intensidad”, que es variada por supuesto, con la que los receptores de las señales o estímulos los captan) y considerando la presencia de unas 9 inteligencias entre los humanos; aunque hay que destacar que los adelantos multidisciplinarios e interdisciplinarios que se registran en nuestros días acerca de la cognición animal en general y de la cognición humana en particular, es decir “la facultad de los seres de procesar información a partir de la percepción, el conocimiento adquirido y las características subjetivas que permiten valorar y considerar ciertos aspectos en detrimento de otros”, son en extremo alentadores (Cole y otros, 2002)–, con los “instintos”, con la “conducta instintiva” –acerca de lo que he hablado más arriba–, con los instintos gracias a los cuales clasificamos, rotulamos, etiquetamos absolutamente todo lo que aparece en nuestros diferentes contextos comunicativos, con todo y el complejo mecanismo fisiológico-psicológico-sociológico que interviene en el tratamiento y la interpretación de las imágenes y las señales (Martine, 2003). Los estereotipos son, además, parte central del “discurso verbo-corporal de sentido común”, en donde desempeñan una función táctica, una función de estrategia discursiva. Los estereotipos y su tratamiento personalizado, es decir su tratamiento por cada individuo en concreto, lo que se llama “construcción” o “interpretación personal”, serán mucho más sofisticados, complejos, acabados y certeros en la medida en que la persona que estereotipa tenga una mayor experiencia del mundo o contexto en el que se desarrolla, así como una mayor y más sofisticada cultura integral, y especifico aquí que me refiero a una “cultura de verdad”, a una “educación de verdad”, a una “formación de verdad”, y no a “educaciones devaluadas, patitos o chafas o MMC –“Mientras Me Caso”–”, que por cierto abundan mucho y están a la orden del día: basta echarle una mirada superficial a la mayoría de los que dirigen este mundo, a la mayoría de los que dirigen nuestra América. Todos estereotipamos, un poco más o un poco menos, más tarde o más temprano, con respecto a unas cosas o con respecto a otras cosas…; lo que sucede aquí es que estereotipamos “según nos haya ido en la feria”, como se dice en México, y en este sentido la gran desventaja de estereotipar, la parte mala de estereotipar, la tienen los grupos humanos más prejuiciados, más frustrados, sin equidad, más atrasados, más rudimentarios, más presociales, con mayor marca de fanatismo y barbarie… El concepto de estereotipo y el acto de estereotipar están relacionados con muchos otros conceptos e inclusive con ciertos procesos biológico-psicológicos que están presentes en el cuerpo humano, y todo esto se enfoca de muy diversas maneras, incluyendo aquí la “manipulación”, el “desconocimiento”, la “falta de preparación multidisciplinaria e interdisciplinaria”, el “tercermundismo cultural”, etc., que son más que evidentes en muchas regiones del mundo, en muchos colegios, escuelas, institutos, universidades, centros de investigación, etc., que son más que evidentes en muchos “supuestos especialistas” en las tan variadas ciencias sociales, en las ciencias humanísticas, en la psicología, en la psiquiatría, en la sociología, en la politología, en los estudios interculturales, etc. Así, por ejemplo, con el acto de estereotipar, con los estereotipos, se relaciona el concepto de “prejuicio”, los “prejuicios”. La palabra “prejuicio” proviene del latín praejudicium, que significa ‘juzgado de antemano’, y todos sabemos que existen múltiples formas para “juzgar de antemano”, es decir “antes de que aparezcan las palabras” que definen y expresan las particularidades, las características, los procesos, los fenómenos, etc., y que también definen y caracterizan a los mismos grupos humanos y a las personas en particular y sus relaciones sociolingüísticas, y que esto se produce gracias a la comunicación no verbal, una comunicación multisensorial en donde intervienen los cinco sentidos “conocidos”, gracias a los que “percibimos” –es decir vista, oído, olfato, gusto, tacto–; pero aquí, a la hora de crear nuestros estereotipos y prejuicios, no sólo intervienen el cuerpo y la mente, sino que interviene, por supuesto, “el contexto” (Bogardus, 1928; Rokeach, 1960; Allport, 1977; Davey, 1983; Mackie y Hamilton, 1993; Flaubert, 1995; Echevarría y otros, 1995; Martínez, 1996; Young-Bruehl, 1996; Hume, 1998; Brown, 1998; Scruton, 1999; Scruton, 2001; Ruano, 2003a; Ruano y Rendón, 2006), es decir el “lugar”, el “medio ambiente”, el “ecosistema”, en su más amplio sentido y con los más mínimos detalles, el “momento histórico-social concreto” que se vive, y nuestra “experiencia”, algo así como poner en práctica lo que rezan los dichos populares: “de tal palo, tal astilla”, “dime de dónde vienes y te diré quién eres”, “puta la abuela, entonces puta la madre, puta la hija y puta la generación completa”, “ladrón el abuelo, entonces ladrón el padre, ladrón el hijo y ladrones todos en su generación”…; pero todavía hay más aquí, mucho más en este sentido de la formación de los prejuicios, como ya he dicho anteriormente: ¿“lo extrasensorial”?: “Existen, a saber, tres formas de percepción extrasensorial: telepatía, adivinación y mediumnidad o clarividencia. A veces se ha considerado la telepatía como una forma comunicativa extrasensorial o como una forma comunicativa de cognición anómala; pero lo que queda más que claro es que antes y ahora los estados altamente desarrollados invierten millones de pesos en las investigaciones telepáticas, en las investigaciones de la comunicación extrasensorial, en especial en el ámbito militar y los servicios secretos y de espionaje. Con la telepatía se relacionan términos como parapsicología, percepción extrasensorial, psicoquinesia, visión remota, facultades paranormales, comunicación paranormal, poderes psíquicos de la mente, etc.” Los criterios que en promedio se tienen en nuestra querida América –de la misma manera que sucede a nivel internacional–, inclusive al nivel de la cultura de postgrado, de “prejuicio” son tan atrasados como irrisorios: ¿cómo pensar que con la presencia tan marcada en la historia y en la actualidad de las culturas de grupos dirigentes y líderes autoritarios, con un pensamiento y una conducta tan dogmáticos, doblemoralistas y (pseudo)conservadores, que ejercen un adoctrinamiento sin tregua, por todos los medios de comunicación masiva a sus alcances, sobre todo en el seno de las grandes masas confundidas, iletradas y torpes, no van a existir los prejuicios?, ¿cómo pensar que en nuestra actual sociedad humana “globalizada” tan disímil, tan compleja, tan conflictiva, tan corrupta, tan agresiva, tan socialmente tóxica, tan fanática, con tantos sesgos de confirmación, con tantos sesgos cognitivos, en donde prácticamente todas las organizaciones internacionales importantes, y sus líderes –¡no hablemos ya de lo que sucede al nivel de cada país en concreto…!–, al nivel de la política, de la economía, de la educación, de la salud, del sindicalismo, de las religiones, etc., están involucrados en todo tipo de escándalos y fraudes, documentados en los más variados medios masivos de comunicación y en los más diversos idiomas del mundo, pero sobre todo documentados “al día”, “al minuto”, en Internet, no van a existir pensamientos prejuiciosos, es decir “pensamientos cautelosos”?, ¿cómo pensar que en continentes, países, regiones, pueblos y etnias, en donde el atraso cultural y económico, es decir la corrupción, entre otros aspectos, impide accesar a las más rudimentarias y elementales fuentes informativas, y en donde por siglos sólo se ha conocido la pobreza, el hambre, la ignorancia, la humillación, la afrenta, el dolor, el desespero, las guerras, el crimen, el asesinato, el desalojo, la migración forzada, el miedo, los odios interétnicos, interraciales, interidiomáticos e interreligiosos, el racismo, la xenofobia, la misoginia, las enfermedades, la desnutrición, las plagas, el fanatismo, las violaciones de los más elementales derechos de los niños y de los adultos, mujeres y hombres, etc., no va a existir un pensamiento prejuicioso, no van a existir las cogniciones prejuiciosas, es decir un pensamiento cauteloso, una cognición cautelosa? (Garaigordobil, 2000). Si los que hemos logrado tener, por la vía que fuere, e inclusive contra viento y marea, en las circunstancias más adversas, una formación competitiva, multicultural, de punta, altamente globalizada, multiidiomática, realmente civilizada, etc., sabemos muy bien que nuestros actos diarios, que nuestra comunicación diaria, está condicionada, de una u otra manera, por el factor tiempo y por la practicidad: “Hijo de tigre, pintito”, “Hijo de majá, sale pinto”…, y por ello, justamente, estos actos diarios también están condicionados por los estereotipos y las prejuicios… Claro que “pudiera” ser que un hijo de tigre o de maja, o lo que sea, no salga “pintito”, que no salga “pinto”, y que salga, por ejemplo, “albino”, es decir que salga de “otra forma”…; pero nuestra experiencia de años nos dice que esa probabilidad es mínima… y enmascarada… Ni modo, como se dice en México: “¡Hijo de tigre, pintito! ¿Qué queremos que la gente piense y actúe de otra manera y que tengamos un mundo diferente…? Muy bien, lo que gusten y manden; pero entonces, primero, tengamos una educación diferente, una instrucción diferente, una cultura diferente, sociedades diferentes, políticas y economías diferentes, fundamentadas en la legalidad y el derecho “para todos”, pero de verdad…; primero tengamos “líderes civilizados”, y no barahúndas caciquiles de mentes y manos torpes… Y aquí, mucho cuidado con la terrible influencia de las religiones en la creación de estereotipos negativos, de cogniciones prejuiciosas, de prejuicios… ¡Hay que estar ciego, estar en serías dificultades culturales o ser de plano un gran estúpido para no darse cuenta de esto! Una superficial mirada a las guerras de Nuestra Era, a ese horror y vergüenza de la Humanidad que se llamó y se sigue llamando Inquisición, a esa aberración humana resultado del más enfermizo fanatismo, creada por los papas, por la ¿Santa Sede?, por el Vaticano, llamada Cruzadas, que duraron nada más y nada menos que tres siglos, es decir entre el siglo XI y el siglo XIII, a las guerras mundiales, a los conflictos bélicos de pleno siglo XXI, de la actualidad, basta para darse cuenta de hasta dónde han llegado las religiones, pero sobre todo el Catolicismo, en la creación y fomento de los prejuicios… Basta leer la Biblia para conocer el terrible daño que han hecho a toda la Humanidad los prejuicios que ahí se han registrado, y en todos los sentidos… ¿Funcionan los estereotipos? ¿Da resultado estereotipar a los demás? ¿Qué ventajas tienen los estereotipos? Recordemos que la principal ventaja del estereotipo, de estereotipar, es que en fracciones de segundos tenemos un “juicio funcional” que nos permite reaccionar rápidamente, en la situación que sea, ante quien sea, ante lo que sea, dando la respuesta verbo-corporal, la respuesta protocolar, que más convenga contextualmente. Sencillamente pregunte usted a un militar, al personal de los servicios secretos o de inteligencia o de contrainteligencia o de contraespionaje, a los espías o agentes encubiertos o topos –¿dónde no ha habido y dónde no hay espías? La historia del espionaje y de los espías es tan larga como la misma historia de la Humanidad. ¿Qué hace un espía sino infiltrarse, observar, manipular, chantajear, sobornar y obtener información real o irreal, por los medios que sean, incluyendo la traición a los principios humanos más elementales–, a los guardaespaldas o guaruras, a las personas que realizan proselitismo religioso, a un abogado, a un médico, a una enfermera, al personal de la cruz roja, al personal de ambulancias, al personal de prevención de enfermedades infectocontagiosas, a los grupos y personas sanos que temen infectarse o contagiarse en situaciones de epidemias y pandemias, a un maestro, a un psicólogo, a un psiquiatra, a un sociólogo, a un imagólogo, a un etólogo, a un entrenador deportivo, a un periodista o comunicador o entrevistador, a un traductor, a un intérprete, a un jefe de protocolos, a los organizadores de pasarelas o desfiles de moda, a un sastre o costurera, a un humorista, a un caricaturista, a un político, a un dirigente sindical, al personal de aduana, migración y extranjería, a la patrulla y controladores fronterizos, al ejército o milicia o federales o minutemans o vigilantes que persiguen, hostigan, “cazan” y hacen redadas a los indocumentados o ilegales o sinpapeles o espaldasmojadas o balseros en cualquiera de nuestros países, a los trabajadores de las vicerrectorías docentes de las universidades globalizadas que se encargan de la matrícula de estudiantes de múltiples países y etnias tanto al nivel de licenciaturas como al nivel de postgrado, a los investigadores jurídicos, a un criminólogo, a un victimólogo, a un recluso, a un celador o carcelero, a un ladrón o bandido, a un violador –incluyendo aquí a los curas violadores, por supuesto–, a un agresor, a un manipulador, a un “viene viene”, a un “franelero”, a un limpiador de coches o carros en los semáforos, a un especialista de recursos humanos que contrata a trabajadores, a los reclutadores del ejército, a los vendedores incluyendo a los vendedores de drogas, a los aseguradores, al personal de aeropuertos, a los pilotos, a los sobrecargos o aeromozos, en estos tiempos de terrorismo aéreo, a un taxista, a los sexoservidores, a los gastrónomos y al personal de servicio de hoteles, restaurantes y bares, a los porteros de las discos o antros, a los responsables de logística, a los directores, productores, guionistas, escenógrafos, vestuaristas y fotógrafos cinematográficos, etc., si el uso de estereotipos les ayuda o no en su trabajo… Hasta a la madre que quiere poner a su hijo en una escuela, hasta al padre que valora la comunicación verbo-corporal del hijo o la hija, al joven o la joven que busca pareja, al trabajador que busca trabajo, a la secretaria que busca ser empleada, etc., pregúnteles al respecto de los estereotipos… ¿No ha reflexionado usted acerca de cómo se desarrolla la percepción estereotipal en los niños? ¿No ha reflexionado usted en torno a la estrecha relación entre estereotipos y síndrome dismorfóbico en situaciones de globalización (Ruano, 2008b)? ¿Ha pensado en la función de los estereotipos en el tratamiento de las ideologías y las afiliaciones partidistas, los conflictos raciales y etnolingüísticos, los conflictos de sexo y género, las funciones hegemónicas de unos grupos sobre otros en especial a través de liderazgos negativos y retrógrados? ¿Ha tomado en cuenta la trascendental influencia de los medios masivos de comunicación: radio, televisión, cine, Internet, prensa, revistas, historietas, comics, libros infantiles, propaganda, comerciales o cuñas o spots, espectaculares, etc., en la creación y consolidación de los estereotipos y hasta dónde puede llegar esto, el terrible daño que esto puede hacerle a las sociedades, en especial a la sociedades atrasadas, tercermundistas, satélites, confundidas, analfabetas, fanáticas, tabuizadas, enfermas, dismorfóbicas y censuristas? ¿Ha considerado detenidamente la correlación entre estereotipos ideológicos y las campañas de persuasión socioconfesionales o religiosas (Ruano, 1990) y las campañas de persuasión políticas, en especial en los grupos humanos subdesarrollados, atrasados, fanáticos, involucionados, temerosos, míticos, mitoideos, mitóticos, y con elevados niveles de delincuencia, corrupción y criminalidad (Ruano y Rendón, 2006)? ¿Y si usted se ve solo o sola en el metro, en una calle, en una guagua o camión, en un barco, en un pueblo desolado en la noche, etc., o si está en una fiesta o disco o cabaret o reventón o “reven” o pachanga o carnaval o guateque…, no hace uso de los estereotipos para acercarse o alejarse de los que le rodean? ¡Claro que sí…! ¡Y más le vale…!, porque los estereotipos, al funcionar como mecanismos cognitivo-emocionales de simplificación de la realidad y de decodificación de los mensajes y señales, al funcionar como condensadores de señales imagológicas, también funcionan como sistemas de defensa y protección de los individuos, de los grupos humanos (Lippman, 2003). ¿Acaso no valoramos lo general, primero y rápidamente, y lo particular después, con tiempo, lentamente? Pues ahí está: “De lo general a lo particular”.
 
ESTILO: http://knol.google.com/k/estilo-o-estilos# Los estilos son “los medios por los que se negocian y se expresan la identidad cultural y la posición social” (Sullivan, Hartley y otros, 1995) en absolutamente todos los contextos en donde aparecen las conductas y las comunicaciones humanas, sean consideradas éstas –es decir las conductas y las comunicaciones– como positivas o negativas, como aceptadas o como rechazadas, como evidentes o como encubiertas, etc.: arquitectura; todas las ingenierías; pintura, escultura, música, bailes, cine, televisión, teatro, circos, carpas, Internet, comunicación humano-holograma o comunicación holográfica, etc.; medicina y tratamientos médicos, incluyendo aquí la cirugía estética y reconstructiva y los tratamientos corporales estéticos; los deportes, el culturismo o fisicoculturismo o musculación; las batallas, guerras o conflictos bélicos; religiones y liturgias; políticas y formas de gobernar, incluyendo aquí las formas de crear las leyes, de interpretar las leyes y las formas de hacer fraudes; formas de hacer negocios, actividades mercantiles y administración de empresas; la actividad delincuencial y la corrupción en general y sus formas y sus reflejos concretos al nivel criminal y al nivel victimal, el crimen organizado y las formas para diseñar y realizar sabotajes y atentados; protocolos y etiquetas, imagen física o decoración del cuerpo humano; el turismo, los tipos de turismo y las actividades recreativas, de esparcimiento y el empleo del tiempo libre; las formas de las relaciones entre potenciales parejas y sus actos afectivo-amoroso-sexuales; gastronomía o culinaria; manifestaciones culturales grupales como los carnavales, las verbenas, las corridas de toros, los palenques y guateques, las manifestaciones de protesta, etc.; variedad y usos de los lenguajes verbales, variedad y uso de los lenguajes no verbales o comunicación no verbal, etc. Los estilos se relacionan con las maneras de hacer y usar ciertas cosas, son parte integrante de las reglas, de los códigos y de las convenciones que organizan formas de interacción social, de comunicación y de identidad, que a su vez las cuestionan y expresan. Los estilos “en última instancia, aunque no hagan otra cosa, expresan la normalidad como oposición a la desviación” (Hebdige, 1979). Al nivel mundial y a través de la historia, toda la actividad pública, toda la actividad laboral o especializada y toda la actividad íntima han tenido y tienen sus estilos y sus matices estilísticos, sus subestilos. Las manifestaciones estilísticas de los seres humanos son muy variadas, y están relacionadas con el “buen gusto” y el “mal gusto”, que, como sabemos por nuestra experiencia de cada día, son conceptos relativos, debido a que cada cultura, cada grupo social y hasta cada individuo en particular, en la actualidad y a través de la historia, han tenido y tienen su propia definición del “buen gusto” y del “mal gusto”, en especial en situaciones de múltiples culturas en contacto, en situaciones de globalización, cualquiera que sea ésta. No podemos negar que en este sentido, concretamente en el mundo occidental (?), con frecuencia “las sorpresas” superan toda expectativa. Por otro lado, recordemos que hay que distinguir entre “preferencias e influencias culturas”, “mal gusto” y “dejadez” (Dimitrius y Mazzarella, 1999: 342-343). Los conflictos entre los estilos, condicionados por el conocimiento, el manejo y la interpretación de eso que llamamos “buen gusto” son evidentes en la arquitectura, la urbanización y la decoración, cuestión que he comentado detalladamente en mis conferencias: “Imagología del arte popular sacro en México. Un análisis de cinco grandes y extendidas religiones en este país: 1. La religión indígena, 2. El Catolicismo, 3. El Protestantismo, 4. La Santería, 5. Culto a la Santa Muerte. Los resultados sincréticos de las religiones en contacto en México”; “Conocer adecuadamente las sociedades y los grupos sociales para poder valorar sus culturas, sus ideologías y sus comportamientos lingüísticos y corporales”; “La comunicación religiosa. El significado del discurso verbal y del discurso no verbal en las religiones: palabras, significados, variantes dialectales, acentos, uso de la voz, regionalismos, pausas, signos de puntuación, signos ortográficos, espacios discursivos, arquitectura, imágenes o iconos, vestuarios y joyería, atrezos o utilería, sincretismo y asociaciones de ideas, lenguajes masculinos, lenguajes femeninos, lenguajes de líderes religiosos, lenguajes de creyentes”; “El dolce stil novo. Panorama histórico-literario de este movimiento poético que floreció en la Toscana, en Florencia, a fines del s. XIII”; “¿Bonito o feo?, ¿bonita o fea?; ¿atractivo o repulsivo?, ¿atractiva o repulsiva?; ¿sexy o no sexy? ¡Qué problemas…!”; “Reflexiones experenciales en torno a los alcances del tratamiento de la imagen en México a través de la Imagología y de la Imagen Pública”… Veamos un ejemplo clásico de traumatismo estilístico: La familia Esparza vivía en el Pedregal de San Ángel, un antiguo lecho volcánico, residuo de las excitaciones del Xitle, sobre cuyas oscuras y gruesas fundaciones el arquitecto Luis Barragán intentó crear un barrio residencial moderno a partir de estrictas reglas. La primera, que la piedra volcánica sirviese para construir las casas. Segundo, que éstas asumieran el ropaje monacal del estilo Barragán. Líneas rectas, sin adornos, muros limpios, sin más variante que los colores asociados, al evocar folklore, a México: azul, añil, rojo, guinda y amarillo solar. Techos planos. Ningún tinaco [es decir “tanque de agua”] a la vista como el resto de una ciudad caótica donde conviven tantos estilos que al cabo no hay estilo, como no sea la triunfante repetición de casas chaparras [es decir “pequeñas”], comercios de un piso, tlapalerías [es decir “ferretería”], reparación de autos, venta de neumáticos [es decir “gomas”, “llantas”], garajes, estacionamientos [es decir “parqueos”], misceláneas [es decir “ventorrillo” o “timbiriche” o “chiringuito”], dulcerías [es decir “tienda de caramelos”], cantinas y expendio de todas las necesidades cotidianas de esta extraña sociedad nuestra, siempre dominada desde arriba por muy pocos y siempre capaz de organizarse y vivir con independencia desde abajo, con muchos. He dicho lo anterior porque el orden de la pureza deseada por el arquitecto no duró lo que una bola de nieve en el infierno. Barragán había cerrado el Pedregal con casetas y rejas de admisión simbólicas, como para dictar un anatema citadino: Vade retro, Partagás, que aquí no entrarás. El desorden de la impureza en el nombre de la falsa libertad de los casahabientes y sus acomodaticios arquitectos –todos ellos sujetos de otra tiranía, la del mal gusto y la asimilación de lo peor a nombre de la autonomía del robot– acabó con el intento fugaz de darle por lo menos a un barrio residencial de la metrópoli [el Distrito Federal, en México] la unidad y belleza de un barrio de París, Londres o Roma. De tal suerte que en medio de la desnuda belleza el cuerpo del origen brotaron como chancros malignos las falsas residencias coloniales, bretonas, provenzales, escocesas y tudoras, amén del impensable rancho californiano y la inexistente “jacienda” tropical. Sin embargo, la familia Esparza no había traído al Pedregal la arquitectura de barrios anteriores. Se había conformado con la severidad del original diseño conventual. Al menos por fuera, Barragán triunfaba. Porque una vez que Jericó y yo entramos al hogar de nuestro nuevo amigo Errol Esparza, lo que encontramos fue un desorden barroco dentro de un caos neobarroco dentro de un amontonamiento postbarroco. Es decir: con un horror no bastaba en casa de Esparza. La desnudez de las paredes era una convocatoria impostergable a llenarlas con pinturas de calendario, con preponderancia de naturalezas muertas, cuadro tras cuadro, no sólo vecinos sino incestuosos, como si dejar un centímetro de muro vacío fuera prueba de tacañería inhóspita o rechazo grosero de una invitación. Los muebles, asimismo, se disputaban el premio de la falta de lugar. Los pesados sillones de mueblerías baratas pero diseñados para llenar grandes vacíos: seis garras de grifón, tres cojines de terciopelo con relieve para espalda, mesas con patas de dragón y espacios cubiertos por ceniceros sustraídos a hoteles y restaurantes varios, tapetes de intensión persa y de apariencia petatera, contrastaban con los salones de disposición versallesca, sillas Luis XV con respaldo de brocado y patas de venado, vitrinas con intocables souvenirs de visitas esparzianas a Versalles y gobelinos de reciente factura. Todo indicaba que el primer salón, con su gigantesca pantalla de TV, era donde los Esparza vivían y el salón “francés” donde, de tarde en tarde, recibían. –Acomódense –dijo sin dejo de ironía el buen Errol–. Ahora le aviso a mi mamá. Miramos el peludo tapete color púrpura cuya obvia intención era crecer como un césped interno y crepuscular cuando Errol reapareció conduciendo a una mujer sencilla, que anunciaba su sencillez desde el peinado pasado de moda –“permanente” creo que lo llamaban– hasta los zapatos de tacón bajo y hebilla negra, y pasando –ahora en ascenso– por las medias de popotillo, el vestido floreado de una pieza y el delantal corto, en el cual la señora fregaba sin vigor sus manos coloradas, como si las secara de un diluvio doméstico, hasta un rostro pálido y pintado a medias. Su cara era la tela en blanco de un artista indeciso entre terminarlas o dejarla, con alivio mal resignado, inconclusa. La señora nos miró con una mezcla de candidez y sospecha, sin dejar de secarse las manos como un Poncio Pilatos doméstico, y dijo con una voz apagada, Estrella Rosales de Esparza, para servir a ustedes… –Cuéntales, madre –dijo brutalmente Errol. –¿Qué cosa? –inquirió doña Estrellita sin fingir sorpresa. –¿Ricos? –dijo la señora con auténtica extrañeza. –Sí, madre –continuó el pelón–. A mis amigos les ha extrañado tanto lujo. ¿De dónde salió toda esa… chatarra? –Ay, hijo –la señora bajó la cabeza–. Tu padre ha sido siempre muy industrioso. –¿Qué te parece la fortuna de papá? –Me parece muy bien. –No, el origen… –Ay, hijo, cómo serás… –¿Cómo soy? –Desagradecido. Todo se lo debemos al esfuerzo de tu padre. –¿Esfuerzo? ¿Así se llama ahora el crimen? La madre lo miró con desafío. –¿Cuál crimen? ¿De qué hablas? –Ser ladrón. En vez de enojarse, doña Estrellita guardó una admirable compostura. Nos miró con paciencia a Jericó y a mí. –No les he dado la bienvenida. Mi hijo es un niño muy precipitado. Le dimos las gracias. Sonrió, miró al hijo. –Me insulta porque no soy Marlena Ditrich. ¡Qué culpa tengo! Él tampoco es Errol Flynn. Nos dio la espalda inclinando la cabeza y regresó al lugar misterioso de donde había salido …. Desde hace mucho tiempo ya los especialistas en el tratamiento de los estilos han intentado crear una tipología estilística. Estas tipologías se han creado en base a la razón, a la práctica, a los sentimientos, a la imaginación de las personas (Dámaso Alonso, 1950), y también los estilos y las nuevas tendencias estilísticas se han creado y se siguen creando a partir de las inmensas diferencias, abismales diferencias, que aparecen debido a la contraposición riqueza/pobreza, cada vez más marcada en el mundo moderno, a los ascensos o pasos de la pobreza económica a la riqueza económica –pero también puede darse el caso, como sucede en situaciones de guerras, persecuciones y diásporas, del paso de la riqueza económica a la pobreza económica–, por muy variadas “vías” y “métodos”, y de la pobreza cultural a la riqueza cultural, y también por la confusión estilística, el caos estilístico, la anarquía, la anomia –considerando principalmente aquí los sentidos psicológicos, sociológicos y paisológicos de este término–, etc. Otras veces, algunos investigadores han logrado clasificaciones estilísticas mucho más detalladas, como es la presentada por Henri Morier, que distingue ocho tipos fundamentales de estilo, correspondiente cada uno a cierta forma de carácter y temperamento: 1. Débil, 2. Delicado, 3. Equilibrado, 4. Positivo, 5. Fuerte, 6. Híbrido, 7. Sutil, 8. Defectuoso. La subdivisión de cada uno de estos ocho estilos arroja finalmente un total de setenta subtipos estilísticos (Morier, 1959). En lo tocante a los idiomas, hay que señalar que las posturas que pueden adoptar los usuarios de las lenguas van desde lo más coloquial –popular, espontáneo, chistoso, vulgar, chabacano, naco– hasta lo más formal –lo cuidado, lo “fino”– y lo administrativo, lo jurídico, lo técnico o científico. El estilo depende del lugar –país, zona, región, institución– donde se produce el discurso; depende del nivel cultural del emisor –bajo, medio, alto– y del receptor de la información –bajo, medio, alto–. El estilo depende de la esfera en que se desarrolle el hablante; por ello encontramos estilos científicos y técnicos y, más concretamente, el estilo empleado en los medios de comunicación, en el periodismo, cuestión que veremos en otra conferencia. El empleo de uno u otro estilo indica la presencia de diferencias léxicas, semánticas, entonacionales –tono–, sintácticas y morfológicas. Acerca de la variedad de estilos empleados en la lengua se pueden consultar muchos materiales (Ullmann, 1968). En relación con la imagen, la presencia, el comportamiento, de los seres humanos y las empresas, las instituciones, el estilo “Es el modo, la manera o la forma como una persona o una institución da a conocer su calidad particular o se señala individualmente. El estilo se conforma por el conjunto de elementos internos y externos que moldearán en el individuo su forma personal de comunicarse verbal y no verbalmente con los demás” (Gordoa, 2002). El estilo personal está relacionado con: 1. La personalidad, 2. Los gustos, 3. Las preferencias, 4. Las actividades profesionales, 5. Las actividades domésticas, 6. Las actividades sociales, 7. Los tipos físicos (Ibid.). Se ha planteado que existen tres estilos (Dimitrius y Mazzarella, 1999:337-342): 1. Estilo regional, 2. Estilo conservador o extravagante, 3. Estilo práctico o sofisticado. O siete estilos de hombres, mujeres o instituciones: 1. Estilo casual, 2. Estilo tradicional, 3. Estilo elegante, 4. Estilo romántico, 5. Estilo creativo, 6. Estilo seductor, 7. Estilo dramático (Ibid.). Los estilos personales se han analizado a partir de las áreas de trabajo. Así, por ejemplo, Judi James (2002), considera que es importante tomar en cuenta cuatro estilos de comportamiento, y refiere lo siguiente: Como regla general, recordemos que las personas simpatizan con las personas que se parecen a ellas. En los negocios esto es aún más cierto que en otros aspectos de la vida social, porque se dispone de muy poco tiempo para crear un vínculo. Por esa razón, siempre es útil tener una idea de los cuatro estilos de comportamiento. Cada uno de ellos se caracteriza por un lenguaje corporal que es sintomático, lo cual nos ayuda a mimetizarlo a través de nuestra propia gestualidad. Los tests psicométricos habituales difieren en cuanto a la terminología que aplican a los temperamentos. Aquí utilizo la mía: 1. Los excitables, 2. Los competidores, 3. Los planificadores, 3. Los cuidadores.
 
ESTRÉS Y DEPRESIÓN: http://knol.google.com/k/abordando-el-tema-del-miedo-el-temor-y-el-terror-en-sus-contextos-situacionales# Entendamos aquí estrés como la agresión del organismo en su totalidad y que puede amenazar su existencia, causada por agentes de todo tipo –emoción, frío, enfermedad, intervención quirúrgica, choque traumático, economía, conflictos grupales– y las respuestas fisiológicas, metabólicas y comportamentales ante esa agresión. También se puede definir el estrés como la situación de un individuo o de un órgano, que, por exigir de ellos un rendimiento muy superior al normal, los pone en riesgo próximo de enfermar. No todos los grupos sociales y todas las personas son afectados por los mismos estreses; depende de la fragilidad de los grupos y las personas ante determinado estrés. Sabemos, y es más que claro en toda sociedad civilizada, que la conducta corporal incluye movimientos corporales apropiados a la situación que los provoca. Es muy fácil ver los cambios emocionales que se producen en una sociedad, colectivo laboral o individuo en particular. Las emociones se observan mediante los cambios fisiológicos que se presentan en el cuerpo, en especial cuando existen trastornos o perturbaciones: La palabra estrés fue tomada de la ingeniería, en donde se refiere a la acción de las fuerzas físicas sobre las estructuras mecánicas. En medicina, el estrés es un proceso físico, químico o emocional productor de una tensión que puede dar origen a una enfermedad. Las respuestas emocionales están programadas para pelear o huir. Usualmente, una vez que se ha presentado la lucha contra un adversario o se ha huido de una situación peligrosa la amenaza termina y la condición fisiológica regresa a la normalidad. Sin embargo, cuando el estrés y la activación son continuos pueden producir daño severo a la salud […] Además, las personas expuestas constantemente a situaciones de estrés tienen más posibilidades de sufrir úlceras gástricas […] Tanto los médicos como el público en general han reconocido que el estrés puede producir enfermedades. La ansiedad y el estrés pueden producir problemas respiratorios y de la piel, provocar ataques de asma alérgicos y desempeñar un papel importante en ciertas afectaciones cardiacas. De todos los sistemas corporales, el tracto gastrointestinal es uno de los más vulnerables al estrés emocional. Las preocupaciones, los miedos, los conflictos y la ansiedad de la vida cotidiana pueden producir trastornos gastrointestinales que van desde un estómago nervioso hasta las úlceras gástricas que con frecuencia padecen los ejecutivos. El estrés emocional produce úlceras debido a que incrementa la circulación de ácidos en el estómago. Cuando el estrés se mantiene durante periodos largos, se producen cambios notables en la mucosa gástrica, unidos a un considerable aumento de acidez estomacal [El estrés genera ciertas hormonas que afectan al cerebro y que finalmente hace que el sistema inmunológico se afecte, se pierda la concentración y también la memoria] Los efectos de estímulos estresantes, y situaciones que provocan miedo o ansiedad, dependen de las percepciones y la reacción emocional de cada individuo. Sabemos que muchas personas utilizan talismanes u otros objetos mágicos para evitar el peligro, ya que la ilusión de control les brinda seguridad. Hay que notar que existen diferencias individuales en la susceptibilidad al nivel del estrés (Ostrosky-Solís, 2000:169-171). Dicen Møller y Hegedahl (1983:97-98) que existen efectos positivos del estrés y efectos negativos del estrés: El estrés es valioso [efectos positivos] bajo ciertas circunstancias, por ejemplo en deportes, discursos y exámenes. La respuesta de estrés templa y da fortaleza a las personas, incrementa su atención, mejora su visión, fortalece los músculos y reduce los tiempos de reacción. La respuesta de estrés incrementa nuestra habilidad para pelear o huir, y moviliza todos nuestros recursos para lograr lo que nos hayamos propuesto. tro efecto positivo es el gusto que el estrés le imprime a la vida al estimular los sentidos y las pasiones. Muchas personas necesitan retos en sus vidas y serían infelices sin ellos. l estrés sólo tendrá efectos positivos si no se permite su acumulación, o sea si puede deshacerse de él constantemente […] Los efectos negativos del estrés demuestran que una persona está permitiendo que el estrés permanezca en su cuerpo. Esto generalmente ocurre cuando no se ha tenido la oportunidad de tomar los pasos necesarios para liberar una respuesta de estrés demasiado intensa y prolongada. Según estos autores, los estresores pueden ser físicos: 1. Calor, 2. Frío, 3. Ruido, 4. Malas condiciones de trabajo y equipo, 5. Contaminación, 6. Fuego, 7. Tráfico, 8. Violencia, 9. Enfermedad propia. Los estresores también pueden ser sociales, divididos a su vez en cuatro grandes causas: 1. Sociales, económicas y políticas: A. Desempleo, B. Inflación, C. Costos de vivienda, D. Impuestos, E. Delincuencia, F. Cambios tecnológicos. 2. Familiares: A. Repartir el trabajo, B. Celos, C. Roles sexuales, D. Valores diferentes, E. Muerte o enfermedad en la familia, F. Diferentes estilos de vida, G. Problemas económicos. 3. Trabajo y carrera: A. Fechas límites, B. Comunicaciones confusas, C. Interrupciones, D. Competencias, E. Luchas por el poder, F. Educación y/o capacitación. 4. Interpersonales y de entorno: A. Diferentes valores, B. Obligaciones, C. Tiempos de espera, D. Servicio deficiente, E. Fumadores/No fumadores, F. Hábitos de manejo, G. Expectativas sociales. En investigaciones recientes se encontró que del 100 por ciento de las personas que se encontraban bajo situaciones de estrés intenso, el 80 por ciento mostraban enfermedades o problemas de comportamiento. Pero ¿qué sucedía con el otro 20 por ciento? Al hacer un análisis más detallado de estas personas que no se enfermaban ni mostraban problemas fuertes a pesar de estar bajo estrés, se encontraron ciertos rasgos comunes. Todos ellos mostraban una actitud de reto, control y compromiso. Es necesario, y creemos que ya hay que decir a estas alturas del s. XXI que “humano”, que las empresas y los funcionarios comprometidos con los “trabajadores de carne y hueso” y no con los “trabajadores-máquinas”, que los departamentos de recursos humanos –y no recursos “inhumanos”, como ya hemos oído que a veces se les llama a estas áreas tan importantes en la vida de la empresa–, tomen parte verdaderamente activa y resolutiva en este asunto y creen ambientes más sanos dentro de la empresa. Es necesario que las áreas de recursos humanos creen un ambiente tal dentro de las empresas e instituciones que tienda a la estabilidad social y laboral. Las empresas e instituciones, cualquiera que sean éstas, no deben añadir a todos los estreses de la vida normal, a esos estreses que todos los humanos y todas las culturas tienen que enfrentar de manera natural –a veces traducidos como “desgaste implicado al confrontar los problemas de la vida” y “desgaste implicado en el acto de simplemente vivir”–, en especial en áreas cosmopolitas, los “estreses particulares”, que en muchos casos no son generados por los comprensibles momentos de emergencias que aparecen en estas situaciones no equilibradas de “globalización”, sino por individuos o grupos de individuos portadores de conductas evidentemente desajustadas para un mundo moderno, evolucionado y que pretende llamarse “tolerante”, que se aprovechan de toda una serie de condiciones socioculturales, socioeconómicas y sociopolíticas de los “subordinados aparentes” para desarrollar e imponer sus conductas sicópatas o sociópatas según sea el caso, que pueden resultar en afectaciones extremas al ser humano, al trabajador, como es el caso del Síndrome de Acoso Institucional, acerca de lo cual nos habla José Luis González de Rivera y Revuelta, Catedrático de Psiquiatría y director del Instituto de Psicoterapia e Investigación Psicosomática de Madrid. El acoso grupal o mobbing –también llamado bullying en Inglaterra– es un síndrome de características muy definidas. Los candidatos o individuos de riesgo presentan cuadros clínicos que, de no ser abordados a tiempo, pueden derivar en complicaciones severas. El concepto de acoso grupal o mobbing fue introducido en las ciencias sociales por el etólogo Konrad Lorenz, como extrapolación de sus observaciones en diversas especies de animales en libertad. En su significado original más simple, se llama mobbing al ataque de una coalición de miembros débiles de una misma especie contra un individuo más fuerte. Actualmente, se aplica a situaciones grupales en las que un sujeto es sometido a persecución, agravio o presión psicológica por uno o varios miembros del grupo al que pertenece, con la complicidad o aquiescencia del resto. En realidad, el fenómeno es conocido desde antiguo como síndrome del chivo expiatorio y síndrome del rechazo de cuerpo extraño. El acoso institucional es una de las experiencias más devastadoras que puede sufrir un ser humano en situaciones sociales ordinarias. Se define como “ser objeto de agresión por los miembros del propio grupo social”, y se distingue de dos situaciones próximas: el rechazo social, en el que el individuo puede ser excluido por sus iguales de contactos e interacciones, pero no perseguido, y la desatención social, en la que el individuo es, simplemente, ignorado. Su ocurrencia se ha descrito en instituciones altamente reglamentadas y homogéneas, como en escuelas, fuerzas armadas y cárceles, así como en instituciones conservadoras, en las que hay poca tolerancia a la diversidad y fuertes vínculos e identidades compartidas entre sus miembros. La presentación de acoso psicológico es más probable en organizaciones relativamente cerradas, cuya cultura interna considera el poder y el control como valores prioritarios sobre la productividad y la eficacia. Por eso, dentro del ámbito laboral, parece darse con más frecuencia en universidades, hospitales y ONG, aunque ninguna entidad, pública o privada, parece estar a salvo del problema. En cuanto a los individuos con riesgo, varios estudios independientes, como los de Leyman, Schuster y Adams, coinciden en describir en ellos características comunes, que pueden resumirse en las dos siguientes: 1. Son diferentes, en aspecto, conducta, valores y actitudes, con respecto al grupo general, 2. Su mera presencia provoca un cuestionamiento implícito sobre los símbolos, características y valores que dan homogeneidad al grupo. Grupos presionados. Los sujetos con riesgo de padecer mobbing se clasifican en tres grandes grupos: 1. Los envidiables: personas brillantes y atractivas, pero consideradas como peligrosas o competitivas por los líderes implícitos del grupo, que se sienten cuestionados por su mera presencia, 2. Los vulnerables, individuos con alguna peculiaridad o defecto, o, simplemente, depresivos necesitados de afecto y aprobación, que dan la impresión de ser inofensivos e indefensos, 3. Los amenazantes, activos, eficaces y trabajadores, que ponen en evidencia lo establecido y pretenden imponer reformas o implantar una nueva cultura. El cuadro clínico reviste dos formas principales: 1. La depresiva, 2. La de estrés-ansiedad. En su vertiente patoplástica depresiva, la clínica es muy parecida a la del síndrome de desgaste profesional o burn-out, aunque con mayores dudas sobre la autoidentidad, y con tendencia a la idealización de las mismas estructuras o personas responsables de la persecución. Recordemos que el síndrome de estrés profesional o burn-out se caracteriza por la sensación de estar desbordado, con agotamiento de la capacidad adaptativa. Los síntomas principales del burn-out se agrupan en tres categorías: 1. Cansancio emocional, que se traduce por agotamiento físico y psíquico, abatimiento, sentimientos de impotencia y desesperanza, desarrollo de un autoconcepto negativo y actitudes negativas hacia el trabajo y la vida en general, 2. Evitación y aislamiento, traducido en su conducta a través del ausentismo laboral, ausencia a reuniones, resistencia a enfrentarse con personas o atender al público, o en su actitud emocional, que se vuelve fría, distante y despectiva, 3. Sentimiento complejo de inadecuación personal y profesional, con deterioro progresivo de su capacidad laboral y pérdida de todo sentimiento de gratificación personal en el trabajo. Este tercer elemento suele presentarse de manera directa, aunque puede manifestarse también de forma paradójica, encubriéndose con una actitud aparente de entusiasmo e hiperdedicación. Como habíamos dicho anteriormente, es necesario que los departamentos de recursos humanos de las empresas e instituciones, cualquiera que sean, vigilen muy de cerca las relaciones que se establecen en las empresas en condiciones de globalización y en situaciones en donde la diversidad racial, religiosa, cultural, política, económica y sexual es notoria. En estos casos, para que se de produzca este tipo de acoso laboral, en primer término, tiene que darse la presencia de “una persona” que asuma el papel de perseguidor principal –a veces llamada “satélite” y “espía de umbrales” (James, 2002:75 y 97)–, investida, por supuesto, de la suficiente autoridad o carisma, por lo menos aparentemente, como para movilizar las dinámicas grupales de acoso. Su personalidad presenta una peculiar combinación de rasgos narcisistas y paranoides, que le permiten autoconvencerse de la razón y justicia de su actividad destructiva. Algunos especialistas en conductas sociolaborales consideran que se trata de una forma asexual de perversión. Otros, la clasifican como una modalidad de sociopatía agresiva. Otros piensan que esto no es más que una “mediocridad inoperante activa”, un trastorno de la personalidad caracterizado por la exacerbación de tendencias repetitivas e imitativas, apropiación de los signos externos de la creatividad y el mérito, ansia de notoriedad que puede llegar hasta la impostura, y, sobre todo, intensa envidia hacia la excelencia ajena, que procura destruir por todos los medios a su alcance. En algunos casos esto es todavía peor: este “individuo especial” para lograr su objetivo es capaz de convertirse en el típico amigo-mercenario concomitante, que prácticamente ruega, pide a través de un especial discurso verbal y corporal, que confíes en él para luego pasar “información distorsionada” acerca de su víctima o sus víctimas a “su patrón”. Las maniobras principales que el mediocre inoperante activo utiliza para el acoso psicológico de su víctima o sus víctimas son las siguientes: 1. Someterle a acusaciones o insinuaciones malévolas, sin permitirle defenderse o expresarse, 2. Aislarle de sus compañeros, privarle de información; interrumpir o bloquear sus líneas de comunicación, 3. Desconsiderar e invalidar su trabajo, distorsionar o tergiversar sus actividades y comentarios, atribuirle motivaciones espurias o vergonzantes, 4. Desacreditar su rendimiento, dificultar el ejercicio de sus funciones, ocultar sus logros y éxitos, exagerar y difundir, fuera de contexto, todos sus fallos, tanto reales como aparentes, 5. Comprometer su salud, física y psíquica, mediante una constante presión estresante que favorece las alteraciones depresivas, psicosomáticas, y actos de huida que pueden llegar hasta la renuncia brusca al puesto laboral o al suicidio. Un segundo aspecto se relaciona con la colaboración y permisividad del resto del personal de la organización. La persecución psicológica se desarrolla en medio de un sorprendente silencio e inhibición de los observadores, que, aunque conscientes del abuso e injusticia de la situación, se abstienen de intervenir, sea por complicidad implícita con el plan de eliminación del acosado, sea para evitar convertirse ellos mismos en objeto de represalia –muy común en América Latina–. No es del todo infrecuente que individuos ambiciosos de escasa valía profesional aprovechen conscientemente la situación, que les favorece al entorpecer o eliminar a un competidor más cualificado. Los trabajadores que por una u otra cuestión reciben una tal carga de estrés –adicional a la ya cada vez más grande y variada carga de estreses comunes “normales”– pero altamente dañina, mucho más que la carga de estreses que es habitual para todos, deben reflexionar con mucho cuidado en torno a si es en extremo necesario que permanezcan en el área, empresa o institución que la genera, porque, a muy corto plazo, el daño, que es irreversible en la mayoría de los casos, le afecta no sólo a él sino a su más cercano núcleo familiar y social en general, a su salud, dentro y también fuera de esa institución. No podemos olvidar que: El ser humano no sólo reacciona ante los estímulos y eventos presentes sino que también los simboliza; por tanto, no necesita que el estímulo [en este caso ese tipo de estrés] generador del miedo esté presente. Una idea o el recuerdo del estímulo pueden ser tan eficaces como el estímulo visible y concreto [y causarán los mismos efectos o reacciones psicosomáticas que éste, tales como:] 1. Reacciones cutáneas: alergias, urticaria, etc., 2. Reacciones de los músculos esqueléticos: dolor de espalda, calambres musculares y reumatismo, 3. Reacciones respiratorias: asma, rinitis espástica y bronquitis a repetición, 4. Reacciones cardiovasculares: presión arterial elevada, dolor de cabeza de tipo migraña, taquicardias, 5. Reacciones sanguíneas y linfáticas, 6. Reacciones gastrointestinales: úlcera duodenal, colitis, constipación, pérdida de apetito, 7. Reacciones genitourinarias: trastornos menstruales, micciones dolorosas, constricción dolorosa de la vagina, frigidez, 8. Reacciones endocrinas: aumento de la glándula tiroides, obesidad, trastornos de factores emocionales, 9. Reacciones del sistema nervioso: ansiedad, angustia, fatiga, torpeza, 10. Reacciones de los órganos de los sentidos. Conjuntivitis crónica (Ostrosky-Solís, 2000:172-174; Møller y Hegedahl, 1983:102) […] 


 

 
 
 


Filólogo        e    imagólogo                  Fernando Antonio Ruano Faxas 

Philologist and Image Consultant     Fernando Antonio Ruano Faxas
Филолог     и   консультант           Фернандо Антонио Руано Факсас
  

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  1. MEXICANISMO O MEJICANISMO O MEXICANISMOS O MEJICANISMOS
  2. ¿Qué significa “cantinflear” y “cantinfleo”, quiénes cantinflean y cómo se cantinflea?
  3. ¿A QUÉ SE LE LLAMA “PRIMERA DAMA” Y “PRIMER CABALLERO” Y QUÉ PAPELES DESEMPEÑAN?
  4. México y las elecciones presidenciales del 2012. ¿Y el show del secuestro de Diego Fernández de Cevallos qué?
  5. EL PERIODISMO Y LOS PERIODISTAS EN MÉXICO PERSEGUIDOS, AMENAZADOS, SECUESTRADOS Y ASESINADOS: ENTRE EL NARCOTERRORISMO, EL GOBIERNO Y LA IGLESIA CATÓLICA MEXICANA
  6. PERCEPCIÓN, INSTINTOS Y ESTEREOTIPOS
  7. José Gutiérrez Vivó, “La voz que todo México escucha”, “La voz en español”, comenzó a trasmitir, otra vez, desde Estados Unidos
  8. CUBANISMO O CUBANISMOS
  9. REFLEXIONES IMAGOLÓGICAS EN TORNO A LOS PROTOCOLOS DE LA MUERTE
  10. Migrantes o espaldasmojadas o wet back o indocumentados o sinpapeles o balseros o ilegales… Hablemos un poco acerca de otra de las grandes vergüenzas de este continente llamado América.
  11. LA IMAGEN DE AMÉRICA A TRAVÉS DE SUS POLÍTICOS Y DE SUS POLÍTICAS. PARTE I.
  12. Abordando el tema del miedo, el temor y el terror en sus contextos situacionales
  13. LA EXPERIENCIA DEL TERREMOTO DE CHILE DE 2010
  14. La XVII Cumbre Iberoamericana en Chile: 8, 9 y 10 de noviembre de 2007. El caso Chávez, Ortega, Rodríguez Zapatero y Juan Carlos o A propósito de las nuevas elecciones 2008 en España o La trascendencia del “¿Por qué no te callas?” PARTE I
  15. México bajo el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa y el PAN: entre la sangre, el miedo, el dolor, la incertidumbre, la desesperación, las traiciones, las mentiras y las migraciones de todo tipo
  16. ¿Podrán entenderse alguna vez Estados Unidos de América y América Latina? ¿Podrán entenderse alguna vez “de manera clara” México y Estados Unidos de América? ¿Usted qué cree?
  17. HABLEMOS UN POCO ACERCA DE NUESTRAS SOCIEDADES…, Y DE SEXO Y SEXUALIDAD TAMBIÉN
  18. “UNA BLANCA PARA CASARSE, UNA NEGRA PARA LA COCINA Y UNA MULATA PARA LA CAMA”. RECORDANDO UN POCO LA HISTORIA Y LA ACTUALIDAD DEL RACISMO EN CUBA.
  19. ¡ABAJO EL QUE SUBA! Sociología, psicología e imagología de la traición. El lenguaje verbal y el lenguaje no verbal de los traidores
  20. UN VISTAZO MUY POR ARRIBA, Y DESDE EL LADO GABACHO O GRINGO, AL GOBIERNO DEL MEXICANO VICENTE FOX QUESADA, “EL PEOR PRESIDENTE DE LA HISTORIA MODERNA DE MÉXICO”: DICIEMBRE DE 2000 A NOVIEMBRE DE 2006… ¿Y SUS REPERCUSIONES…?
  21. ¡Pobre Haití! ¡Pobre pueblo haitiano! ¡Los primeros y los últimos! ¡Ni los dioses quieren a Haití! ¿Y el manco Mackandal?
  22. IMAGEN PÚBLICA O IMAGEN SOCIAL
  23. SI CONSIDERAMOS LOS ALCANCES DE LA ONU Y LA OEA, ¿PARA QUÉ SIRVEN, EN REALIDAD, ESTAS ORGANIZACIONES?
  24. ¿CÓMO HABLAN Y QUÉ HABLAN LOS POLÍTICOS DE AMÉRICA?
  25. La educación y la instrucción en México. Historia y actualidad
  26. ORTOGRAFÍA DEL ESPAÑOL MEXICANO O, LO QUE ES LO MISMO, CUÁLES SON LOS PROBLEMAS MÁS COMUNES EN LA LENGUA ESPAÑOLA HABLADA Y ESCRITA EN MÉXICO
  27. LA LITERATURA O TEXTO PERIODÍSTICO Y SU CLASIFICACIÓN
  28. Panorama de la incidencia del periodismo y la literatura mexicanos en los cambios sociales en diversas etapas de la historia mexicana
  29. LA GUERRA PERDIDA DE MÉXICO CONTRA EL NARCOTRÁFICO. MÉXICO EN ESTADO DE COLAPSO
  30. LA IMPORTANCIA DE LA ROPA, LOS ADORNOS Y LA JOYERÍA. TEMAS DE IMAGOLOGÍA CORPORAL O IMAGEN FÍSICA
  31. A propósito de la imagen pública: ¿por qué las personas a veces no se entienden bien? Las cosas que hacen que la comunicación verbal y la comunicación no verbal sean un problema. PARTE III
  32. TOQUEMOS EL TEMA DE LA LECTURA: LECTURAS, TEXTOS, LIBROS, BIBLIOTECAS, INTERNET…
  33. ¿POR QUÉ EXISTEN TANTAS VERSIONES DE LA BIBLIA Y DE CRISTO O JESÚS?
  34. PREDICAR CON EL EJEMPLO: PARA IMPLANTAR CALIDAD, HAY QUE SABER DE CALIDAD Y SER UNA PERSONA DE CALIDAD. ¿QUÉ PASA CUANDO SE QUIERE IMPLANTAR CALIDAD A TONTAS Y A LOCAS? PARTE I
  35. ¡Cuidado!, no nos confundamos, que una cosa es ser jefe y otra, muy diferente, es ser líder
  36. LAS CREENCIAS, LAS RELIGIONES, LOS CULTOS Y LOS MITOS Y SU RELACIÓN CON LAS SOCIEDADES, LAS CULTURAS Y LOS COMPORTAMIENTOS. PARTE I
  37. PAISOLOGÍA, FILOLOGÍA E IMAGOLOGÍA ITALIANAS: PRERRENACIMIENTO Y RENACIMIENTO
  38. ¿CÓMO INTERPRETAR LA INFORMACIÓN POLÍTICO-GUBERNAMENTAL EN AMÉRICA? EL NUNCA ACABAR DE LAS MENTIRAS EN LA POLÍTICA LATINOAMERICANA
  39. MÉXICO Y LOS MEXICANOS VISTOS Y ANALIZADOS A TRAVÉS DE LA ÓPTICA DE ALGUNOS INTELECTUALES
  40. ¿POR QUÉ NOS LLAMAN LATINOS? ¿QUIÉNES SON LOS LATINOS Y CUÁL ES SU ORIGEN? ¿Y EL RACISMO QUÉ?
  41. PANORAMA DE MÉXICO EN EL SIGLO XXI. LOS PRINCIPALES PROBLEMAS DE MÉXICO. PARTE I
  42. CALIDAD, CALIDAD DE VIDA Y CORRUPCIÓN. PARTE I
  43. Abramos los ojos de una vez: es necesario poner las cosas en claro acerca de las sociedades secretas o sociedades crípticas
  44. LAS CREENCIAS, LAS RELIGIONES, LOS CULTOS Y LOS MITOS Y SU RELACIÓN CON LAS SOCIEDADES, LAS CULTURAS Y LOS COMPORTAMIENTOS. PARTE II
  45. Protected: LOS ALCANCES DE LA DEPRAVACIÓN DEL CURA MEXICANO VIOLADOR DE NIÑOS MARCIAL MACIEL DEGOLLADO
  46. NARCOTRAFICANTES Y CAPOS MEXICANOS VIVEN EN LAS ZONAS MÁS EXCLUSIVAS DEL PAÍS
  47. Un paseo por las religiones, las creencias, la magia, la brujería, la santería y todo tipo de ideas. ¿Y el sincretismo?
  48. Protected: ¿ACASO ALGUIEN PUEDE CREERLE AL CARDENAL MEXICANO NORBERTO RIVERA CARRERA?
  49. LINGÜÍSTICA EN MÉXICO
  50. ANALFABETISMO FUNCIONAL, ANALFABETISMO DE SEGUNDO GRADO O ANALFABETISMO DE GRADO SUPERIOR
  51. Educación, cultura, ciencia, técnica y fuga de cerebros en América y concretamente en México
  52. ¿A qué llamamos discurso jurídico, literatura jurídica o texto jurídico?
  53. ¿Reunión de Felipe Calderón y Barack Obama en marzo de 2011? ¿Y…? ¡Más de lo mismo!
  54. SEXO Y GÉNERO O SEXOS Y GÉNEROS
  55. ¿¡QUÉ TE CONSIDERAS INTELIGENTE!? ¿PERO DE CUÁL DE LAS INTELIGENCIAS ESTÁS HABLANDO?
  56. OPINIÓN PÚBLICA, PUBLIC OPINIÓN, ОБЩЕСТВЕННОЕ МНЕНИЕ, OPINIÃO PÚBLICA, OPINION PUBLIQUE, ÖFFENTLICHE MEINUNG, رأي عام , 舆论
  57. ¿CÓMO HABLAR CORRECTAMENTE EN PÚBLICO? LINGÜÍSTICA E IMAGOLOGÍA DEL DISCURSO HABLADO
  58. RACISMO EN MÉXICO
  59. FILMES, PELÍCULAS, DOCUMENTALES, VIDEOS ACERCA DE LOS MIGRANTES O INMIGRANTES O EMIGRANTES O ESPALDASMOJADAS O WET BACK O INDOCUMENTADOS O SINPAPELES O BALSEROS O ILEGALES
  60. ¿POR QUÉ LA GENTE NO SE ACEPTA Y SE RECHAZA CON TANTA FRECUENCIA, Y SI SE ACEPTA LO HACE HIPÓCRITAMENTE? HABLEMOS UN POCO DE LA SINCRONÍA INTERACCIONAL Y SU FUNCIÓN EN LA COMUNICACIÓN HUMANA
  61. CUIDADO CON EL SILENCIO. EL SILENCIO DICE MÁS QUE MUCHAS PALABRAS / BEWARE OF THE SILENCE. THE SILENCE SAYS MORE THAT MANY WORDS
  62. A propósito de la imagen pública: ¿por qué las personas a veces no se entienden bien? Las cosas que hacen que la comunicación verbal y la comunicación no verbal sean un problema. PARTE VI
  63. HACIA LA CALIDAD INTEGRAL SIN FRONTERAS
  64. IMAGOLOGÍA DEL ARTE COSMOGÓNICO DE LAS SEIS SOCIEDADES QUE HAN DADO ORIGEN A LAS CIVILIZACIONES MÁS ANTIGUAS DEL MUNDO: 1. MESOPOTAMIA (ACTUAL IRAQ O IRAK), 2. EGIPTO, 3. INDIA, 4. CHINA, 5. PERÚ (CARAL) Y 6. MÉXICO
  65. CALIDAD, CALIDAD DE VIDA Y CORRUPCIÓN. PARTE II
  66. LA REFORMULACIÓN Y SU RELACIÓN CON LA DIALECTOLOGÍA Y LA TRADUCTOLOGÍA
  67. ¿QUÉ ES EN REALIDAD LA COMUNICACIÓN NO VERBAL?
  68. LITERATURAS, ESCRITORES Y TRADUCTORES VISTOS POR DELANTE Y POR DETRÁS
  69. ¿QUÉ DICEN LOS GESTOS? GESTOS Y ADEMANES. LOS BRAZOS Y LAS MANOS EN ACCIÓN
  70. COMUNICACIÓN NO VERBAL (CNV) Y LENGUAJE CORPORAL HUMANO.
  71. COMENTARIOS ACERCA DE LA SEMIÓTICA COMO FUNDAMENTO PARA EL CURSO DE COMUNICACIÓN NO VERBAL. PARTE II
  72. COMENTARIOS ACERCA DE LA SEMIÓTICA COMO FUNDAMENTO PARA EL CURSO DE COMUNICACIÓN NO VERBAL
  73. RUSISMO O RUSISMOS Y SOVIETISMO O SOVIETISMOS
  74. UN PANORAMA ENSAYÍSTICO ACERCA DE LOS SECUESTROS O PLAGIOS O LEVANTONES EN MÉXICO
  75. Protected: COMPLEJO DE ADONIS O VIGOREXIA. METROSEXUALIDAD, ÜBERSEXUALIDAD Y RETROSEXUALIDAD
  76. BELLEZA Y FEALDAD
  77. EL LENGUAJE CORPORAL HUMANO Y SU RELACIÓN CON LA MÚSICA Y LA DANZA. PANORAMA DE LA MÚSICA Y LA DANZA CUBANAS Y LA MÚSICA Y LA DANZA MEXICANAS
  78. COSAS QUE NO DEBEMOS OLVIDAR LOS CONFERENCISTAS Y ASESORES. LA FUNCIÓN DE LA CLARIDAD, LA CONCISIÓN, LA COHERENCIA, LA SENCILLEZ Y LA NATURALIDAD EN LAS CONFERENCIAS Y ASESORÍAS
  79. La sociolingüística como ciencia que ayuda a entender el comportamiento verbal y corporal de los individuos
  80. Protected: LA IMPORTANCIA DE LA VOZ EN LA COMUNICACIÓN VERBO-CORPORAL
  81. CÓMO TRABAJAR CON LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DE CIENCIAS SOCIALES O LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES. PARTE IV
  82. TABÚ Y TABÚES
  83. HABLEMOS SIN RODEOS ACERCA DE LAS FRUSTRACIONES HUMANAS Y DE LOS FRUSTRADOS
  84. CALIDAD, CALIDAD DE VIDA Y CORRUPCIÓN. PARTE IV
  85. CALIDAD PERSONAL / PERSONAL QUALITY
  86. Protected: HABLEMOS UN POCO DE LA RICA MÚSICA CUBANA
  87. UN PANORAMA DE LA MÚSICA MEXICANA
  88. LOS ORÍGENES DE LA CALIDAD
  89. Recordando a los pioneros del tratamiento y la investigación de la comunicación no verbal
  90. OLFATOS Y AROMAS. UN TRATAMIENTO A PARTIR DE LA IMAGOLOGÍA Y PARA LOS FINES DE LA COMUNICACIÓN NO VERBAL
  91. ANTROPOMORFISMO, FITOMORFISMO Y ZOOMORFISMO
  92. CÓMO TRABAJAR CON LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DE CIENCIAS SOCIALES O LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES. PARTE III
  93. CÓMO TRABAJAR CON LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DE CIENCIAS SOCIALES O LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES. PARTE II
  94. CÓMO TRABAJAR CON LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DE CIENCIAS SOCIALES O LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES. PARTE I
  95. TEMAS DE IMAGOLOGÍA Y SOCIOLINGÜÍSTICA. LA ACTUACIÓN Y LA SOBREACTUACIÓN DISCURSIVAS TANTO AL NIVEL VERBAL COMO AL NIVEL NO VERBAL
  96. ¿Cuándo y quiénes destruyeron la inmensa mayoría de la historia escrita de la Humanidad? #ImagologíaClerical #ClericalImagology #КлерикальнаяИмагология
  97. LA CONTINUIDAD Y LA INTERDISCIPLINARIEDAD EN EL TRABAJO INDEPENDIENTE DE LOS ESTUDIANTES DE CIENCIAS SOCIALES
  98. SEXO, PEDERASTIA, PAIDOFILIA, PEDOFILIA, EFEBOFILIA O INFANTOFILIA, PEDERASTIA CLERICAL, CURAS O SACERDOTES VIOLADORES SEXUALES, RELIGIOSOS VIOLADORES SEXUALES, CELIBATO, CÓMPLICES SEXUALES. PARTE 1
  99. SEXO, PEDERASTIA, PAIDOFILIA, PEDOFILIA, EFEBOFILIA O INFANTOFILIA, PEDERASTIA CLERICAL, CURAS O SACERDOTES VIOLADORES SEXUALES, RELIGIOSOS VIOLADORES SEXUALES, CELIBATO, CÓMPLICES SEXUALES. PARTE 2
  100. PROTOCOLO Y ETIQUETA O PROTOCOLOS Y ETIQUETAS
  101. REFLEXIONES EN TORNO A LA CALIDAD Y LA CALIDAD DE VIDA EN EL TRABAJO
  102. LAS CREENCIAS, LAS RELIGIONES, LOS CULTOS Y LOS MITOS Y SU RELACIÓN CON LAS SOCIEDADES, LAS CULTURAS Y LOS COMPORTAMIENTOS. PARTE I
  103. REFLEXIONES ACERCA DE LA IMAGEN AMBIENTAL MUNDIAL O LA IMAGEN DE LOS “ECOSISTEMAS NUESTROS DE CADA DÍA”
  104. CONSIDERACIONES EN TORNO AL MEDIO AMBIENTE, LOS ECOSISTEMAS, LA TERRITORIALIDAD, EL LUGAR Y LOS IMPACTOS AMBIENTALES
  105. IMAGOLOGÍA LATINOAMERICANA. LOS SÍMBOLOS PATRIOS DE LOS PAÍSES LATINOAMERICANOS. MÉXICO
  106. CUIDADO CON EL SILENCIO. EL SILENCIO DICE MÁS QUE MUCHAS PALABRAS / BEWARE OF THE SILENCE. THE SILENCE SAYS MORE THAT MANY WORDS
  107. Conocer adecuadamente las sociedades y los grupos sociales para poder valorar sus culturas, sus ideologías y sus comportamientos lingüísticos y corporales
  108. ¿CÓMO HABLAR CORRECTAMENTE EN PÚBLICO? LINGÜÍSTICA E IMAGOLOGÍA DEL DISCURSO HABLADO
  109. La educación y la instrucción en México. Historia y actualidad
  110. COMIDA MEXICANA O GASTRONOMÍA MEXICANA
  111. IMAGOLOGÍA POLÍTICA / POLITICAL IMAGOLOGY / ПОЛИТИЧЕСКАЯ ИМАГОЛОГИЯ
  112. Abordando el tema del miedo, el temor y el terror en sus contextos situacionales
  113. ¿POR QUÉ NOS LLAMAN LATINOS? ¿QUIÉNES SON LOS LATINOS Y CUÁL ES SU ORIGEN? ¿Y EL RACISMO QUÉ?
  114. IMAGOLOGÍA AMERICANA: LOS SACRIFICIOS HUMANOS, LA ANTROPOFAGIA Y EL CANIBALISMO
  115. PANORAMA DE MÉXICO EN EL SIGLO XXI. LOS PRINCIPALES PROBLEMAS DE MÉXICO. PARTE I
  116. Protected: FAMILIA MEXICANA: FAMILIA, EDUCACIÓN Y CULTURA SOCIAL EN EL MÉXICO CONTEMPORÁNEO.
  117. Protected: ¿QUÉ DICEN LOS GESTOS? GESTOS Y ADEMANES. LOS BRAZOS Y LAS MANOS EN ACCIÓN
  118. ANALICEMOS UN POCO LOS LENGUAJES DE LA SEXUALIDAD HUMANA
  119. HABLEMOS UN POCO ACERCA DE NUESTRAS SOCIEDADES…, Y DE SEXO Y SEXUALIDAD TAMBIÉN
  120. SEXO Y GÉNERO O SEXOS Y GÉNEROS
  121. ¿QUÉ ES UN SEMINARIO Y CÓMO FUNCIONA EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR?
  122. LA LITERATURA O TEXTO PERIODÍSTICO Y SU CLASIFICACIÓN
  123. ¿A qué llamamos literatura científica y técnica o texto científico y técnico?
  124. ¿A qué llamamos discurso jurídico, literatura jurídica o texto jurídico?
  125. UN PANORAMA DE LA MÚSICA MEXICANA
  126. LA IMAGEN DE AMÉRICA A TRAVÉS DE SUS POLÍTICOS Y DE SUS POLÍTICAS. PARTE II.
  127. Las realias y su importancia en la traducción, en la interpretación, en los doblajes, en los subtitulajes, en la creación hablada y escrita de discursos, en la lectura y en Internet
  128. ¡Pobre Haití! ¡Pobre pueblo haitiano! ¡Los primeros y los últimos! ¡Ni los dioses quieren a Haití! ¿Y el manco Mackandal?
  129. CÓMO TRABAJAR CON LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DE CIENCIAS SOCIALES O LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES. PARTE IV
  130. TOQUEMOS EL TEMA DE LA LECTURA: LECTURAS, TEXTOS, LIBROS, BIBLIOTECAS, INTERNET…
  131. LA CONTINUIDAD Y LA INTERDISCIPLINARIEDAD EN EL TRABAJO INDEPENDIENTE DE LOS ESTUDIANTES DE CIENCIAS SOCIALES
  132. ¿POR QUÉ UNOS GANAN Y OTROS PIERDEN? HABLEMOS UN POCO ACERCA DE LAS RELACIONES SOCIALES, LA CORTESÍA, LOS PROTOCOLOS Y LAS ETIQUETAS, ENTRE OTRAS COSAS DEL BUEN GUSTO Y EL MAL GUSTO. PARTE III
  133. ¿POR QUÉ UNOS GANAN Y OTROS PIERDEN? HABLEMOS UN POCO ACERCA DE LAS RELACIONES SOCIALES, LA CORTESÍA, LOS PROTOCOLOS Y LAS ETIQUETAS, ENTRE OTRAS COSAS DEL BUEN GUSTO Y EL MAL GUSTO. PARTE I
  134. SOCIOLOGÍA, PSICOLOGÍA, PAISOLOGÍA E IMAGOLOGÍA DE LOS LENGUAJES VERBALES Y NO VERBALES DE LOS PERSONAJES CON MALFORMACIONES O DEFORMACIONES CORPORALES EN LA HISTORIA DE LA CULTURA Y EL ARTE
  135. LA IMPORTANCIA DE LA ROPA, LOS ADORNOS Y LA JOYERÍA. TEMAS DE IMAGOLOGÍA CORPORAL O IMAGEN FÍSICA
  136. EN ESTA NUEVA GLOBALIZACIÓN TAMBIÉN VIVIMOS DEL CUENTO, DEL MITO, DEL MITOIDE Y DEL MITOTE
  137. TERMINOLOGÍA, TERMINOGRAFÍA, TÉRMINOS.
  138. Migrantes o espaldasmojadas o wet back o indocumentados o sinpapeles o balseros o ilegales… Hablemos un poco acerca de otra de las grandes vergüenzas de este continente llamado América.
  139. TEMAS DE LINGÜÍSTICA Y COMUNICACIÓN NO VERBAL: ¿CUÁNDO Y CÓMO APARECIERON EL LENGUAJE CORPORAL HUMANO O COMUNICACIÓN NO VERBAL Y LOS IDIOMAS O LENGUAS O COMUNICACIÓN VERBAL?
  140. COSAS QUE NO DEBEMOS OLVIDAR LOS CONFERENCISTAS Y ASESORES. LA FUNCIÓN DE LA CLARIDAD, LA CONCISIÓN, LA COHERENCIA, LA SENCILLEZ Y LA NATURALIDAD EN LAS CONFERENCIAS Y ASESORÍAS
  141. ¿CÓMO HABLAN Y QUÉ HABLAN LOS POLÍTICOS DE AMÉRICA?
  142. EL SIGNIFICADO DE LA BOCA HUMANA EN LOS MARCOS DE LA COMUNICACIÓN NO VERBAL, EL LENGUAJE CORPORAL Y LA IMAGOLOGÍA
  143. Un paseo por las religiones, las creencias, la magia, la brujería, la santería y todo tipo de ideas. ¿Y el sincretismo?
  144. A propósito de la imagen pública: ¿por qué las personas a veces no se entienden bien? Las cosas que hacen que la comunicación verbal y la comunicación no verbal sean un problema. PARTE IV
  145. Protected: ¡ACLAREMOS!, QUE UNA COSA ES SER ANTI-CLERICAL Y OTRA COSA ES SER ANTI-RELIGIOSO. A PROPÓSITO DEL RECHAZO DE LOS JERARCAS DEL CLERO, PERO NO DE LA RELIGIÓN, QUE SON DOS COSAS TOTALMENTE DIFERENTES
  146. OLFATOS Y AROMAS. UN TRATAMIENTO A PARTIR DE LA IMAGOLOGÍA Y PARA LOS FINES DE LA COMUNICACIÓN NO VERBAL
  147. La XVII Cumbre Iberoamericana en Chile: 8, 9 y 10 de noviembre de 2007. El caso Chávez, Ortega, Rodríguez Zapatero y Juan Carlos o A propósito de las nuevas elecciones 2008 en España o La trascendencia del “¿Por qué no te callas?” PARTE II
  148. A propósito de la imagen pública: ¿por qué las personas a veces no se entienden bien? Las cosas que hacen que la comunicación verbal y la comunicación no verbal sean un problema. PARTE I
  149. PAISOLOGÍA, FILOLOGÍA E IMAGOLOGÍA ITALIANAS: PRERRENACIMIENTO Y RENACIMIENTO
  150. Educación, cultura, ciencia, técnica y fuga de cerebros en América y concretamente en México
  151. LA EXPERIENCIA DEL TERREMOTO DE CHILE DE 2010
  152. CÓMO TRABAJAR CON LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DE CIENCIAS SOCIALES O LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES. PARTE II
  153. LA IMAGEN DE AMÉRICA A TRAVÉS DE SUS POLÍTICOS Y DE SUS POLÍTICAS. PARTE IV.
  154. LA IMAGEN DE AMÉRICA A TRAVÉS DE SUS POLÍTICOS Y DE SUS POLÍTICAS. PARTE III.
  155. IMAGOLOGÍA. PROGRAMA DEL CURSO El lenguaje Corporal, ANALIZADO A TRAVÉS DE LA COMUNICACIÓN NO VERBAL
  156. ЯRConsultores de Imagen Social® . M – Z. BIBLIOGRAFÍA EMPLEADA PARA LAS ASESORÍAS, TALLERES, SEMINARIOS, LICENCIATURAS, DIPLOMADOS Y MAESTRÍAS EN COMUNICACIÓN NO VERBAL, LENGUAJES CORPORALES, LENGUAJES VERBO-CORPORALES E IMAGOLOGÍA.
  157. ЯRConsultores de Imagen Social® . A – L. BIBLIOGRAFÍA EMPLEADA PARA LAS ASESORÍAS, TALLERES, SEMINARIOS, LICENCIATURAS, DIPLOMADOS Y MAESTRÍAS EN COMUNICACIÓN NO VERBAL, LENGUAJES CORPORALES, LENGUAJES VERBO-CORPORALES E IMAGOLOGÍA.
  158. COMENTARIOS ACERCA DE LA SEMIÓTICA COMO FUNDAMENTO PARA EL CURSO DE COMUNICACIÓN NO VERBAL. PARTE II
  159. COMENTARIOS ACERCA DE LA SEMIÓTICA COMO FUNDAMENTO PARA EL CURSO DE COMUNICACIÓN NO VERBAL
  160. ORTOGRAFÍA DEL ESPAÑOL MEXICANO O, LO QUE ES LO MISMO, CUÁLES SON LOS PROBLEMAS MÁS COMUNES EN LA LENGUA ESPAÑOLA HABLADA Y ESCRITA EN MÉXICO
  161. ¿POR QUÉ EN MÉXICO (MÉJICO) FELIPE CALDERÓN HINOJOSA HA QUITADO A FERNANDO GÓMEZ MONT DEL CARGO DE SECRETARIO DE GOBERNACIÓN? LAS REGLAS DEL JUEGO DE LA POLÍTICA MEXICANA
  162. TEMAS DE IMAGOLOGÍA Y SOCIOLINGÜÍSTICA. LA ACTUACIÓN Y LA SOBREACTUACIÓN DISCURSIVAS TANTO AL NIVEL VERBAL COMO AL NIVEL NO VERBAL
  163. LA COMUNICACIÓN VERBAL Y LA COMUNICACIÓN NO VERBAL. UNA INTRODUCCIÓN A LA IMAGOLOGÍA DE LOS LENGUAJES VERBO-CORPORALES O, LO QUE ES LO MISMO, DE LOS LENGUAJES VERBALES Y DE LOS LENGUAJES CORPORALES HUMANOS. PARTE 2.
  164. IMAGOLOGÍA DEL LENGUAJE CORPORAL HUMANO. ¿QUÉ NOS DICEN LA CABEZA, LA CARA Y EL CUELLO?
  165. LA IMPORTANCIA DE LA POSTURA CORPORAL O LA CINESTESIA EN LA COMUNICACIÓN O IMAGOLOGÍA DE LA POSTURA CORPORAL O LA CINESTESIA EN SITUACIONES DE MUNDIALIZACIÓN
  166. El lenguaje del narcotráfico, la delincuencia organizada, el crimen organizado, el narcocrimen y la corrupción
  167. Filólogo e imagólogo Fernando Antonio Ruano Faxas
  168. ¿QUÉ ES LA ADULACIÓN, LAMBISCONERÍA O GUATAQUERÍA Y CUÁLES SON SUS ALCANCES?
  169. ¿POR QUÉ UNOS GANAN Y OTROS PIERDEN? HABLEMOS UN POCO ACERCA DE LAS RELACIONES SOCIALES, LA CORTESÍA, LOS PROTOCOLOS Y LAS ETIQUETAS, ENTRE OTRAS COSAS DEL BUEN GUSTO Y EL MAL GUSTO. PARTE IV
  170. ¿POR QUÉ UNOS GANAN Y OTROS PIERDEN? HABLEMOS UN POCO ACERCA DE LAS RELACIONES SOCIALES, LA CORTESÍA, LOS PROTOCOLOS Y LAS ETIQUETAS, ENTRE OTRAS COSAS DEL BUEN GUSTO Y EL MAL GUSTO. PARTE II
  171. A propósito de la imagen pública: ¿por qué las personas a veces no se entienden bien? Las cosas que hacen que la comunicación verbal y la comunicación no verbal sean un problema. PARTE VI
  172. Imagología del falo, pene o pinga, a través de la historia y en la actualidad
  173. ¿Cuándo y quiénes destruyeron la inmensa mayoría de la historia escrita de la Humanidad?
  174. ¿QUIÉNES SOMOS LOS MEXICANOS POR DENTRO Y POR FUERA?
  175. Recordando a los pioneros del tratamiento y la investigación de la comunicación no verbal
  176. Síndrome de acoso institucional, acoso grupal, Mobbing, Bullying. ¿Qué es esto?
  177. Las actitudes mentales básicas y los lenguajes corporales y verbales en la sincronía interaccional
  178. LA COMUNICACIÓN VERBAL Y LA COMUNICACIÓN NO VERBAL. UNA INTRODUCCIÓN A LA IMAGOLOGÍA DE LOS LENGUAJES VERBO-CORPORALES O, LO QUE ES LO MISMO, DE LOS LENGUAJES VERBALES Y DE LOS LENGUAJES CORPORALES HUMANOS. PARTE 1.
  179. PANORAMA DE MÉXICO EN EL SIGLO XXI. LOS PRINCIPALES PROBLEMAS DE MÉXICO. PARTE II
  180. ¡QUÉ RECUERDEN MUY BIEN ÉSOS QUE HABLAN OPROBIOS DE NOSOTROS LOS LATINOAMERICANOS! ¿Y TU ABUELA, DÓNDE TA’?
  181. LA CALIDAD EN LAS EMPRESAS DE SERVICIOS
  182. HACIA LA CALIDAD INTEGRAL SIN FRONTERAS
  183. LA IMPORTANCIA DE LA VISTA Y EL CONTACTO VISUAL EN LA COMUNICACIÓN O IMAGOLOGÍA DEL CONTACTO VISUAL EN SITUACIONES DE MUNDIALIZACIÓN
  184. LA REFORMULACIÓN Y SU RELACIÓN CON LA DIALECTOLOGÍA Y LA TRADUCTOLOGÍA
  185. Comentarios en torno a la correlación entre el léxico general y los vocabularios científicos y técnicos
  186. LA PERSONALIDAD DEL ESTUDIANTE Y LA PERSONALIDAD DEL PROFESOR COMO PREMISAS PARA LA ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO INDEPENDIENTE EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR
  187. LA LINGÜÍSTICA. PANORAMA GENERAL DE LA LINGÜÍSTICA EN LOS SIGLOS XIX, XX Y XXI
  188. INTRODUCCIÓN EN LA LINGÜÍSTICA. PANORAMA GENERAL DE LA LINGÜÍSTICA DESDE LA ANTIGÜEDAD HASTA EL SIGLO XVIII
  189. ¿POR QUÉ LA GENTE NO SE ACEPTA Y SE RECHAZA CON TANTA FRECUENCIA, Y SI SE ACEPTA LO HACE HIPÓCRITAMENTE? HABLEMOS UN POCO DE LA SINCRONÍA INTERACCIONAL Y SU FUNCIÓN EN LA COMUNICACIÓN HUMANA
  190. Lingüística y filología: diferencias entre estas dos ciencias y su relación con la traductología
  191. La lexicografía: el arte de hacer diccionarios
  192. ¿Qué es lexicología?
  193. El Vaticano y Benedicto XVI están preparando su viaje al Reino Unido (Gran Bretaña, Inglaterra) en septiembre de 2010. ¿Cómo y por qué? El asunto está feo
  194. PANORAMA DE MÉXICO EN EL SIGLO XXI. LOS PRINCIPALES PROBLEMAS DE MÉXICO. PARTE III
  195. LAS CREENCIAS, LAS RELIGIONES, LOS CULTOS Y LOS MITOS Y SU RELACIÓN CON LAS SOCIEDADES, LAS CULTURAS Y LOS COMPORTAMIENTOS. PARTE II
  196. CALIDAD, CALIDAD DE VIDA Y CORRUPCIÓN. PARTE V
  197. CALIDAD, CALIDAD DE VIDA Y CORRUPCIÓN. PARTE III
  198. LA CALIDAD EN MÉXICO / THE QUALITY IN MEXICO
  199. CALIDAD DE VIDA EN EL TRABAJO / QUALITY OF WORKING LIFE
  200. RUSISMO O RUSISMOS Y SOVIETISMO O SOVIETISMOS
  201. ¿Cuáles son los primeros escritos en lengua española? ¿Cuándo se escribió por primera vez en lengua española?
  202. ¡ASÍ ANDAMOS…, ENTRE SECRETOS, FALSEDADES, MENTIRAS Y MEDIAS VERDADES…! PERO, TIEMPO AL TIEMPO…
  203. A propósito de la imagen pública: ¿por qué las personas a veces no se entienden bien? Las cosas que hacen que la comunicación verbal y la comunicación no verbal sean un problema. PARTE V
  204. A propósito de la imagen pública: ¿por qué las personas a veces no se entienden bien? Las cosas que hacen que la comunicación verbal y la comunicación no verbal sean un problema. PARTE II
  205. José Gutiérrez Vivó, “La voz que todo México escucha”, “La voz en español”, comenzó a trasmitir, otra vez, desde Estados Unidos
  206. Apuntes, notas y comentarios de imagología clerical. Hablemos un poco acerca de la mierda: Marcial Maciel Degollado, la Legión de Cristo y los Legionarios de Cristo
  207. PANORAMA IMAGOLÓGICO DEL SISTEMA LINGÜÍSTICO ESPAÑOL O IMAGOLOGÍA DE LA LENGUA ESPAÑOLA
  208. CÓMO TRABAJAR CON LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DE CIENCIAS SOCIALES O LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES. PARTE V
  209. CÓMO TRABAJAR CON LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DE CIENCIAS SOCIALES O LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES. PARTE VI
  210. CÓMO TRABAJAR CON LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DE CIENCIAS SOCIALES O LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES. PARTE VIII
  211. CÓMO TRABAJAR CON LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DE CIENCIAS SOCIALES O LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES. PARTE VII
  212. ¿A QUÉ LLAMAMOS DISCURSO HABLADO O DISCURSO ORAL O TEXTO HABLADO O TEXTO ORAL, Y CÓMO SE CLASIFICA?
  213. LENGUAJE CORPORAL O LENGUAJES CORPORALES O COMUNICACIÓN NO VERBAL O CNV O LENGUAJE NO VERBAL